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La crisis del café en Nicaragua, agravada aún más por la situación sociopolítica del país y una caída del precio internacional del grano hasta US$101 por quintal (precio de este martes), podría tener un impacto negativo en la productividad de la caficultura nacional.

Los rendimientos del café nicaragüense habían venido presentando una mejoría en los últimos años, según las fuentes oficiales.

El Banco Central de Nicaragua, en su Anuario Estadístico de 2017, refirió que en el ciclo 2016-2017, el rendimiento promedio del café en el país fue de US$16.1 quintales por manzanas. En este ciclo se registraron más de 161,400 manzanas con cosechas, para una producción de 2.6 millones de quintales de café oro.

Además, el Plan de Producción, Consumo y Comercio, Ciclo 2018-2019, del Gobierno, contempla como meta un rendimiento de 15 quintales por manzana.

Sin embargo, los líderes del sector sostienen que los caficultores, en general, entraron en una crisis desde el ciclo pasado (2017-2018) que no les ha permitido adquirir financiamiento este año para atender bien sus cafetales. Esa crisis, de acuerdo con la Alianza Nacional de Cafetaleros de Nicaragua (ANCN), se originó por la falta de mano de obra, los efectos del cambio climático, la caída del precio internacional del café y más recientemente por el conflicto sociopolítico del país.

Según Aura Lila Sevilla, presidenta de la ANCN, y Norlan Antonio Dávila, presidente de la Unión de Cooperativas de Cafés Especiales Cordillera Isabelia, esta crisis tendrá repercusiones en la cosecha más próxima (2018-2019), pero afectará aún más los rendimientos en la cosecha 2019-2020.

Sevilla refirió que la caída de los precios internacionales del café desincentivan a los productores, los que con “esfuerzo propio” venían haciendo inversiones para mejorar su productividad. “Todos los países productores están alarmados, porque ya hemos bajado de los US$100 por quintal, y eso es grave para nosotros”, refirió la representante de los cafetaleros nicaragüenses.

“Los rendimientos han mejorado un poquito, pero porque ha habido iniciativa de algunos productores, para mejorar su productividad, pero eso no es generalizado. Eso ha hecho mejorar el promedio nacional. Nosotros creemos que anda como por 15 quintales por manzana, pero cuando hay problemas lógicamente se baja… Todo este panoramas que nos han pintado los productores, afiliados en la Alianza, es incierto”, comentó Sevilla.

Norlan Antonio Dávila afirmó que la situación sociopolítica del país no les ha permitido a los productores conseguir financiamiento a tiempo para realizar las labores culturales del café. “Ha habido un desfase y yo pienso que va a haber problemas con las plantas de café, porque no se les ha dado el cuidado de otros tiempos. No se les han aplicado los productos para que se mantengan sanas”, refirió Dávila, quien calificó la situación de la caficultura como “alarmante”.

“Yo considero que el problema de rendimiento se podría dar el próximo año (2019)”, sostuvo el presidente de la Unión de Cooperativas de Cafés Especiales Cordillera Isabelia, de Jinotega.

Julio César Guido, un ingeniero agrónomo y consultor independiente en el área del café, prefiere ver el panorama de la caficultura del país con optimismo, pero no oculta que el sector está pasando por momentos de crisis, sobre todo hizo énfasis en la caída del precio internacional del grano.

“Sí está la cuestión de los precios (la caída), sí es una realidad. Eso puede tener un impacto en el mediano plazo, y puede afectar a la recolección del café. Los pequeños (productores) tienen más problemas, porque su poder adquisitivo se ve afectado, porque ellos no cuentan con financiamiento bancario y cortan su café y ahí no más lo venden en el campo a los acopiadores, e indudablemente que el precio que van a recibir sí los va a afectar”, refirió Guido.

El especialista contó que en los últimos años muchos productores venían haciendo inversiones en sus cafetales y sostuvo que también realizaron sus labores culturales, aunque refirió que “a medio gas”.

“Yo tengo mi apreciación de que ha habido una mejoría en los niveles de producción del café. De aquí a cuatro años atrás ha habido una mejoría, pero hace falta mucho por hacer… Indudablemente que hay una incertidumbre con relación con los precios. Yo creo que el productor que ha venido haciendo mejoras en el manejo de su finca va a salir adelante con esta situación”, señaló Guido.

Bajos rendimientos históricos

La caficultura de Nicaragua siempre ha tenido uno de los rendimientos más bajos de Centroamérica.

Con base en las cifras del sector cafetalero registradas en el Anuario Estadístico de 2017, del BCN, el rendimiento promedio del café en Nicaragua en 10 años (de 2007 a 2017) fue de 11.97 quintales por manzanas.

De acuerdo con la fuente oficial, en los últimos años han mejorado los rendimientos de la caficultura nicaragüense, pasando de 12 quintales por manzana en el ciclo 2013-2014 a 16.1 quintales en el ciclo 2016-2017.

Según Programa Cooperativo Regional para el Desarrollo Tecnológico y Modernización de la Caficultura (Promecafé), la productividad promedio del café en Guatemala se estimó en 10.3 quintales por manzanas en el ciclo 2016-2017. El rendimiento promedio del café en ese país ha caído en los últimos quince años debido al envejecimiento de sus cafetales, la plaga de la roya y los fenómenos climáticos, explica Promecafé.

Donde sí ha tenido una caída severa la caficultura es en El Salvador. “Esta caída obedece a diversas razones, pero el impacto total es de una caída acumulada de 65%. En la cosecha 2013-2014 se cayó fuertemente la producción por el problema con la roya, que afectó a una gran porción del parque cafetero del país. La crisis de los precios también ha desincentivado el cultivo”, indica Promecafé en un estudio que lleva como título: El estado actual de la Rentabilidad del café en Centroamérica.

En el ciclo 2016-2017, el rendimiento promedio en El Salvador, fue de 4.3 quintales por manzana. “Esta productividad cayó sustancialmente en relación con la década anterior. La roya y los desincentivos económicos son sin duda el principal causante de dicha caída”, manifestó Promecafé.

La caficultura hondureña, la menos afectada por la roya entre 2012 y 2013, es la que más ha crecido en la región. De 2013 a 2017, la producción cafetalera de Honduras pasó de 3.29 millones de quintales a 10.1 millones de quintales.

“Gran parte del crecimiento se explica por el alto rendimiento de sus cultivos y por la renovación de su parque cafetalero”, explicó Promecafé.

La caficultura hondureña registra rendimientos de 23.7 quintales por manzana.

La producción de café en Costa Rica también ha experimentado fuertes descensos. Se estima que la cosecha cafetalera costarricense, del ciclo 2016-2017, fue de un monto mayor a los dos millones de quintales.

En Costa Rica se calcula que la productividad del café en promedio fue de 18.1 quintales por manzana.