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La “grave crisis” política que vive Nicaragua desde abril pasado cobrará otra víctima, la economía nicaragüense, que solo este año se calcula retrocederá tres por ciento en su producto interno bruto (PIB), explicó el gerente general de la Bolsa de Valores de Nicaragua, Gerardo Argüello.

El experto bursátil dijo a Acan-Efe que su país “está enfrentado a una situación muy difícil política y económica que se está traduciendo en una recesión muy fuerte en toda la economía” “Las proyecciones hablan de un decrecimiento del uno, del tres, del cinco (por ciento), no se sabe la verdad, porque no se sabe cómo va a terminar todo este año, pero sí le puedo decir: Las empresas en Nicaragua se están viendo enfrentadas a una baja sustantiva de sus ventas”, apuntó.

Aclaró que “no está paralizada toda la economía, es decir, los productores siguen produciendo, las empresas siguen abiertas, la gente en el agro sigue produciendo su arroz, sus fríjoles, todo, pero obviamente hay un tema de crisis que nos está afectando a todos. Hay 250,000 desempleados nuevos, y eso tiene un impacto en la vida de todas las personas”.

“Hay mucha gente queriéndose ir del país, es una situación trágica”, sentenció.

Algunos sectores paralizados

La economía “no está paralizada, va a decrecer un tres por ciento, vamos a tener (en 2018) un producto interno bruto que va a ser un 97 por ciento del año anterior, sigue moviéndose”, pero en 2019 “si la situación política no se resuelve, será más crítica”, explicó con más precisión el experto bursátil.

Gerardo Argüello adelantó que “hay sectores de la economía que están paralizados, como el turismo por ejemplo, el sector servicio, los restaurantes y otros sectores de la economía y eso impacta en otros sectores que sí están teniendo relativamente actividad”.

“Es una crisis política que requiere una salida institucional que todavía no se ha logrado encontrar. Está confrontado el pueblo de Nicaragua en general contra el Gobierno sin que se encuentre una salida institucional pacífica para resolver este conflicto”, anotó.

Argüello recordó que la mesa de diálogo, que coordina la Iglesia católica, es “la instancia que se cree que pueda encontrar una solución. La Iglesia católica ha presentado un plan al Gobierno y no lo ha aceptado, no se ha discutido y hasta el momento no hay un plan viable sobre la mesa”.