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El Gobierno de Nicaragua ejecutó 64 proyectos y un sinnúmero de actividades con fondos de la cooperación bilateral dirigida al sector público, en 2017.

Según el Banco Central de Nicaragua (BCN), los fondos de los donantes ascendieron a US$69.7 millones el año pasado.

Disminución

Los flujos de cooperación bilateral han disminuido continuamente en la última década, de acuerdo con las estadísticas de donaciones al sector público del BCN. 

Entre 2007 y 2017, las donaciones bilaterales al sector público nicaragüense se redujeron 73.8%, lo que equivale a US$196.4 millones. En este período también 12 países retiraron sus donaciones. 

La reducción de cooperantes y de los montos donados provocó que el total de donaciones dirigidas al sector público pasaran de US$266.1 millones en 2007 a US$69.7 millones en 2017. Igualmente, los proyectos se redujeron. En ese mismo período, la baja totalizó 44.3%, al pasar de 115 proyectos en 2007 a 64 proyectos en 2017.

Los 64 proyectos y actividades efectuadas en 2017 fueron financiados por 10 países. Los montos más altos provinieron de dos países asiáticos: Japón y Taiwán, que donaron US$20.1 millones y US$15.4 millones, respectivamente.

Con las donaciones de Taiwán se realizó 18 proyectos y con los desembolsos de Japón el sector público nicaragüense hizo 16 proyectos. 

Las donaciones de Japón se orientaron al mejoramiento de la productividad del arroz,  construcción de hospitales, industria, plan maestro para el desarrollo urbano de Managua. Esta clase de cooperación también incluye asistencia técnica.

Parte de los proyectos ejecutados con las donaciones de Taiwán se orientaron a investigación e innovación para mejorar la productividad del arroz, mejoramiento de cancillerías centroamericanas, equipamiento de hospitales  y cooperación técnica en la enseñanza del idioma chino mandarín.

Pero este año, como producto de la crisis sociopolítica que vive Nicaragua, dos donantes ya suspendieron su cooperación. 

El Reino de los Países Bajos y el Gran Ducado de Luxemburgo informaron el 20 de julio de este año la suspensión de proyectos de cooperación con el Gobierno de Nicaragua.

Los flujos provenientes de Luxemburgo fueron congelados, asimismo suspendió el proceso de firma de un nuevo programa de cooperación. Los programas de ese país tenían una duración de cuatro años con un desembolso promedio de 30 millones de euros cada uno. Luxemburgo decidió suspender la cooperación porque “siempre se ha basado en el respeto de los derechos humanos y los valores democráticos”.

De acuerdo con la cifras del BCN, el sector público de Nicaragua recibió US$10 millones de ese país en 2017, con los que se llevó a cabo tres proyectos.

El Gobierno de Países Bajos, anunció la suspensión durante dos meses de la cooperación para la construcción de un hospital en Bilwi, Región Autónoma de la Costa Caribe Norte (RACCN), por “las graves violaciones de derechos humanos cometidos por oficiales del Gobierno y grupos parapoliciales”. 

Con esa decisión se congelaron 18.4 millones de euros.

La decisión de los Países Bajos también se debe “a las quejas sobre la obstrucción y la grave demora en el acceso a la atención médica para los manifestantes en Nicaragua”.

Ya en el pasado se había venido retirando la cooperación. Por ejemplo, la de Suecia se retiró desde 2010, cuando ese país decidió finiquitar la cooperación bilateral debido a la crisis económica internacional que se vivía en el momento. 

Dinamarca, por su parte, decidió retirar su cooperación destinada al Apoyo a la Democracia, Gobernabilidad y Acceso a la Justicia en Nicaragua, pues el presidente Daniel Ortega no permitió la observación de las elecciones presidenciales de 2011, según lo informó el ministro de cooperación danés, Søren Pind.