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Leticia Gómez, profesora jubilada de Rivas, apostó por crear condiciones en su casa de habitación, para rentar cinco apartamentos. Pero actualmente el negocio permanece sin inquilinos desde hace seis meses y “lo peor es que los clientes han desaparecido”.

“Yo vivía de esto, porque como maestra jubilada, de 80 años, recibo apenas C$4,000. Con el alquiler de habitaciones en el centro de la ciudad mejoraba mis ingresos, para atender mis enfermedades y sufragar gastos del hogar, pero ahora ni siquiera vienen personas a preguntar por habitaciones. Creo que me voy a poner a vender hielo y frijoles”, expresó.

Rentaba los apartamentos a 60 dólares, pero sus inquilinos, al quedar sin empleos, se marcharon de Rivas. Gómez considera que el panorama para este segmento del mercado inmobiliario no es alentador.

La renta de apartamentos era un atractivo negocio que se estaba dispersando por diferentes puntos de la ciudad, para satisfacer la creciente demanda de alojamiento de estudiantes universitarios y personas que llegan temporalmente a Rivas, por motivos de trabajo.

Varias personas, dedicadas a ese tipo de oferta inmobiliaria, dijeron a El Nuevo Diario que, tanto la demanda, como los precios del alquiler de los apartamentos, se han reducido por la crisis sociopolítica que afecta al país desde el pasado 18 de abril.

Violeta Rivera Martínez es otra rivense que tiene sus apartamentos sin inquilinos como consecuencia de la recesión económica.

De acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía tendrá dos años de contracción: 2018, en el que se espera un decrecimiento de 4% y 2019, de 1%.

Rivera ofrece cuatro habitaciones, para ayudarse con sus gastos personales. “Pero desde inicios de año estoy en cero, porque trasladaron a los trabajadores que tenía de inquilinos y desde entonces no he registrado nuevos huéspedes”, afirmó.

Sabe que la situación que atraviesa el país ha causado desempleo y que eso ha repercutido negativamente en la demanda y la oferta de apartamentos y casas.

“Con esta recesión económica, el alquiler de los apartamentos se cayó y las pocas personas que preguntan por la mensualidad del inmueble, no formalizan ningún contrato, y como alternativa de subsistencia he contado con el apoyo de mis hijos”, explicó.

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) estimó recientemente que en el país se han perdido 347,000 empleos.

Precios más bajos

Liliam Blandón, propietaria de ocho apartamentos localizados en el barrio Fátima, de Rivas, bajó el costo de la renta para atraer clientela. También ha tenido que aceptar pagos en cuotas para mantener a siete inquilinos.

“La situación económica se ha puesto difícil para todos. Para mantener a mis inquilinos, bajé la mensualidad de los apartamentos, de US$120 (C$3,836.4 al cambio oficial) a C$3,000; y los que antes ofrecía a C$3,000, los tenemos en C$2,500, pero también he tenido que aceptar los pagos en abono”, refirió.

Apartamentos de lujo

En los apartamentos de lujo, también faltan inquilinos.

Es el caso de cinco viviendas totalmente amuebladas, de los hermanos rivenses Pérez Grillo. El abogado Róger Pérez Aguilar, administrador de estos apartamentos, señaló que actualmente solo uno permanece ocupado y que han tenido que rebajar el precio en un 50%, para atraer inquilinos.

“Estos apartamentos se ofertaban a US$1,000, la mensualidad, y están dirigidos a nicaragüenses y extranjeros que vienen a trabajar a empresas de Rivas, y traen a sus familias, ya que en sus dos plantas disponen de cuatro habitaciones, terraza, parqueo y otras áreas, pero a mediados de mayo a los inquilinos que teníamos se les venció sus contratos laborales y solo ha quedado un huésped”, concluyó Pérez.