•   Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Las protestas en Nicaragua podrían endurecerse y provocar un estallido social si el diálogo nacional no cumple las expectativas esperadas para que retorne la paz al país, afirmaron Ricardo Sánchez Lang y Bernardo Pérez, dos jóvenes nicaragüenses que estudian Desarrollo Urbano en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), uno de los mejores del mundo en este campo.

“Me preocupa sobremanera que el diálogo no llegue a la solución genuina que el pueblo de Nicaragua espera, eso podría producir un estallido social que terminará en brotes de violencia bastante fuertes que no le va a convenir a nadie”, expresó Sánchez Lang a El Nuevo Diario, desde las instalaciones del MIT.

Agregó que también le preocupa la lucha entre nicaragüenses, porque evidentemente hay posturas encontradas y que la reactivación de la violencia sería un regreso al pasado que nadie quiere.

Para el joven Bernardo Pérez, el diálogo es vital para buscar la solución al problema político que se vive en Nicaragua, pero para que suceda, destacó que es necesario un cambio total del sistema político de Nicaragua para restablecer el orden institucional en el país.

“Las perspectivas que tenemos los nicaragüenses en estos momentos es que queremos una verdadera democracia y esto significa que la pareja presidencial (el presidente Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo) tiene que dejar el poder”, señaló Pérez. 

Agregó que quiere la estabilidad del país, pero para alcanzar la estabilidad es necesario remover a la pareja presidencial, a su familia y su círculo de corruptos que han estado en el poder durante muchas décadas. 

“Si no hay una vía diplomática para sacar a los gobernantes, el pueblo tendrá que sacar a la pareja presidencial por otras vías, de la misma forma que se hizo con Somoza en la revolución de la década de los ochenta”, declaró el estudiante.

Lo ve difícil

En este mismo contexto, Sánchez Lang no cree que el presidente de Nicaragua deje el poder fácilmente. 

“Yo pienso que Daniel Ortega está aferrado al poder por una estrategia de supervivencia, en estos momentos yo no me esperaría lo contrario porque para Ortega, generar inestabilidad en el país es la única opción que tiene para mantenerse en el poder”, subrayó. 

Dijo además, que Ortega sabe que si su gobierno cae, se pondrá en marcha todo un proceso político que puede terminar enjuiciándolo a él, a su familia, incluyendo a sus hijos que son dueños de canales de televisión y a personas que han colaborado con ellos y puede remontar inclusive hasta Arnoldo Alemán. 

Al consultarles si Nicaragua podría convertirse en una segunda Venezuela donde la gente carece de alimentos básicos para subsistir debido al problema político que este país sudamericano vive con el presidente Nicolás Maduro, ambos estudiantes respondieron que sería muy difícil que Nicaragua llegue a ese nivel.

“Venezuela es un resultado de un problema político y económico. Nosotros tenemos sistemas económicos diferentes. En Venezuela se habla de socialismo ligado al concepto clásico del socialismo. Hemos visto cómo el gobierno de este país ha nacionalizado ciertas empresas en función de usar esa producción para el gasto público, lo que ha generado una afectación al ingreso”, afirmó Pérez. 

Sostuvo que en Nicaragua, aunque el presidente que tenemos clama que hay un gobierno socialista, el sistema que tenemos es de un libre mercado, donde el sector privado tiene una participación muy importante y muy decisiva en el Gobierno, algo que no existe en Venezuela.

Por su parte, Sánchez Lang describió que la economía de Nicaragua es más sólida que la del país andino y por consiguiente, no cree que sucedan los problemas económicos y de hambruna que sufre el pueblo venezolano.

“Yo me inclino porque Nicaragua no llegará a tocar fondo como Venezuela, porque Nicaragua tiene un tejido productivo más fuerte que el de Venezuela”, añadió. 

Sostuvo que en Nicaragua hemos invertido desde los noventa hasta la actualidad en fomentar y potenciar los sectores tradicionales, en traer inversiones extranjeras y desarrollar nuevos sectores. 

“Ha habido un posicionamiento bien fuerte en el sector turístico que antes no existía y el cual tenemos que mantener y cuidar. Considero que hay muchos factores que hacen que la economía de Nicaragua sea más fuerte que la de Venezuela, esto puede servir como una especie de colchón para amortiguar los impactos económicos que podría enfrentar el país en el futuro”, manifestó  Sánchez Lang.

Evitar que vuelva a ocurrir

Los estudiantes del MIT, esperan que los países del área se involucren más en los problemas políticos de Nicaragua. 

Pérez afirmó que el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) tiene que jugar un papel muy importante en la democratización de Nicaragua, al igual que Costa Rica y Panamá, para evitar que este tipo de cosas pasen en el área. 

“Quizás para algunas personas esto pueda sonar como intervencionismo, pero la historia siempre ha demostrado que todo proceso revolucionario ha sido apoyado por países y organismos internacionales. La revolución nicaragüense de los años ochenta no hubiese sido posible sin el apoyo obtenido por Cuba y la Unión Soviética, que en ese momento fue considerado un apoyo internacional“, resaltó Pérez.

Por su parte, Sánchez Lang afirmó que considera que el Gobierno de Estados Unidos ha sido muy precavido al igual que la Unión Europea y la OEA, para que regrese la paz a Nicaragua. 

Dijo que los organismos internacionales sigan poniendo presión al Gobierno de Nicaragua para que se haga justicia, que se destituyan los cargos que dieron la orden de abrir fuego en contra de los estudiantes, todas estas personas tienen que ser llevadas ante la justicia”.

Sobre el tema de la educación, los estudiantes en Desarrollo Urbano esperan que una vez que termine el conflicto político social en Nicaragua, y todo vuelva a la normalidad, se invierta más en la educación para un mejor desarrollo del país.

“Me gustaría ver un país donde se retome muchas tareas pendientes en relación a la educación. Que la calidad de la educación sea mejor, especialmente en la primaria y secundaria. Me gustaría ver un país donde se fomente el pensamiento crítico y analítico de los niños”, refirió Sánchez Lang.

Indicó además, que una razón del éxito en países como Alemania y Suiza, es que ellos invierten en las etapas iniciales de procesos de la educación y eso produce una cantidad de habilidades en las personas cuando llegan a una edad de 16, 17 y 18 años.

Pérez coincidió con su compañero del MIT en que en estos tiempos se trata de promover la educación de calidad de modo que las personas tengan los suficientes insumos intelectuales y la capacidad de decisión para elegir un buen presidente. 

“Hay que invertir más en la educación y en el cultivo hacia las personas”, declaró.

Aliarse con empresarios y campesinos

Los estudiantes nicaragüenses del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), Ricardo Sánchez Lang y Bernardo Pérez, recomiendan a sus colegas que se encuentran manifestando su descontento en contra del Gobierno en Nicaragua, que mantengan la lucha hasta que se llegue a un “definitivo proceso de libertad”.

“Yo les digo a los estudiantes que hay que reconciliarse con el sector privado, es un poder muy importante para la economía del país. Hay que hacer alianza con el sector campesino, quienes desde ya los apoyan y con otros sectores de la sociedad civil. Además, hay que hacer alianza con sectores internacionales para mantenerlos informados de la situación de Nicaragua”, recomendó Sánchez Lang.

Por su parte, Pérez aconsejó a los manifestantes de cuidarse de los políticos tradicionales.

“Hay que ser cuidadosos con los políticos tradicionales que están aprovechando la situación para buscar un puesto público en el futuro. Son como aves de rapiña, hay que mantenerse lejos de todas estas personas porque ellos son también culpables de la situación que hoy se vive en el país”, apuntó Pérez.