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  • EFE

Nicaragua cerró julio pasado con una inflación del 0,31 por ciento y una acumulada en los primeros siete meses del año de 1,90 por ciento, informó hoy el Banco Central.

El indicador del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero a julio es menor al de un año antes, cuando alcanzó el 2,39 por ciento, inducida por el comportamiento de precios en las divisiones de transporte; educación; y alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles, detalló el banco emisor en un informe mensual.

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El IPC de julio fue inferior al 0,44 por ciento de junio pasado y al del mismo mes de 2017, cuando los precios subieron un 0,39 por ciento, de acuerdo con la información oficial.

La inflación interanual (de los últimos doce meses) se situó en 5,17 por ciento, 2,04 puntos porcentuales superior a la registrada en julio de 2017.

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En su informe, el Banco Central indicó que el comportamiento de la inflación en julio pasado fue determinado principalmente por el aumento de precios en algunos bienes y servicios de las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas; y comunicaciones. Nicaragua cerró 2017 con una inflación de 5,68 por ciento, lo que supuso 2,55 puntos porcentuales más que el año anterior.

El Gobierno calculaba, ante de la crisis sociopolítica que atraviesa desde el 18 de abril, que la economía del país crecería en 2018 entre un 4,5 y un 5 por ciento, con una inflación acumulada que se situará entre un 5,5 y un 6,5 por ciento. El Banco Central actualizó su proyección y ahora estima que la economía crecerá entre 0,5 y 1,5 por ciento, menor de lo previsto, con una inflación entre 6,5 y 8,5 por ciento.