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Tras la paralización de las ventas y la producción durante tres meses consecutivos, los pequeños y medianos negocios del país tratan de enrumbarse en medio de la fría demanda del mercado nacional y falta de capital para invertir.

Entre abril y julio las ventas del sector textil vestuario, cuero calzado, artesanía y prestadores de servicios para el turismo cayeron a cero, en la actualidad esos negocios han iniciado a trabajar y mantienen su capacidad de producción en 40%, dicen representantes del sector.

Silvia Torres, presidenta del Grupo Raíces que aglutina a los productores de hamacas, artesanía y artículos de madera admite que la crisis sociopolítica que enfrenta Nicaragua les hizo perder la constancia en las exportaciones que tenían para El Salvador, Costa Rica, Estados Unidos y España, mientras que las ventas en el país solo la demanda de dulcería se ha mantenido pero en menos del 50% de lo normal.

“Desde hace un mes se ha iniciado a trabajar más, los otros meses se estaba produciendo poco para guardar cosas. Las ventas en abril a julio totalmente fueron en cero y es hasta  este mes que hemos iniciado a promover el producto en ferias”, detalló Torres.

Desde inicio de año, el enfriamiento en el consumo en el segmento de clase media venía mermando los niveles de crecimiento . Archivo\END

Este segmento de artesanos apostará por el mercado interno y será hasta en enero que piensan  enviar sus productos, porque están en el proceso de recuperación.

Mientras el sector de cuero- calzado los representantes gremiales aseguran que se están enfocando en garantizar pedidos de Costa Rica, Honduras y Panamá para incentivar la producción que hasta la fecha funciona entre el 40% y 50% porque los talleres se ubican en la zona donde mayores enfrentamientos se dieron en meses pasados y la producción se paralizó, además, no tenían materia prima y la mano de obra se ha fugado.

Esperanzados con diciembre

Alejandro Delgado, presidente de la Cámara de Cuero y Calzado Nicaragüense (Camcunic), indica que alrededor del 90% de los talleres están trabajando, pero será con la demanda nacional a fines de año y con las exportaciones que garantizarán compensar todo el tiempo que estuvieron paralizados.

“Las importaciones de este año fueron del 50% (menos), hemos tenido pláticas con grandes importadores para que este año nos den  la oportunidad de tener zapato nacional eso  puede ser que a final del año tengamos buen cierre”, enfatizó Delgado.

Mientras tanto Santos Reyes, presidente de la Cámara Nicaragüense de Cuero Calzado (CNCC), señaló que están ejecutando una estrategia de encadenamiento con las grandes empresas porque por si solos será difícil sobrevivir, porque el consumo interno está estancado.

Evitan despidos

La miembro de la Red de Empresarias de Nicaragua (REN), Blanka Callejas dijo que los pymes, principalmente de alimentos, están elaborando productos que impliquen menos costos y tengan mayor demanda, esto para evitar más despido del personal y cerrar el negocio.

“Están trabajando con los productos que más se venden, los que son de la industria de manufacturera, puesto que el mercado está totalmente deprimido y han bajado sus niveles de producción”, resaltó Callejas.

Las fuentes citadas apuntan que la limitación en los flujos de capital les ha obligado a desarrollar estrategias de mercado a través de herramientas tecnológicas.

Callejas apuntó que los dueños de tiendas de ropa, zapatos, bisutería que tenían los establecimientos en físico han optado por realizar las ventas en línea y entrega a domicilio para optimizar las utilidades.

“El sector servicio  ha tenido que hacer otras estrategias de ventas haciendo promociones  cambiando horarios de atención al público, poniendo delivery y creando platillos a bajo costos porque la gente no tiene tanto dinero para gastar”, agregó Callejas.

Los dueños de tiendas de ropa, zapatos, bisutería que tenían los establecimientos en físico han optado por realizar las ventas en línea. Archivo\END

Gremio se sustentan

Los zapateros aseguran que ante las limitantes de financiamiento para los más pequeños talleres han optado por hacer prestamos entre sí, es decir que los proveedores, productores y comercializadores  obtendrán su pago hasta que el producto sea comprado.

“Nos hemos estado reuniendo para que el mismo sector se auxilie, el peletero te da el crédito del pegamento, de la fibra y la suela, la tenería te da el cuero y cuando le pagan (al zapatero) cancela”, mencionó Delgado.

Reyes señaló que los dueños de talleres que “hicieron el esfuerzo” de cumplir con los compromisos de crédito mientras no estaban produciendo, en la actualidad gestionan nuevos financiamientos, “es posible que la banca les mantenga su crédito”.

En el caso de los artesanos, Torres señaló que en este momento están en proceso de cancelar las deudas y “evitan enjaranarse más, hasta el otro año que veamos movimiento analizaremos si nos metemos con los bancos”.

En la actualidad buscan cómo restablecer todos los equipos que fueron dañados por los enfrentamientos en Masaya, pues es en esa ciudad donde se ubica la mayoría de los talleres del Grupo Raíces, “ahorita buscamos comprar algunas maquinarias que se perdieron, reponer algunos muebles y buscar cómo volver a iniciar ese proceso”, finalizó Torres.

Desde inicio de año, el enfriamiento en el consumo en el segmento de clase media venía mermando los niveles de crecimiento para el sector textil vestuario y calzado del país, en ese entonces los dueños de talleres habían optado por maximizar sus recursos y sacrificar utilidades para mantener a los clientes, pero todo se empeoró con la explosión política que provocó la reforma a la seguridad social .

Este sector -considerado vulnerable-forman el 80% de las empresas del país.