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La crisis sociopolítica que vive Nicaragua podría impactar más fuerte en la Inversión Extranjera Directa (IED), que ya mostraba descenso desde 2016. En el primer trimestre de este año, el Banco Central de Nicaragua (BCN) registró una disminución de 27% en comparación al mismo período de 2017.

En el primer trimestre del año pasado, el país captó US$445 millones, mientras que en ese período de 2018 bajó a US$322.3 millones, indica un informe de la Balanza de Pagos, publicado por el BCN. 

El economista Luis Murillo dijo que, a consecuencia de la crisis, la inversión extranjera se reduciría aún más, debido a que el país perderá la confianza  de los inversionistas y se destruiría el clima de negocios en el que se había trabajado por años.

A más de dos meses de crisis, dos sectores que habían sido destino de inversión, como el turismo y la construcción, han sido hasta el momento de los más golpeados.

“Yo creo que habrá una caída bastante fuerte, debido a que en el país ya se perdió la confianza y uno de los mayores desastres que puede dejar el retiro de la Inversión Extranjera Directa es el retiro de las zonas francas, de las maquilas, y yo creo que en este país perder el 10% del PIB, que es más o menos lo que representa, será un duro golpe para la economía”, indicó.

Además, sostuvo que la recuperación de la confianza es un proceso que podría llevar décadas.  Indicadores de riesgos emitidos por agencias calificadoras extranjeras habían evolucionado positivamente, pero desde la crisis han mostrado deterioro, agregó. 

“Nicaragua había creado un clima de negocios donde la IED había tomado fortaleza, pero con esta situación se reducirá. Nosotros habíamos mejorado en la calificación. Nicaragua se llevó, para recuperar la confianza, 28 años; cuando uno pierde la confianza tienen que pasar décadas, cuesta recuperarlo el largo plazo”, explicó Murillo.

A su criterio, el ingreso de inversión extranjera significa mejoras en la infraestructura y creación de empleo, por lo que “se había creado una situación relativamente estable”.

El informe “La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe”, publicado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), indica que esta disminuyó 0.3% en 2017. En el año pasado, el país recibió US$897 millones.

El informe de la Cepal detalla que la mitad de la IED que el país captó en 2017, correspondió a la industria. Dentro de este sector destaca la creciente actividad en las manufacturas de exportación, sobre todo en la confección de ropa y la fabricación de sistemas de cableado (arneses) para automóviles.