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Los presidentes de Panamá, Juan Carlos Varela, y Colombia, Iván Duque, acordaron ayer trazar una nueva hoja de ruta para solucionar el enquistado conflicto arancelario que ambos países mantienen desde hace años y que ha enturbiado la relación bilateral.   

 “Hemos dado instrucciones a las más altas autoridades (...) de ambos países para que al más breve plazo busquen los mecanismos de entendimiento y establezcan un plan de acción para que aquellos temas en los que hemos tenido diferencias puedan ser resueltos de una forma bilateral”, dijo Varela en un pronunciamiento junto a Duque, que cumple una visita de un día a Panamá.    

El mandatario colombiano reconoció por su parte haber tenido una “conversación franca” con Varela, y dijo que eso va a facilitar el camino para que “en los próximos meses estemos anunciando unas buenas noticias para nuestros dos países”.    

Se trata del enésimo intento por solucionar una disputa comercial que comenzó en 2012 cuando Colombia impuso un arancel a los calzados y textiles procedentes de la Zona Libre de Colón (ZLC), ubicada en el Caribe panameño y considerada la más grande del hemisferio.    

El conflicto ha vivido varias etapas, incluido un fallo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) a favor de Panamá que obligó a Colombia a suspender ese arancel en noviembre de 2016.    

Colombia suprimió esa tasa pero aprobó dos decretos que endurecen los controles aduaneros y que, según las autoridades panameñas, dificultan de igual manera el comercio con la zona franca.    

Los empresarios de la zona libre afirmaron la semana pasada que el encuentro de este lunes entre Varela y Duque “es el momento propicio para agotar, por última vez, la vía diplomática con un Estado reincidente en acciones comerciales discriminatorias contra Panamá”.    

“Exhortamos al presidente Juan Carlos Varela a que -en su encuentro con su colega colombiano- exponga de manera fuerte y determinante la posición panameña y de no obtener una respuesta favorable, iniciar cuanto antes la aplicación de medidas de retorsión efectivas”, añadieron los empresarios.    

Además de la tensión bilateral, el conflicto arancelario ha provocado que Panamá mantenga suspendido el proceso de ratificación de un tratado de libre comercio (TLC) con Colombia, suscrito en 2013 tras casi cuatro años de negociaciones.    

Las relaciones bilaterales también se han visto enturbiadas en los últimos años por el tema fiscal, debido a que Colombia busca que Panamá le entregue información de esa naturaleza sobre sus ciudadanos sin la necesidad de requerimiento judicial.