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La lucha contra la corrupción y la impunidad emprendida en Guatemala no influye de forma negativa en el crecimiento de la economía local, sino que más bien es nociva para los indicadores de toda Centroamérica.

 Así se desprende del informe “El impacto económico y fiscal de la lucha contra la corrupción en Guatemala”, publicado ayer por el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales y el Center for Strategic & International Studies y con el que pretenden analizar si el combate a esta lacra afecta a la economía.

“La corrupción, en el caso de los países de la región centroamericana, no es la grasa que permite que los engranajes de crecimiento económico se muevan con mayor soltura (y, por lo tanto, lo impulsen), sino la arena que los entorpece”, señala el documento, que asegura que la corrupción tiene efectos negativos sobre el crecimiento del producto interno bruto (PIB) per cápita.

En 2017, el ritmo de crecimiento de la actividad económica disminuyó respecto al año previo y al estimado inicialmente por el Banco de Guatemala (Banguat), según algunos debido a las acciones anticorrupción emprendidas por el Ministerio Público y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig).

Las verdaderas causas

Sin embargo, los datos oficiales señalan que entre los factores que incidieron en la moderación del crecimiento económico por el lado de la demanda agregada se encuentran el incremento de la tasa de inflación, la disminución en el crecimiento del crédito bancario al sector privado, la austeridad en la política de gasto del Gobierno, las dificultades de ejecución presupuestaria, la incapacidad gubernamental para generar mayores ingresos fiscales, y, la apreciación del tipo de cambio.

Por el lado del origen de la producción está la contracción del sector de explotación de minas y canteras, como consecuencia de la suspensión temporal de la mina San Rafael y del cierre de operaciones de la Mina Marlin.

Y desde la perspectiva regional, arguye este estudio presentado en Washington, influyó el comportamiento de la actividad económica de los países centroamericanos, que muestra en conjunto un menor dinamismo económico durante los últimos años.