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Entre enero y mayo, de este año, Nicaragua registró una reducción en el movimiento de pasajeros tanto en el transporte terrestre como en el acuático y el aéreo, según el Banco Central de Nicaragua (BCN).

La caída más acentuada en ese período se registró en mayo, de acuerdo con el BCN que no ha actualizado aún las cifras de junio y julio, pero según los transportistas la tendencia a la baja se ha mantenido hasta la fecha.

En los primeros cinco meses de este año, el transporte terrestre, acuático y aéreo movilizó a 66.8 millones de personas a lo interno del país, un dato inferior en alrededor del 10% a los 74.2 millones que se movilizaron en el mismo lapso del año pasado.

El crecimiento que venía experimentando en los últimos 5 años el uso de transporte terrestre fue frenado en mayo de este año. 

En mayo pasado, alrededor de 7.7 millones de pasajeros se movilizaron en transporte terrestre, frente a los 15.2 millones que lo hicieron en el mismo mes de 2017. Mientras que en abril de este año, 14.6 millones de pasajeros se movilizaron en territorio nacional por esa vía. 

Es decir, en mayo hubo un descenso de cerca de un 50%, en relación tanto con mayo de 2017 como con abril de este mismo año.

Transportistas toman medidas

En la ruta Managua-Matagalpa, los transportistas que brindaban el servicio “expreso”, han tenido que cambiarse al servicio ordinario, además de reestructurar los horarios de salida para alcanzar la capacidad de pasajeros de sus unidades.

De acuerdo con estos transportistas de la zona norte, desde que inició la crisis sociopolítica en Nicaragua —el pasado 18 abril— hasta la fecha no se ha recuperado la demanda de transporte, lo cual les ha generado pérdidas económicas y reducción de personal.

“Los buses expresos de la 5:20 a.m., 6:20 a.m. y 7:20 a.m. decidieron trabajar ruteados porque hay poca gente viajando y no resulta sacar el turno, económicamente”, dijo el ayudante/cobrador de una de las unidades de transporte en la Cotran Sur de Matagalpa.

Algunos de los pasajeros se declararon afectados por esta situación porque ahora no tienen la opción de  viajar en expreso para trasladarse “más rápido”, además del incremento del precio del pasaje que pasó de C$82 a C$95.

Vía aérea y Acuática

Por la vía aérea, entre enero y mayo de este año se trasladaron 77,700 pasajeros en el interior del país, la cual es una cifra inferior a las 80,400 personas del mismo período de 2017.  Lo anterior refleja una reducción en el movimiento de pasajeros de 3.35%.

Solo el transporte acuático registró un crecimiento de 13.25% en el período mencionado. Entre enero y mayo de 2018 se movilizaron 299,000 pasajeros por esa vía, mientras que en el mismo lapso de 2017 fueron 264,000 personas las que utilizaron ese medio de transporte.

Sin embargo, en mayo último, con respecto a abril de este mismo año, el transporte acuático descendió en 34.64% y el aéreo, en 23.89%.

Según el BCN, en mayo, la movilización por transporte acuático alcanzó los 32,800 pasajeros frente a las 52,600 personas que se usaron esa vía en abril.

Por transporte aéreo, en mayo de 2018 se trasladaron 12,100 pasajeros; es decir 3,800 menos que los 15,900 de abril.

Ausencia de turistas golpea a transportistas

La falta de turistas está repercutiendo en  los negocio del transporte y en algunos sitios turísticos del país. 

Estos negocios suelen ser contratados por hoteles, viajeros extranjeros y turoperadoras para trasladar a los turistas que ingresaban por el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, la frontera de Peñas Blancas y el Aeropuerto Costa Esmeralda, en el municipio de Tola.

Propietarios de pequeñas y medianas empresas dedicadas al servicio de transporte turístico dentro y fuera de Rivas, afirmaron que han registrado una caída en la demanda del servicio de hasta un 80%.

Jorge Novoa, uno de esos microempresarios, dijo que la demanda de viajeros comenzó a caer de manera estrepitosa a partir de junio. Desde ese momento “estoy operando al 20% de mi capacidad y me vi obligado a cancelar los  contratos laborales de cuatro conductores”, aseveró.

Novoa apuntó que ellos dependen de la ocupación hotelera y la estadía del turista. Según el BCN, en el primer trimestre de 2018 era de 11.8 días, pero al estallar la crisis, los visitantes, principalmente extranjeros, cancelaron sus reservaciones y los que estaban en el  país adelantaron su salida.

Con los seis vehículos que dispone su negocio, incluyendo tres microbuses, Novoa tiene capacidad para movilizar a 58 pasajeros al día; sin embargo, aseguró que debido a la ausencia de turistas realiza entre 3 y 4 viajes por semana con grupos de 2 a  4 personas en cada uno de sus viajes.

“Yo estoy sobreviviendo  en mi negocio con el traslado del personal de seguridad que presta el servicio en el complejo turístico de Mukul, porque ante la ausencia de extranjeros, la mayoría de los vehículos permanecen varados”, indicó.

Alysson Arcia, que está a cargo de otro pequeño negocio de transporte turístico ubicado en el municipio de Moyogalpa de la Isla de Ometepe, confirmó que en este  paradisiaco destino turístico, la situación es similar.

Aseguró que en su negocio familiar solían trasladar entre 18 y 20 turistas al día, “pero en la actualidad los vehículos permanecen estacionados, la mayor parte del tiempo, porque no hay flujo de turistas en la Isla de Ometepe y los pocos que ingresan optan por el transporte público y no el privado”, relató.

En San Juan del Sur, la situación se repite. El emprendedor Miguel Gómez, propietario de uno de los 21 negocios de transporte turístico que se han establecido en este municipio, indicó que antes en su pequeña empresa  trasladaban en promedio a 80 turistas a la semana y en la actualidad, sus seis vehículos permanecen días a la espera de extranjeros que deseen viajar a diversos destinos turísticos del país.

Como evidencia del mal momento que atraviesa esta rama de la industria turística, Gómez aseguró, que en los últimos dos meses, solo ha realizado tres viajes al Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino.

“Los extranjeros no están ingresando por el Aeropuerto Internacional y los que llegan a San Juan del Sur provienen de Costa Rica o Tola,  pero la demanda de transporte turístico  se ha esfumado y he  tenido que despedir a tres conductores”, relató Gómez.

El Mapa Nacional del Turismo Nicaragüense señala que en Rivas existen más de 50 pequeñas y medianas empresas de transporte turístico, que se han establecido en puntos estratégicos como San Juan del Sur, Tola y la Isla de Ometepe y según los propietarios el servicio que mayor demanda tiene actualmente es ir a dejar a extranjeros a la frontera sur.