Jorge Eduardo Arellano
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Londres /AFP
Los precios mundiales del petróleo subieron a más de 97 dólares el barril ayer, tras el asesinato de la ex primera ministra y líder opositora de Pakistán, Benazir Bhutto, y la sexta caída consecutiva de las reservas petroleras estadounidenses.

El principal contrato en Nueva York, el "light sweet crude" (de referencia para Nicaragua) para entrega en febrero, subió 1.32 dólares, a 97.29 dólares el barril, tras alcanzar su máximo nivel en un mes a 97.69 dólares.

En Londres, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en febrero saltó 1.24 dólares, a 95.18 dólares. El contrato alcanzó más temprano los 95.41 dólares, también el máximo nivel en un mes.

Los precios están acercándose a los récords históricos cercanos a los 100 dólares el barril alcanzados en noviembre. Los volúmenes de intercambio, no obstante, siguen siendo magros, en medio de la Navidad y las vacaciones de fin de año.

El mercado petrolero ya estaba alerta por las tensiones geopolíticas entre Turquía e Irak ayer jueves, cuando llegó la noticia del asesinato de Benazir Bhutto en un atentado suicida en Pakistán.

Hay "tensiones geopolíticas crecientes en Pakistán (...) y eso apoya al mercado petrolero", dijo Eric Wittenauer, analista de AG Edwards.

La muerte de Bhutto "destaca las tensiones geopolíticas, porque no es una gran región exportadora de crudo, pero es importante en términos de impacto geopolítico", indicó Wittenauer.

Los precios del oro también alcanzaron su máximo nivel en un mes. El oro y más recientemente el petróleo son considerados como inversiones seguras en tiempos de incertidumbre política mundial.

Bhutto fue asesinada en un ataque suicida ayer jueves, dos meses después de haber regresado a Pakistán del exilio para retomar la vida política.

Además, el departamento de Energía estadounidense anunció que los inventarios de crudo bajaron por sexta semana consecutiva en la semana finalizada el 21 de diciembre.

Los stocks (reservas) de petróleo cayeron en 3.3 millones de barriles, a 293.6 millones de barriles, cuando los analistas esperaban un descenso menos pronunciado, de 1.75 millones de barriles.

Los stocks de productos destilados (diesel y combustible para calefacción) particularmente seguidos durante la temporada de invierno en el hemisferio norte, bajaron en 2.8 millones de barriles, a 126.6 millones de barriles, cuando los analistas preveían un descenso de solamente un millón de barriles.

Finalmente, las reservas de gasolina aumentaron en 700,000 barriles, a 205.9 millones de barriles, cuando se anticipaba un incremento de 1.6 millones de barriles.