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Con el objetivo de exigir seguridad y un plan de acción para restablecer el orden en Granada, más de cien propietarios de negocios turísticos se reunieron este lunes con las autoridades municipales, a quienes les expusieron las pérdidas que han tenido debido a los enfrentamientos y saqueos.

La reunión contó con la mediación de monseñor Luis Vallejo y el sacerdote Augusto Rivas.

Afiliados al capítulo de Granada de la Cámara Nacional de Turismo (Canatur) dieron lectura a una carta solidarizándose con los comerciantes, que han sido afectados, y mostraron su preocupación “ante la anarquía e inseguridad” que vive la ciudad.

Afirmaron que Granada “por las noches queda sometida a la voluntad de las pandillas organizadas que protagonizan actividades delictivas en las calles, lanzando morteros agrediendo a las personas, dañando viviendas con bombas y piedras, saqueando establecimientos comerciales, sin que las autoridades de la ciudad y la Policía Nacional intervengan para garantizar la paz y seguridad de los ciudadanos y negocios”.

Los empresarios locales informaron que los días 11 y 13 de mayo fueron saqueados cuatro negocios, el último en la madrugada de este lunes, dañando la arquitectura de la ciudad como atractivo turístico y patrimonio de Nicaragua.

Miembros de Canatur Granada y LA alcaldesa de la ciudad, Julia mena (derecha), durante la reunión. Karen Espinoza/END

“Asimismo se han reportado amenazas de irrumpir por parte de los antisociales a hoteles y restaurantes en los que aún hay presencia de turistas extranjeros, pudiendo tener un impacto catastrófico e irreversible a nivel internacional en la imagen y reputación de nuestra ciudad”, expresa la carta.

Los presentes aclararon que esos actos violentos “no han sido protagonizados por los que han marchado de manera pacífica”, y aprovecharon para solicitar a las autoridades policiales cumplir “con su deber constitucional de garantizar la protección a toda la ciudadanía, propiedad privada, así como a los ciudadanos extranjeros”. 

“No estamos en la misma mesa”

Xiomara Díaz, propietaria de Garden Café, dijo que actualmente los empresarios granadinos no se sienten protegidos, y a pesar de que en muchas ocasiones han trabajado de la mejor manera, esta vez “no estamos en la misma mesa”.

“Hemos trabajado muchas veces y me da mucha pena tener que estar en esta situación donde no estamos en la misma mesa; pues estamos en muchos desacuerdos, no nos sentimos protegidos por la policía, a quienes hemos visto en video cómo protege a ciertos grupos. Hemos tenido varios incidentes y la respuesta que hemos tenido de parte de la Policía es que busquemos nuestra propia seguridad o llamemos a las personas que están organizando estos actos. Esto no es de un entendimiento de sector privado y sector público, por lo que sentimos que esta relación esté totalmente rota”, expresó Díaz.

La empresaria aseguró que actualmente sector turístico está “a la merced de nadie, porque esto es tierra de nadie como nos dijeron los policías”.

“Yo quiero decirles que la consciencia es lo único que nos queda al final de nuestras vidas, por tanto, apelo a la buena fe de las autoridades, que la observamos antes y hoy no, para que realmente piensen lo que se está haciendo en la ciudad y nuestro país”, expresó Díaz.

Durante el encuentro, la mayoría de los empresarios estaban molestos y preguntaban a las autoridades cuándo sería el día que dormirían tranquilos, porque hasta la fecha muchos de sus colaboradores han tenido que dormir en los establecimientos para impedir robos.

Samuel Cruz, gerente del hotel Darío, dijo que el sector turismo ha tenido que reducir su planilla en un 50% y les ha tocado la tarea de advertir a los huéspedes de no salir a las calles después de las 8:00 p.m.

“Nosotros, en el hotel hemos cerrado los portones a ‘cal y canto’, pues aún quedan turistas y ayer teníamos unos clientes que andaban en un restaurante y no podían regresar al hotel a las 8:00 p.m. Todavía los turistas siguen creyendo en Granada; pero lo estamos destruyendo”, reflexionó Cruz. 

Autoridades aceptan error"

La alcaldesa de Granada, Julia Mena, reconoció que no han hecho lo suficiente para restablecer el orden. “Ahí en la carta me pusieron un artículo, soy coordinadora de la seguridad de la ciudad, y cuando hablamos de equipo es que somos varios involucrados. Yo sola no puedo. He andado como loca por todo el comercio avisando que se protejan porque podemos tener dificultades, en unos lugares me han visto como loca, porque deben resguardarse los lugares”, dijo Mena.

La funcionaria defendió el actuar de la policía y, ante el enojo de los empresarios, dijo: “Pido disculpas, ustedes son responsables de sus negocios y yo de la ciudad. Una golondrina no hace una ciudad, por lo tanto, es conveniente deponer actitudes y no politizar el trabajo de la Alcaldía”, expresó.

Mena estaba acompañada del comisionado de la Policía Nacional, Alejandro Ruiz; la delegada del Instituto Nicaragüense de Turismo, María Victoria Martínez; y el delegado del Ministerio de Gobernación, Francisco Mejía. 

Acuedo inmediato

Después de un intercambio de opiniones que enfureció a muchos empresarios, entre ellos Michell Suhmid, dueño del hotel Jardín, quien se levantó de su lugar porque la alcaldesa Mena no aceptaba sus fallas, todos los asistentes llegaron al acuerdo de crear la “Comisión de Paz”, en la que se establecieron una serie de peticiones de inmediato cumplimiento.

La comisión, que contó con el aval de los sacerdotes Vallejo y Rivas, está conformada por 10 empresarios del sector turismo y las autoridades municipales antes mencionadas. Los acuerdos que se establecieron fueron:

1.  No reprimir a las personas que se manifiestan pacíficamente. 

2.  Garantizar la libre circulación en la ciudad. 

3.  Restablecer el alumbrado público. 

4.  Disponer las fuerzas de la Policía Nacional en función de la seguridad.

5.  Brindar seguridad a los bomberos para desplazarse para atender emergencias, así como a la Cruz Roja. 

Esta comisión, en conjunto con las autoridades, se compromete a dialogar y escuchar a los jóvenes protestantes, buscando una solución sin represalias y de manera pacífica, garantizar el respeto a la propiedad pública y privada, y mantener activa y contestar la línea de emergencia de la Policía Nacional para atender a cualquier eventualidad.

Los sacerdotes Augusto Rivas y Luis Vallejos advirtieron que el pueblo será el garante del cumplimiento de estos acuerdos, los que fueron firmados por los empresarios y autoridades para restablecer el orden en la ciudad y recuperar el desarrollo del turismo que ha sido afectado por las protestas.