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El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dijo ayer que espera que el diálogo iniciado en Honduras para superar la crisis surgida de un presunto fraude en los comicios generales de 2017 no llegue a contaminar la agenda de desarrollo del país centroamericano. 

“Lo más importante es estar seguros de que el diálogo no contamina la agenda de desarrollo económico” de Honduras, indicó a Acan-Efe el representante del BID en Honduras, Eduardo Almeida.    

“La gente que está dialogando debe tomar en cuenta mecanismos para que lo que se está haciendo (en  materia) de inversiones privadas, públicas y de sociedad civil no sean comprometidas con la gestión del diálogo. Sé que eso es muy difícil, pero se puede hacer”, subrayó Almeida. 

Destacó que es importante que el diálogo político “tenga su propio ritmo” y señaló que el Banco Interamericano “no se entromete mucho en ese asunto”. 

El diálogo político está moderado por Naciones Unidas y comenzó el 28 de agosto con la firma de un acuerdo denominado “Compromiso por Honduras: Reconciliación para Transformar”.    

El compromiso fue firmado por representantes del Gobierno, de los partidos Nacional y Liberal, y del excandidato presidencial de la Alianza de Oposición contra la Dictadura, Salvador Nasralla.    

El representante del BID en Honduras señaló la necesidad de “blindar los proyectos de desarrollo económico e intentar que ellos no se afecten y tengan su propio curso”.

De lo contrario, añadió, la situación política del país podría aumentar “el riesgo económico, aumentar la gestión de comprometer los proyectos que se están haciendo de inversión y claro empeorar la imagen del país”.

“El diálogo es muy importante, pero al final lo que importa es la gente que está en el campo o en la ciudad, que son gente pobre y al final necesitan ingresos o transferencias (económicas) necesitan su servicio de educación, de salud”, explicó el representante del BID. 

Como parte del diálogo, se instalarán este martes cuatro mesas que se centrarán en temas sobre derechos humanos, reformas electorales y constitucionales, el tema polémico de cómo fueron las elecciones y los resultados de violencia pre y poselectoral.    

Esas mesas serán dirigidas por la guatemalteca Ana Catalina Soberanis, la boliviana Mirna Cuenta, la estadounidense Marcie Mersky, el español Salvador Aguilera y el dominicano Javier Cabreja.