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La firma calificadora de riesgos Standard & Poor´s bajó sus calificaciones soberanas de largo plazo en moneda local de Nicaragua de B+ a B con perspectiva negativa, debido a la intensificación de la crisis sociopolítica que vive el país desde abril 2018.

“La baja de las calificaciones refleja nuestra opinión de que las instituciones y gobernabilidad de Nicaragua afrontan un importante estrés e incertidumbre como resultado del estancamiento político y la continua violencia, que han prevalecido por tres meses”, informó la agencia calificadora en un comunicado.

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S&P sugiere que una solución negociada y la estabilización del conflicto podrían contener el deterioro económico y fiscal. Además, “medidas para reducir las divisiones entre el Gobierno y el sector privado, y para restablecer la confianza de los inversionistas en las políticas económicas clave, podrían sustentar las expectativas de crecimiento del país en el mediano plazo y aminorar las presiones financieras. Podríamos revisar la perspectiva a estable en este caso en los siguientes 12 meses”, explicó.

Sin embargo, “los eventos recientes han afectado significativamente las actividades turísticas y de comercio con considerables pérdidas de empleo. Si el conflicto local no se estabiliza o disminuye en los próximos meses, podríamos revisar nuestros estimados a un nivel aún más bajo. Nuestras proyecciones económicas están sujetas a variabilidad, dada la considerable incertidumbre política en el país”, aclaró.

S&P considera que la crisis iniciada en abril ha puesto sobre todo en riesgo el crecimiento de sectores como el financiero, comercial y turístico, asimismo tendrá mayores repercusiones para los indicadores fiscales.

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A la vez, prevé que el consumo privado y la inversión se vean afectados, con un impacto en el turismo y el comercio, una disminución en los ingresos del Gobierno y flujos más bajos de inversión extranjera directa.

“Al mismo tiempo, confirmamos nuestras calificaciones soberanas de corto plazo de ‘B’. También bajamos nuestra evaluación de riesgo de transferencia y convertibilidad (T&C) a ‘B+’ de ‘BB-’”, reza el comunicado de la firma, divulgado ayer.

La firma señaló que los depósitos en el sistema bancario ya disminuyeron 15%.

Dependencia de acreedores

La firma S&P teme que el financiamiento de fuentes multilaterales externas se vea afectado, de las cuales Nicaragua es muy dependiente, principalmente del financiamiento de acreedores oficiales. “Un menor acceso al financiamiento de organismos multilaterales o a los bancos locales, podría debilitar aún más los perfiles financiero y externos del país”, destacó.

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Ante ese escenario, S&P podría bajar aún más las calificaciones en los siguientes 12 meses si la violencia y la polarización política aumentan más.

“Podríamos bajar las calificaciones de Nicaragua ante los signos de un mayor estrés en su sector financiero, o si la liquidez externa se deteriora considerablemente; por ejemplo, como resultado de un menor financiamiento oficial o en caso de suspensión de los desembolsos de ayuda”, indicó.

Crecimiento del PIB

La calificadora prevé que el crecimiento del producto interno bruto real (PIB) en 2018 alcanzará 0.5%, inferior al registrado en 2017 cuando fue de 4.9%. Además, proyecta que el crecimiento promedio entre 2019-2021 será menor a 2%, sobre la base de un menor consumo e inversión.

Por otro lado, la calificadora analizó que el déficit del Gobierno general de Nicaragua probablemente se deteriore en 2018 en torno a 3% del PIB; es decir, más que el registrado  en 2017 que representó 1.3%.

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“Esperamos una disminución en el crecimiento de los ingresos en 2018 tras el golpe a la actividad económica. En respuesta a ello, esperamos que el Gobierno aplace sus gastos no prioritarios, dadas las limitadas opciones de financiamiento”, agregó.

También, S&P espera que los déficits del Gobierno en general y el cambio de la deuda neta del Gobierno promedien 2.6% y 4% del PIB, respectivamente, en 2018-2021.

“Esperamos que el nivel de deuda neta del Gobierno general aumente en 2018 a 35% del PIB, desde alrededor de 32% en 2017 y a 37% en 2019-21. Proyectamos que el pago de intereses de la deuda se mantenga en poco menos de 5% de los ingresos generales del Gobierno en 2018-2021”, mencionó.

Menos préstamos

Por su parte, la calificadora Moody’s Investors Service también dijo que si las condiciones actuales persisten, es más probable que el Congreso de EE. UU. Apruebe la Ley NICA, la cual podría detener los préstamos multilaterales a Nicaragua.

“Una combinación de condiciones de financiamiento más estrictas y un crecimiento económico más lento aumentaría significativamente la presión de liquidez”, señaló Moody’s.

En junio pasado, esta calificadora redujo la estimación del crecimiento del PIB para 2018 a 2% del 4.5% esperado, considerando que la crisis se resolvería antes del tercer trimestre.

“Con el lanzamiento de los datos de mayo de esta semana, ahora se espera que el crecimiento del PIB esté entre -1% y 1% (último cálculo oficial: 0.5%-1.5%) y, en consecuencia, anticipar menores ingresos fiscales para el año”, detalló Moody’s.