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La Reserva Federal (Fed) dejó ayer los tipos de interés en el rango de entre 1.75% y 2%, a la vez que reforzó su visión optimista del “fuerte” crecimiento de la actividad económica en Estados Unidos, en lo que supone una señal clara de un nuevo ajuste en su próxima reunión. 

“El mercado laboral ha continuado reforzándose y la actividad económica ha estado creciendo a una tasa fuerte”, subrayó el comunicado sobre política monetaria del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, en inglés) del banco central, al término de su reunión de dos días.

Apenas dos semanas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, sorprendiera con unas inusuales críticas al progresivo encarecimiento del precio del dinero, la Fed se mantuvo firme en el guión marcado por su presidente, Jerome Powell.

Trump, poco entusiasmado

Trump dijo “no estar entusiasmado” con la política monetaria en el país, en un inesperado ataque a la independencia de la Fed. 

“No me gusta todo este trabajo que estamos haciendo en la economía y después ver cómo los tipos están subiendo”, afirmó el mandatario, que señaló que esas subidas podrían poner el riesgo la buena senda económica. 

En el comunicado, acordado de manera unánime con los ocho votos a favor, el banco central reiteró que “espera mayores aumentos graduales en los interés, consistentes con la sostenida expansión de la actividad económica, las fuertes condiciones del mercado laboral y la inflación cerca del objetivo simétrico del 2% en el medio plazo”. 

Según el último dato oficial, el producto interno bruto (PIB) creció en el segundo trimestre de 2018 a un ritmo anual del 4.1%, el mayor desde 2014. 

El dato del PIB, el primero de los tres que realiza el Gobierno, acerca la promesa de Trump de llevar el crecimiento a una tasa anual del 3%, impulsado por un enorme plan de estímulo fiscal aprobado en diciembre que incluye notables recortes de impuestos para las empresas y, en menor medida, a los trabajadores. 

Este viernes se conocerá el índice de desempleo en julio, tras situarse en junio en el 4%, en niveles no vistos desde 2000, y los más recientes datos de inflación señalan que los precios se han vuelto a ubicar en torno al 2% anual. 

“Powell quiere ofrecer un mensaje claro y consistente a los mercados sobre las perspectivas políticas y verse arrastrado por los datos de corto plazo”, señaló James McCann, economista de mercados globales del fondo Aberdeen Standard Investments.    

Ante este positivo panorama, la Fed ya ha adelantado que anticipa dos subidas adicionales de los tipos de interés para mantener contenida la inflación y evitar un sobrecalentamiento de la economía. No obstante, Powell ha advertido que la clave es continuar con el ajuste gradual, ya que llevar a cabo uno más abrupto pondría en riesgo el crecimiento. 

Aperturismo comercial

La próxima reunión de política monetaria de la Fed tendrá lugar el 25 y 26 de septiembre, y, al término de ella, el presidente ofrecerá una rueda de prensa. 

La nota del banco central estadounidense evitó comentar las actuales tensiones comerciales, desatadas por el agresivo proteccionismo de Trump, aunque en un reciente documento reconoció que comenzaba a extenderse la preocupación en EE. UU. por los efectos de los aranceles impuestos a China y otros socios comerciales.

Powell no ha criticado esta cuestión, pero ha insistido en varias comparecencias públicas en su respaldo al aperturismo comercial como impulsor económico. 

Los mercados habían descontado en gran medida la decisión de la Fed y el Dow Jones de Industriales, el principal indicador de Wall Street, retrocedió ligeramente un 0.31% al final de la jornada.