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La calificadora internacional Fitch Ratings podría degradar la calificación de riesgo soberano de Nicaragua, actualmente en B+ con perspectiva estable, en la medida que se prolongue o se acentúe la crisis política y la violencia, en la que está inmerso el país desde el pasado 18 de abril.

“Si se prolonga o deteriora más la crisis política y la violencia, podría provocar una acción crediticia negativa en la calificación soberana de Nicaragua (B+/Estable). Esto podría implicar una perspectiva negativa o una reducción de la calificación”, dijo un representante de Fitch a EL NUEVO DIARIO.

La firma internacional retomó las proyecciones de crecimiento económico del Banco Central de Nicaragua (BCN) de entre 3% y 3.5% para 2018, y considera que las pérdidas en los sectores de comercio, transporte, turismo y construcción, además de otras actividades productivas, influirían en un menor desempeño.

Nicaragua vive momentos difíciles que han provocado, al menos, 129 muertes, saqueos, inseguridad y pérdidas económicas por US$260 millones. END

En agosto del año pasado, la firma también certificó en “B” la calificación de la deuda soberana de corto plazo de Nicaragua, en moneda nacional y extranjera, y mantuvo el techo país en “B+”.

Entonces destacó que la administración del presidente Daniel Ortega mantenía un ambiente de “política macroeconómica estable apoyado por la consulta del sector privado sobre política económica”.

El quibre

Por la violencia y las muertes en abril y mayo de este año, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) ha dicho que ya está roto el modelo de diálogo y consenso que sostenía con el Gobierno de Nicaragua.

Sobre esta ruptura, la calificadora Fitch valora hoy que “el quiebre del modelo de consenso entre el Gobierno y el sector privado, que apoyó el mejoramiento de las condiciones macroeconómicas, es otro acontecimiento reciente que va en detrimento de las perspectivas de inversión y de crecimiento económico a mediano plazo”.

Nicaragua vive momentos difíciles que han provocado, al menos, 129 muertes, saqueos, inseguridad y pérdidas económicas por US$260 millones hasta el 20 de mayo, según información del Banco Central.

El diálogo nacional, mediado por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN), fue suspendido por la falta de compromiso del Gobierno para terminar con la violencia y discutir la democratización del país.

“Seguimos recabando información y monitoreando el desempeño económico, así como de los pilares de estabilidad macro del país”, advirtió la firma calificadora, y agregó que si la crisis política se extiende hasta el tercer trimestre o la infraestructura integral del país o de las empresas sufriese daños, el crecimiento sería menor y socavaría la inversión.

Rolando Martínez, especialista en instituciones financieras de Centroamérica.

Fitch: La crisis afectará el crédito

Rolando Martínez.  El especialista en instituciones financieras de Centroamérica, para la firma calificadora Fitch Ratings, considera que si Nicaragua tarda más en volver a la normalidad habría una desaceleración de crédito.

¿Cómo valoran el comportamiento del sistema financiero de Nicaragua a casi dos meses de la crisis?

Desde hace varios años la banca nicaragüense se venía destacando por sus buenos niveles de capitalización, liquidez y rentabilidad, dándole un buen perfil para afrontar los acontecimientos actuales. Sin embargo, tal como había mencionado antes Fitch, uno de los riesgos principales de la banca es la elevada proporción de los depósitos a la vista (74% a diciembre de 2017). Esto ha facilitado la reducción de depósitos que se viene observando desde el inicio de los acontecimientos. Del 18 de abril al 30 de mayo, los depósitos se redujeron 7.6%, según cifras publicadas por el Banco Central. Si bien los bancos tienen niveles de liquidez buenos para sobrellevar esta reducción de depósitos, esto les da menos recursos para canalizarlos hacia la colocación de créditos. Por lo tanto, esperamos una desaceleración fuerte en el crecimiento crediticio, que podría reducir la rentabilidad de la banca en el presente año.

La Superintendencia de Bancos orientó a las instituciones bancarias reestructurar créditos a deudores afectados por la crisis, ¿cómo valora esa medida? , ¿cómo afectará el crecimiento?

Estas medidas facilitarán a la banca nicaragüense reestructurar préstamos a deudores afectados por la crisis, sin que los bancos tengan costos adicionales por constitución de reservas. En algunos casos, dichas reestructuraciones darán una solución a los clientes para afrontar sus obligaciones financieras; sin embargo, en otros casos posiblemente solo demore el deterioro del crédito. Esta perspectiva de deterioro, junto a la afectación que tienen algunos sectores económicos, como el comercio, construcción, transporte, turismo, entre otros, definitivamente cambiará la disposición de los bancos para sostener los niveles de crecimiento crediticio observados antes.

¿Qué otro comentario podría realizar sobre este tema?

Los acontecimientos actuales de Nicaragua continúan su curso y no se observa aún una normalización, por lo que en la medida que se prolonguen más, el impacto que tendrá en el desempeño de la banca será mayor, comprometiendo su crecimiento y su rentabilidad. Por lo tanto, aún no se tiene certeza del impacto final que se tendrá en la banca. El Banco Central ha ejecutado respuestas de política económica para apoyar a los bancos, tales como operaciones monetarias diarias (ventanilla de depósitos monetarios y reportos monetarios), una resolución para reestructuración de créditos y venta de divisas a los bancos. Sin embargo, las herramientas del Banco Central son limitadas por el anclaje de las expectativas de inflación al régimen de tipo de cambio estabilizado y el nivel alto de dolarización.