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Las bancas del mirador de Catarina, en el departamento de Masaya, permanecen vacías y ya nadie monta los caballos que esperan, para dar una vuelta por los senderos con vista a la Laguna de Apoyo. Los pequeños restaurantes están abiertos desde tempranas horas de la mañana, pero sin clientes.

Aunque el Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) presentó en julio una campaña para reposicionar a Nicaragua y atraer a visitantes nacionales y extranjeros a los lugares turísticos, al menos en Catarina hasta el momento no han tenido buenos resultados, opinan personas del lugar.

“El Intur estimaba que este mirador era visitado por un millón de personas cada año, pero desde la crisis sociopolítica, esta se vino abajo. Algunos comercios quebraron y otros siguen luchando por mantenerse a flote. El ambiente no es nada parecido a lo que vivíamos a inicios del año”, dijo Armando Enríquez, mesero de una pequeña comidería en las fueras del mirador.

Por su parte, Cecilia Vallecillo, quien llegó de visita desde Managua, comentó que “es bonito venir un rato a disfrutar de este bello lugar, pero ya quedarte hasta horas tarde es muy peligroso”.

“Creo que lo que influye mucho para que vengan turistas es la inseguridad que está atravesando el país, que hasta ahorita no se ha restablecido”, opinó.

Por otra parte, los viajeros señalan que no hay condiciones económicas para hacer turismo.

“Se mira que algunos negocios se han mantenido, pero lo que no hay es dinero para poder gastar, también eso ha perjudicado bastante a los establecimientos, porque ahora hay más desempleo en Nicaragua y las personas han tenido que irse a otros países, para poder sobrevivir”, expresó Paola Vargas, otra visitante de Diriamba.

La crisis sociopolítica de Nicaragua comenzó el 18 de abril último. Archivo\END

Artesanos resienten crisis

Los artesanos ubicados en la carretera Catarina-Masaya también han sufrido un duro golpe económico. Estos manifestaron que las ventas de artesanías se han venido abajo, tanto que algunos pequeños puestos dedicados a su comercialización han tenido que bajar los precios para poder encontrar quién las compre.

“Han estado muy malas las ventas. Algunos días contamos con suerte, para venderlas (las artesanías) individualmente, porque ahora es una tarea difícil hacer que se las lleven por cantidades. Nuestra única esperanza es que esto se mejore y que todo se pueda volver a normalizar como antes”, explicó Agustín Arce, artesano de Catarina.

La crisis sociopolítica de Nicaragua comenzó el 18 de abril último, a raíz de una reforma al seguro social que impuso el Gobierno, sin consenso con el sector privado del país, y que después tuvo que derogar. El conflicto ha dejado como saldo la muerte de entre 322 y 481 personas, según organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales.