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Socorro Bermúdez con una familia de 5 personas -2 adultos y 3 niños-  destina cada mes C$4,000, para la compra de alimentos, pero hace tres meses ha sido obligada a reestructurar su lista de compras, por el incremento del precio del azúcar, aceite, arroz  y perecederos como la papa, zanahoria y naranjas.

Y es que según el Banco Central de Nicaragua  (BCN) entre abril y junio de este año  de los 53 productos que conforma la cesta básica, los alimentos fueron los que más se ha encarecido con el 5.18%  en comparación al mismo lapso de 2017, mientras que usos del hogar el 3.45% y vestuario 3.74%.

Y solo en el mes de junio se marca en 7% el alza en los precios de los 23 productos alimenticios siendo el pico más alto en el segundo trimestre en comparación al mismo periodo del año pasado. Este comportamiento se enmarca con el inicio a la crisis sociopolítica que vive Nicaragua que hoy arriba a los 109 días, lo cual ha dejado más de 300 muertos, cientos de lesionados y detenidos.

El Banco Central de Nicaragua (BCN), en 2007  diseñó la canasta básica nacional para una familia de seis personas. Bismark Picado\END

De acuerdo al BCN, el azúcar, los frijoles, la posta de res, la papa y el plátano registran aumentos de hasta 11% en sus precios.

En el periodo antes mencionado el precio de la canasta básica en su totalidad alcanzó los C$13,418.06 registrando un aumento de 4.56% en comparación a 2017 con C$12,832.83.

El costo de los alimentos representa el 66.58% del valor total de la canasta básica.

Según el economista Luis Murillo, ese tipo de comportamiento es incentivado por la especulación “aprovechándose” de la situación que vive el país, lo cual deja en desventaja al consumidor.

“Tiene que ver con dos cosas: una la crisis, producto de los tranques que en su momento  trajeron un proceso especulativo, y lo otro son los ciclos agrícolas”, apuntó Murillo.

Además aseveró que el incremento puede ser mayor por la afectación del cambio climático en las cosechas y la falta de crédito producto por la misma situación que vive el país, por lo que considera que urge una política que regule los precios para evitar caer en las especulaciones como ocurrió con el queso.

Menos consumo

Por su parte Juan Carlos López, coordinador del Centro Jurídico Social de Ayuda al Consumidor, apuntó que los nicaragüenses que están desempleados son los más afectados con esta “ola de alza”, porque cada vez tienen menos posibilidad de comprar la cantidad necesaria para la familia.

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“Lo que hace la gente es consumir menos de lo establecido, antes compraban cinco o siete libras de pollo ahora compran la mitad, en algunos productos le aumentan un córdoba, dos (córdobas), pero ya eso impacta en el bolsillo”, expresó López.

Esa medida es la que ha adoptado Bermúdez, quien afirmó que ha sustituido la marca de los productos, “en el aceite por ejemplo antes compraba de un tipo ahora compro el más barato, igual con el azúcar y jabón. Ya a los niños no les compro galletas y jugos porque por más que yo quiera no me da la bolsa”.

Arroz, frijol, azúcar, aceite, posta de res, posta de cerdo, carne de aves, pescado, leche fluida, huevos, queso seco, tortilla, pinolillo, pastas alimenticias, pan, tomate, cebolla blanca, papas, ayote, chiltoma, plátano verde, naranja y repollo conforman el grupo de alimentos.

Para obtener esos productos el BCN estimó que en el segundo trimestre se necesitó  C$8,494.26  representando el 83.56% del salario promedio nacional promedio que hasta marzo- dato más reciente- era de C$10,692.

El Banco Central de Nicaragua (BCN), en 2007  diseñó la canasta básica nacional para una familia de seis personas —cuatro adultos y dos niños—  y que sea adquirida por dos salarios mínimos.

solo en el mes de junio se marca en 7% el alza en los precios de los 23 productos alimenticios. Archivo\END

Murillo y López coinciden que si en los próximos meses no se busca una salida a la crisis sociopolítica del país los incrementos serán mayores, empobreciendo aún más a la mayoría de los nicaragüenses que trabajan en empleos precarios e informales.

Inflación no se detiene

El presidente del BCN, Ovidio Reyes a mediados de julio refirió que estiman que el año va a terminar con el 7% por ciento de inflación, sin embargo Murillo calcula que será del 10%, porque hasta junio se ubica en 5.60% según datos oficiales.

“Llegar al 10% genera un problema de credibilidad (…) significa una  inflación de media a alta, menos del 10% es un entorno relativamente estable”, explicó el economista.