•   Venezuela  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El Gobierno de Venezuela oficializó ayer la entrada en vigor del salario mínimo de 1,800 bolívares (30 dólares), decretado por el presidente Nicolás Maduro, 35 veces superior al anterior, lo que ha generado polémica pues muchos comerciantes aseguran que, de aplicarlo, irán a la quiebra. 

La oficialización del decreto, publicado en la Gaceta del país, recoge en el sumario que el decreto establece que el monto a pagar es “obligatorio en todo el territorio nacional” para trabajadores públicos y privados.  

Igualmente, en el documento se indica que se fija el valor del bono de alimentación, un beneficio que no genera pasivos laborales, en un 10% del monto del salario mínimo, equivalente a 180 bolívares (2.94 dólares).  

Sin embargo, la información solo es ofrecida en un sumario y no en el cuerpo de la Gaceta, por lo que no se aclaran mayores detalles.    

El gobierno de Nicolás Maduro inició el pasado 20 de agosto el llamado “Plan de Recuperación Económica” con la entrada en vigencia de un nuevo cono monetario que resta cinco ceros a la moneda, el bolívar, a la que se le dio también el apellido “soberano”. 

Otras acciones incluyen el aumento salarial, la fijación de precios a los alimentos de la canasta básica, la devaluación en 95.8% de la moneda, el alza considerable de los impuestos, el aumento de las tarifas de transporte y el incremento del precio de la gasolina, entre otras medidas.

El país sudamericano está sumergido en una crisis económica que lo llevará este año a un decrecimiento de su producto interno bruto (PIB) de al menos un 18%, la que será su tercera caída de dos dígitos en tres años consecutivos, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El FMI también estima que los venezolanos enfrentarán una hiperinflación anual de al menos un millón por ciento en este 2018.