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Los líderes del comercio global alcanzaron ayer un inédito consenso en el marco del Grupo de los 20 (G20) para iniciar un proceso de reforma de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que en los últimos meses ha provocado fuertes diferencias en medio de las tensiones por la política proteccionista de Estados Unidos. 

"Reconocemos la necesidad de intensificar el diálogo y las acciones para mitigar los riesgos y aumentar la confianza en el comercio internacional", relata la declaración conjunta final de la Reunión Ministerial de Comercio e Inversiones, que ha congregado a ministros del ramo y autoridades de organismos internacionales en la ciudad costera argentina de Mar del Plata. 

Este consenso viene precedido de las diferencias entre países como Estados Unidos y China y bloques como la Unión Europea sobre cómo deben abordarse los cambios en la organización comercial. 

No obstante, el presidente estadounidense, Donald Trump, ya expresó su malestar con el funcionamiento de la OMC, al tiempo que sus políticas de aumentar aranceles han aumentado la incertidumbre y los roces con otras potencias. 

"Es claro que todos compartimos que es sumamente importante que podamos encontrar propuestas para que la OMC pueda ser más responsiva a los desafíos que tiene el comercio", dijo ayer Jorge Faurie, ministro de Exteriores de Argentina, país que preside el G20 en 2018. 

Según agregó el canciller, que valoró como "sumamente positivo y un logro de la Presidencia argentina" el conseguir acercar posturas, todos los presentes coincidieron en la necesidad de tener un organismo que permita "establecer reglas" y trabajar en el marco del comercio internacional. 

Ya en junio pasado, el G7 -países industrializados- consensuó la voluntad de reformar la OMC, especialmente en lo referente a la resolución de disputas. 

En el documento final firmado ayer, donde se ahonda en otros temas como las cadenas de valor agroalimentarias y el impacto que tiene la revolución tecnológica y sus desafíos para las empresas, se reconoce la "necesidad urgente" de debatir sobre los acontecimientos actuales en el comercio. 
Sobre el contenido de la eventual reforma del organismo, Faurie reconoció que eso no quedó establecido, sino que se han ido conociendo las respectivas "visiones" de los países, que se abordarán de forma pormenorizada en una reunión técnica en Ginebra en noviembre.     

En declaraciones a la prensa, Reyes Maroto, ministra de Industria, Comercio y Turismo de España, país invitado permanente del G20, consideró como "un paso importante" este acuerdo para cambiar una OMC "no moderna". 

"Está cambiando de forma muy rápida la política comercial y nos tenemos que adaptar también a las nuevas realidades. Nuevas realidades que hemos tenido la oportunidad de debatir y quizá la más importante tiene que ver con la nueva revolución industrial", añadió.