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A los jóvenes trabajadores de la región les preocupan tres grandes problemas: crimen e inseguridad, corrupción y desempleo, según la Encuesta Anual de Millennials 2018 de la firma consultora Deloitte, publicada recientemente.

Según los datos de la encuesta, de los jóvenes entrevistados en las economías emergentes, el 30% se preocupa por la problemática del crimen e inseguridad, el 28% por la corrupción, el 27% por el desempleo, el 25% por la desigualdad en los ingresos y el 24% por el clima.

Cristina Cubero, directora de consultoría de Deloitte, dijo que los jóvenes además no están percibiendo que se tomen acciones correctas para resolver esos problemas. 

“En nuestras economías emergentes como la centroamericana la seguridad, la corrupción y el desempleo son los tres temas que más preocupan a los jóvenes y perciben que no se están generando las acciones correctas para resolverlos”, indicó Cubero.

Tanto las economías emergentes, como las desarrolladas, comparten algunas de sus preocupaciones, aunque con diferente grado de intensidad. 

La proporción de jóvenes preocupados por las condiciones climáticas; por ejemplo, es mayor en economías desarrolladas, por el contrario, el desempleo preocupa más a los jóvenes de las economías emergentes. En cuanto a la desigualdad de los ingresos se aprecia que ambos grupos reflejan una proporción similar de jóvenes preocupados por el tema. 

En las economías desarrolladas, los jóvenes se muestran intranquilos por el terrorismo (32%), el clima (31%), la guerra (25%), la desigualdad en los ingresos (24%) y el desempleo (19%).

En la encuesta se entrevistó a 10,455 milénicos (nacidos entre 1983 y 1994) de 36 países y a 1,850 personas de la generación Z (1995-1999), provenientes de seis países, que se incorporaron recientemente a la fuerza laboral.

Nueva realidad social

Cubero señaló que estos grupos generacionales: milénicos y ahora la generación Z son “una lupa” para analizar la realidad social. Cubero reconoció el sentido de los jóvenes emprendedores nicaragüenses; pues considera que estos lideran grandes impactos sociales.

“Factores como la tecnología, la economía y otros propios del país han moldeado a los niños y jóvenes. Estamos ante una nueva realidad país, empresa y sociedad y es momento de rediseñar nuestros sistemas para lograr tener prosperidad y justicia social. El sentido emprendedor de los jóvenes nicaragüenses es destacable y es una de las formas en que precisamente se demuestra que estas generaciones lideran grandes impactos sociales”, indicó.

La lealtad de los jóvenes con las empresas es menor este año, en relación con los anteriores. De acuerdo con la encuesta, el resultado de este año está influenciado por la creencia de que “las empresas no están trabajando de manera fuerte en darles condiciones que les permiten tener bienestar y crecimiento- aprendizaje. Ellos que conocen la conectividad, las facilidades que dan la tecnología en su vida personal, consideran que las empresas no están utilizando esa tecnología para que el trabajo sea más flexible y productivo”, afirmó Cubero.

anto las economías emergentes, como las desarrolladas, comparten algunas de sus preocupaciones, aunque con diferente grado de intensidad. Archivo/END5

A criterio de la especialista, los jóvenes argumentan que hay poca diversidad en los centros de trabajos. “No solo refiriéndose a la inclusión de grupos sino a la diversidad en la aceptación de nuevas ideas y pensamientos, de luchar por una igualdad educativa para todos los grupos sociales”, explicó. 

“Deloitte define una reinvención de las empresas dando un giro a una empresa social, capaz de hacer lecturas anticipadas de las tendencias sociales, tecnológicas y de políticas públicas para hacer una gestión de impacto y liderar el cierre de brechas sociales, logrando con este enfoque no solo aumentar la igualdad y el bienestar de los países, sino incrementar su captura de talento, de enlaces con los mejores proveedores y, por tanto, lograr de manera virtuosa éxito financiero”, agregó.