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La producción y venta de 30 millones de libras de carne de cerdo será posible, apuntan los productores porcinos del país, pese a que se ha reducido en 1% el consumo de este tipo de carne y 5% del valor de cada animal en pie, incentivado por la crisis sociopolítica que enfrenta Nicaragua.

El presidente de la Cámara Nicaragüense de Porcicultores (Caniporc), Marcos Umanzor, apuntó que “hasta el cierre del primer semestre tenían el cumplimiento del 51% de la meta”, esto a pesar que los restaurantes y comiderías no funcionaban con normalidad y la población no tenía el mismo movimiento, además que fue cuando el consumo en general registró la desaceleración más marcada de todo el tiempo que lleva la crisis.

Esa leve caída al consumo de carne de cerdo es atribuida “al poco acceso que tiene la (población) al circulante y asumimos que prefieren invertir en otro tipo de alimentos más económicos y que siempre suplen las necesidades, en este caso el pollo”, apuntó Umanzor representante de 28 productores.

La disminución del precio del cerdo en pie se relaciona con la competencia “desleal” que hace la crianza de porcinos de traspatio a los productores de granja. Para tratar de revertir esta situación se está preparando, con el Instituto de Protección Sanidad Agropecuaria (IPSA), una “resolución” para presionar a que la producción de traspatio se formalice.

El cerdo de traspatio es criado con desperdicios de alimentos de los hogares, no hay inversión en la infraestructura y esta forma de producción compite directamente con el cerdo de granja, que requiere de una mayor inversión de capital y otros gastos adicionales, explicó el representante gremial.

Importaciones de cerdo

Además, otro factor que atormenta a este sector son las importaciones, las cuales pueden crecer en 5% durante el 2018, pero según las estadísticas del Banco Central de Nicaragua, aunque entre enero y junio la compra de chuletas de cerdo ahumado cayó en 4.61% en valor y 2.36% en volumen.

En el primer semestre de este año, el país desembolsó US$8.2 millones para la compra de chuletas de cerdos ahumadas, inferior a los US$8.6 millones que destinó en el mismo período de 2017.

En tanto, los volúmenes que Nicaragua importó entre enero y junio de este año fue de 3,330.1 toneladas de chuleta de cerdo ahumado inferior a las 3,410.8 toneladas que compró en mismo período del año pasado.

A pesar de eso, los productores de carne de cerdo continúan preparando el terreno para contrarrestar el impacto de las importaciones en sus ganancias, pues ya cuentan con un sistema etiquetado que les permitirá a los consumidores identificar la carne nacional de la extranjera.

“Las importaciones de los Estados Unidos es una carne que viene congelada y el importador la descongela y la vende como nacional. Nosotros ya trabajamos una norma técnica de etiquetado de carne de cerdo que ya se aprobó y entrará muy pronto en vigencia”, detalló Umanzor.

También el Ministerio de Salud, junto a Caniporc, ejecutan un plan de supervisión de los establecimientos de venta de carne para determinar el tiempo de vida útil de este alimento. “Nos hemos dado cuenta que en algunos establecimientos donde se importan carnes, ellos descongelan la carne y la tienen hasta por 10 días; probablemente exista activación de bacterias; vamos a hacer estudios microbiológicos”, agregó.

Metas de producción

El Plan de Producción, Consumo y Comercio 2018-2019 proyecta la producción en 7% más de matanza con 256,700 cabezas, superando las 239,900 cabezas que alcanzaron en 2017.