• Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) actualizó el lunes sus pronósticos sobre el crecimiento económico de Nicaragua, que incluyen los efectos de la crisis que afecta a Nicaragua desde el pasado 18 de abril.

Las estimaciones fueron realizadas a partir de una encuesta de monitoreo de las actividades económicas de Nicaragua desarrollada por Funides en conjunto con el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).

Funides expone dos escenarios de la crisis para 2018. En el primero la contracción económica es de 2.1% y en el segundo alcanza 4.1%, en ambos contextos el supuesto es que la crisis se prolonga por el resto del año e “implican impactos devastadores, tanto para el empleo como para la profundización y ampliación de la pobreza”, explica Funides.

El primer escenario además supone que “las personas y las empresas se adaptarán a una “nueva realidad”, donde a pesar del contexto de crisis continúan realizando sus actividades económicas a menor intensidad, similar a julio y agosto, y otros sectores se ajustan gradualmente en los siguientes trimestres”, explica Funides, en una nota de prensa. Las pérdidas de valor agregado en este contexto serían equivalentes a US$946.2 millones.

El segundo escenario supone que “la violencia durante las protestas en diferentes territorios del país se intensifica por el resto del año, afectando en mayor medida al comercio, los servicios empresariales y la actividad del sistema financiero, principalmente por el continuo retiro de los depósitos en los bancos comerciales”. En términos de valor agregado la pérdida ascendería a US$1,214.2 millones.

La fuente

Las proyecciones se basan en una encuesta que incluyó a 21 gremios que cubren más de 30 actividades económicas y a 53 empresas de sectores claves, para la cual Funides se apoyó en el Cosep.

Los encuestados brindaron información sobre producción, empleo, ventas e inversión hasta el mes de julio, así como sus perspectivas para el resto del año.

Las actividades económicas más afectadas serían: comercio que en el primer escenario perdería en valor agregado US$297.3 millones y en el segundo escenario serían US$377.3 millones. Hoteles y restaurantes experimentarían afectaciones en valor agregado superiores a los US$160 millones en ambos escenarios.