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México iniciará un proceso de solución de controversias contra Estados Unidos ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por las medidas impuestas contra el acero y aluminio nacionales, informó ayer la Secretaría de Economía (SE). 

“México anuncia que iniciará un proceso de solución de controversias al amparo de la OMC”, anunció la institución en un boletín. 

La decisión se toma “en respuesta a las medidas que Estados Unidos aplicó a las exportaciones de acero y aluminio mexicanas”, apuntó el ministerio.

México consideró que las medidas impuestas por la primera potencia mundial al amparo de la Sección 232 de su legislación y argumentando amenazas a su seguridad nacional violan el Acuerdo sobre Salvaguardias de la OMC. 

Ello “al no haberse adoptado conforme a los procedimientos ahí previstos, además de que violan el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio de 1994 (GATT 1994)”, se indicó en el texto. 

De esta manera, el Gobierno de México refrendó que “sus acciones continuarán apegándose al estado de derecho comercial internacional y serán proporcionales al daño que México lamentablemente reciba”. 

Suspensión de exención

El pasado jueves, Estados Unidos inició una guerra comercial con sus socios, aliados y competidores al anunciar el Departamento de Comercio la suspensión de la exención a la imposición de aranceles a la importación de acero y aluminio de la Unión Europea (UE), Canadá y México. 

De inmediato, el gobierno mexicano anunció que responderá con “medidas equivalentes a diversos productos” agrícolas e industriales. 

La primera ministra británica, Theresa May, también reprochó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la suspensión de la exención de aranceles sobre el acero y el aluminio de la Unión Europea (UE), una decisión que calificó de “injustificable”. 

May transmitió a Trump su “profunda decepción” con este asunto, en una llamada telefónica que mantuvieron durante 30 minutos, informó un portavoz de Downing Street, residencia de la jefa del Gobierno del Reino Unido. 

La primera ministra subrayó al dirigente estadounidense la “necesidad de salvaguardar los empleos que potencialmente podrían verse afectados por la decisión”. 

La fuente afirmó que May consideró la conversación “constructiva” y que los dos políticos acordaron abordar el asunto en la cumbre del G7 que comienza el próximo viernes en Canadá. 

Trump decidió, el pasado 31 de mayo, no extender la exención de los aranceles a las importaciones de acero y aluminio del 25% y el 10%, respectivamente. 

Asimismo, los gobernantes destacaron la importancia de la estabilidad en el mercado petrolero y la “premier” británica puso al día a Trump de unas conversaciones sobre ese tema que ha mantenido este fin de semana con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman.