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El enfriamiento en el consumo de la clase media marca un panorama poco alentador en la actualidad, porque las instituciones crediticias han bajado el financiamiento para la compra de autos o los préstamos fueron suspendidos.

Los requisitos para acceder a un crédito vehicular han cambiado en los últimos dos meses, según el monitoreo que realizó El Nuevo Diario con diferentes casas comerciales. El monto inicial (prima) para optar a un carro es del 30% y 40% del valor total, superando el 15% que se estableció a partir de julio del 2017. Antes de esta última fecha, la prima que establecía el contrato de financiamiento era del 10%.

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El salario mínimo que debe tener ahora un aspirante a un crédito vehicular es de US$1,200  mensuales, superior a los US$650 que solicitaban a inicio de año, detalló un vendedor de vehículos nuevos, además que se registra el incremento de dos puntos a la tasa de interés anual.

Todas estas políticas limitan al segmento con capacidad de compra de vehículos nuevos, lo cual se ve reflejado en las importaciones de carros tipo sedán y camionetas que en el primer semestre de este año registran la caída arriba del 21.55%  y 26.28%, respectivamente, en comparación al mismo lapso de 2017, según el Banco Central de Nicaragua (BCN).

Sin embargo, las importaciones de motocicletas entre enero y agosto de este año registran el aumento de 9.48% frente al mismo lapso del año pasado.

Aunque hay más ingreso de motos al país, la venta de este medio de transporte, considerado como el de mayor demanda por el precio y consumo de gasolina, se han reducido en más del 90% en los últimos cuatro meses, aseguran los gerentes de casas comerciales de Rivas.

“Gran liquidación”

En las instalaciones de los distribuidores de vehículos de Managua se observan anuncios de “Gran liquidación”, “Te financiamos tu carro”, con los que se busca captar clientes.

Todo este enfriamiento en las ventas ha obligado a los vendedores de vehículos nuevos a cerrar sucursales y concentrar los esfuerzos de mantener permanente feria desde sus casas matrices.

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Esa estrategia de feria en casa en un solo lugar la venían impulsando desde el año pasado para ahorrar los costos que representa en reunir todos los miembros de la Asociación  Nicaragüense de Distribuidores de Vehículos Automotores (Andiva).

En las instalaciones de los distribuidores de vehículos de Managua se observan anuncios de “Gran liquidación”, “Te financiamos tu carro”, con los que se busca captar clientes.

En ese momento, los miembros de esa organización estimaron que economizaron unos US$300,000.

Por otra parte, la misma caída de la llegada de turistas al país presiona a los distribuidores, pues los rentadores de vehículos están paralizados y han optado por poner en liquidación sus unidades.

“A los rentadores no les conviene tener estacionados esos vehículos, porque están perdiendo dinero, les sale mejor ponerlos en venta”, revela el dueño de una de estas empresas de alquiler de autos.

Autos usados

La venta de los vehículos usados se ha reducido en más del 90%, según  fuentes cercanas al sector. El segmento al que está dirigido no tienen condiciones para comprar al contado, “pues desde mediados de mayo cancelaron el crédito para los vehículos usados”, dice la fuente, incluso suspendieron todas las solicitudes que estaban en proceso.
Un entrevistado admite que los autolotes más pequeños han cerrado porque no tienen la liquidez ni el financiamiento para hacerle frente a la situación.

“Las importaciones han caído porque no hay ciclo, no hay compra. Y la caída de las ventas de carros usados es increíble porque todo mundo anda buscando cómo vender (su carro) porque va fuera del país, porque a muchas personas las corrieron del trabajo y no pueden mantener o continuar pagando su vehículo”, resalta la fuente que reclamó al anonimato.

También señalan que las grandes casas comerciales que ofrecen vehículos de segunda mano, bajaron el precio de los automotores  hasta en un 30% con la esperanza de atraer más clientes.

Impuestos más altos

Otro problema que agobia a los importadores de vehículos usados es el pago de impuestos para retirar de aduanas los autos. Ellos aseguran que, a pesar de presentar los documentos del valor del vehículo, los funcionarios de la Dirección General de Aduanas (DGA) casi siempre duplican el monto del valor de la factura para aplicar el impuesto.

“Con este sistema no hay igualdad de valores para la mercadería, ya que un vehículo que puede pagar US$1,000 con un importador, con otro importador el mismo vehículo puede pagar de impuesto hasta US$3,000 dólares”, explica Shahid Khan, importador de vehículos usados.

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Esa posición es secundada por otro importador que optó por omitir su nombre relatando que “muchas veces te cobran más que un automóvil nuevecito, esta es una política recaudatoria criminal que está realizando el Gobierno”.

En las instalaciones de los distribuidores de vehículos de Managua se observan anuncios de “Gran liquidación”, “Te financiamos tu carro”, con los que se busca captar clientes.

En otro de los procesos que existen “los impuestos antojadizos” es en el cambio de dueño de vehículos. “La ley establece que el impuesto es el 1% del valor del vehículo, por ejemplo voy con los documentos de que vale US$20,000 un carro, pero si ellos dicen que vale US$40,000 nadie los saca de ahí y eso tenés que pagar”, afirma el denunciante.

Por su parte, Khan apuntó que por esas irregularidades en el pago de impuestos ha perdido unos US$40,000 “por declaraciones rojas, me han obligado a retirar mi inversión hacia países vecinos en los que hay sistemas ya establecidos y claros sobre los impuestos que paga cada vehículo aun antes de realizar la compra en el extranjero”.

De Estados Unidos y Taiwán, en su mayoría, son los vehículos usados que entran a Nicaragua, según datos de la Asociación Nicaragüense de Importadores de Vehículos Usados.

Reclamo tedioso

Khan señala que en su caso y él de otros importadores, que de un total de 100 vehículos presentados en Aduana, en el 95% de los casos salen declaraciones rojas (duda de valor).

“Qué significa esto, que al momento que nuestra declaración sale roja tenemos dos alternativas: aceptar el ajuste que considere Aduana por la duda del valor (renunciar a nuestro reclamo) o realizar un proceso administrativo, el cual puede tardar de uno a seis meses y al final nos pueden dar una respuesta negativa a nuestro recurso”, manifiesta Khan.

La mayoría de los importadores optan por pagar el ajuste que se le hace, porque cada día que los vehículos permanecen bajo régimen de depósito en los almacenes fiscales, “genera un cobro como mínimo de US$1.5 dólares diarios, más depreciación del vehículo y si nos ponemos a esperar hasta 6 meses por una respuesta positiva, el costo final de nuestra mercancía incrementaría, por ende aumentaría el valor final del vehículo”, finaliza Khan.