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Alejandrina Narváez inició su negocio Dulce, Dulce Pastelería, hace año y medio en la capital como parte de una terapia. Actualmente es una microempresa formal  que cuenta con cuatro colaboradores, tres de ellos empleados formales y un pasante, el reto es lograr que su negocio escale en un entorno sociopolítico nacional complejo. 

¿Cómo inició Dulce, Dulce Pastelería?

Inicié hace año y medio con el proyecto de los pasteles. Comenzó como una terapia porque sufro de ansiedad, iba a clases de pastelería y encontré en eso algo que me relajaba. Antes horneaba, pero no profesionalmente como ahora. Tomé cursos de las diferentes ramas de pastelería. Lo miré como una fuente de ingresos que me gustaba.

¿Cuantas personas laboran en la pastelería?

Hace un año empezamos a trabajar con un contador. Hace como cuatro o cinco meses tengo a una persona que se encarga de lo que son las ventas, otra que se encarga de la logística y compra de materiales y elaborar pasteles junto conmigo. Y alguien que actualmente que está haciendo pasantías de diseño gráfico. 

Tengo otro trabajo  tiempo completo en oficina. A esto (la pastelería) le dedico tiempo parcial .

¿Qué productos elaboran?

Pasteles de diferentes tipos, bocadillos, cupcakes, dulcerías y galletas.  Estamos intentando darle al cliente el servicio de la mesa de dulces y decoración del evento, no es nuestro fuerte, pero queremos integrarlo como un servicio más.

La emprendedora Alejandrina Narváez. Melvin Vargas/END 

¿Qué pasos has dado en la formalización de tu negocio?

 Hace seis meses inscribí mi negocio, ya está  legal.  Además me di cuenta que no solamente basta saber elaborar los pasteles, sino también el hecho de que para montar un negocio no puede ser improvisado, debes tener herramientas como de administración, planes de negocio y planes de marketing para poder crecer y lograr crear una marca  y establecerse como empresa.

¿Cómo te has capacitado?

Estoy en una mentoría en Voces Vitales, que es una organización para mujeres, que capacita a las emprendedoras para elaborar su plan de negocios y a crear alianzas con otros emprendimientos y te da acompañamiento en el proceso mediante talleres o algún tipo de capacitación a los que tengan acceso. 

¿Como ha afectado la crisis sociopolítica del país a tu negocio?

Una de las cosas que ha sucedido con mi negocio es que ha detenido el crecimiento, iba a invertir en maquinaria y en un espacio físico y eso está detenido por el momento no es posible, no es rentable. Pero aún el vender pasteles y dulces lo es.

En medio de la crisis, Alejandrina Narváez mantiene con éxito su proyecto de emprendimiento. Melvin Vargas/END

¿Cómo has enfrentado las consecuencias de la crisis?

Comercializo el producto de  forma virtual. Hacemos el marketing de forma virtual y entregas al delivery.  A través de redes como Facebook o Instagram se hace el pedido y también se puede pagar con tarjetas, depósitos y efectivo. Con la crisis  ha surgido la inseguridad y esto le crea a las personas una necesidad de que quieren el producto en su casa o en el  trabajo. 

Otro medio han sido las ferias.  Si bien el negocio opera desde hace un año y medio, ahora nos estamos dando a conocer más porque estamos participando en ferias y estamos relacionándonos con otros emprendedores.

A través de estas redes de contacto con emprendedores, ferias y redes sociales es que hemos logrado sobrevivir y seguir en el mercado.

¿Qué porcentaje de ventas se canalizan a través de las redes sociales y cómo se ha comportado durante el período de crisis?

El porcentaje de ventas a través de redes un 40%, porque el otro es por medio de personas que me recomiendan. Las redes sociales son un buen punto de venta, pero todavía el mercado nicaragüense es muy tradicional. Aunque actualmente, estar físicamente presente (un local) no es un requisito para crecer, porque las redes acaparan el mercado. 

Con la crisis ha aumentado el de la venta por recomendación, la gente que compra por Internet se había relegado un poquito porque las redes sociales estaban atascadas de noticias de la situación sociopolítica. Es muy difícil  vender por redes cuando hay muchas noticias fuertes.

¿Cuál ha sido tu experiencia en las ferias?

Las ferias para nosotros los emprendedores constituyen una plataforma importante, porque muchos de los negocios de emprendimientos antes de esta crisis no pensaban en participar en ferias porque eran  muy caras. Ahora son más en apoyo a los emprendedores y les da una oportunidad a los pequeños de poder participar. En mi caso, he logrado hacer  alianzas  con otro proyecto que se llama Eco Vida, ellos elaboran mermelada orgánica de flor de jamaica que utilizamos en la creación de algunos de  nuestros productos. 

¿Cuál es tu reto actualmente?

Invertir en maquinaria, da temor invertir en la situación actual porque no se sabe si se puede recuperar la inversión. Me da miedo establecerme en un local  y comprar equipos y no saber cómo va a estar el país. No porque la gente no vaya a comprar, sino por la inestabilidad en el país. Actualmente mantener un negocio en Nicaragua es complicado. 

¿Cuáles son tus expectativas con tu negocio?

En un año me veo establecida en un espacio donde la gente pueda llegar a disfrutar postres que no son  de festividad, como por ejemplo el pan de banano, buñuelos y los pie de limón y cheese cake, por eso nos gustaría estar en un espacio físico. En cinco años me gustaría replicar ese espacio en varios lugares de Nicaragua.