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  • AFP

Las economías de América Latina y El Caribe comenzarán a recuperarse más pronto de lo previsto del impacto de la crisis global y "retornarán al crecimiento" en el segundo semestre de 2009", aseguró hoy Nicolás Eyzaguirre, director del Fondo Monetario Internacional (FMI) para la región. "Podemos decir que las economías de Latinoamérica estarán tocando fondo" en el primer semestre de este año, "y aunque el balance final no va a ser positivo, el tercero y cuarto trimestres serán mejores", afirmó el responsable en Bogotá

Según el directivo, la economía de América Latina se contraerá 1,5% este año, en comparación con una caída de 3,8% en las economías avanzadas. Para 2010, el organismo multilateral espera que la región crezca 1,6%. "La región no afronta una crisis fiscal, ni una crisis bancaria, como Estados Unidos y gran parte de Europa (...) lo cual representa una situación positiva en términos relativos", agregó Eyzaguirre.

El funcionario expresó que países como México, Colombia, Chile y Brasil, entre otros, estaban bien aprovisionados y por ello pudieron enfrentar los efectos de la crisis. "Son países que tuvieron alzas en los precios de sus materias primas de exportación pero supieron aprovecharlas y ahorraron para los malos momentos", indicó. Ello les permitió tomar medidas como la baja en las tasas de interés y proporcionar liquidez a sus economías, explicó el funcionario.

En un informe que divulgó hoy en Washington con sus perspectivas para el futuro de América Latina, el FMI estima que la recesión en América Latina va a ser "más suave y breve" que en las economías desarrolladas, aunque la recuperación será más fácil para México y Brasil que para otros países que no tomaron medidas pertinentes en tiempos de abundancia. Pero la región debe estar atenta al impacto social de la crisis mundial que es "cada vez más visible", advirtió el Fondo.

Eyzaguirre señaló en Bogotá que "los sectores más vulnerables, los más pobres de la región, son los que han estado más desprotegidos y sufren más los efectos de las contracciones económicas" y por ello los gobiernos deben tomar medidas para disminuir las consecuencias en temas como la inflación y el desempleo. "Un ejemplo claro ha sido lo ocurrido con el aumento en la inflación, pues vimos que los productos que más consumen los sectores más necesitados fueron los que más subieron", anotó el economista chileno.

La desaceleración de las economías también se tradujo en una pérdida de puestos de trabajo y un mayor desplazamiento de mano de obra hacia el sector informal. Otros efectos que golpearán a los más pobres de América Latina, serán una previsible reducción en las remesas que envían los emigrantes desde Estados Unidos y Europa, y una caída en el turismo, anotó.