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La campaña comercial de descuentos que se realiza en la última semana de noviembre, conocida como Black Friday, no será posible en Nicaragua este 2018, al menos no con la misma intensidad de años recientes, anunció el presidente de la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua (CCSN), Rosendo Mayorga.

El sector comercial confirma así que es la segunda actividad económica más golpeada en Nicaragua por la crisis sociopolítica que estalló en abril, según los datos del Banco Central.

En noviembre y diciembre, el comercio nicaragüense ha generado entre 10,000 y 12,000 empleos temporales, pero los comerciantes ya descartan contratar personal adicional para este fin de año. Por la crisis, han sido despedidos más de 154,000 empleados este sector, aseguró Mayorga.

Sobre las rebajas de noviembre, “te encontrás tiendas que mantienen entre el 30% y hasta 70%; entonces, ¿qué más descuentos (pueden hacer)?, ¿van a tener más que regalar? No creo. No veo en el panorama que haya mayores descuentos de los que están en este momento en vestimenta y calzado”, comentó Mayorga.

En las tiendas de electrodomésticos y artículos electrónicos, Mayorga prevé que existan ciertas ofertas, pero quedará a criterio de los dueños de esas casas comerciales.

En los distintos centros comerciales se aprecian las permanentes promociones, principalmente en ropa, calzado, perfumería y accesorios. Sin embargo, la afluencia de compradores es mínima, a tal punto que grandes marcas han reducido el número de sucursales.

El año pasado, la CCSN estimó que durante el fin de semana del Black Friday vendieron el equivalente a más de US$40 millones. Para este año, no tienen proyecciones al respecto, por el mal comportamiento de las ventas.

Mayorga indicó que están en constante monitoreo de las ventas, pero aún no hay resultados favorables.

El sector comercial no está esperanzado por las ventas navideñas.

Trimestre apagado

Las ventas de octubre y diciembre han abarcado el 40% del total del año de los ingresos del comercio, según la CCSN. Es la época con mayor circulante de dinero por el aguinaldo, remesas, bonos y otros ingresos que reciben los ciudadanos.

Pero la crisis de este año reducirá ese dinamismo, por el cierre de empleos y el aumento de la migración.

Mayorga señaló que aún “no se ve ningún auge en los productos alusivos a la época” navideña, y las importaciones que no entren este mes “no llegarán” y será hasta el próximo año que valoren si se recuperarán los mismos niveles de pedidos.

“Estamos monitoreando el día a día. No podemos decir cómo vamos a estar el próximo mes, porque la situación es demasiado compleja para estar adelantando”, explicó Mayorga.

Importaciones

Con relación al año pasado, las importaciones de productos navideños registran una merma del 21% en volumen y de 5.56% en valor, entre enero y julio, cuando se traen las mercancías para que pasen a tiempo por aduana.

En los primeros siete meses del año, Nicaragua compró 130.8 toneladas de adornos para fiestas, navideños y demás, un volumen inferior a las 165.6 toneladas que importó en mismo lapso de 2017.

El valor de las importaciones, entre enero y julio de este año, alcanzó US$356 millones frente a los US$ 377.2 millones que se pagó en igual periodo del año pasado.

“Si nosotros observamos las importaciones de estas empresas (comerciales), prácticamente se redujeron a la mínima expresión para este año, están sacando los inventarios que tenían. No se sabe hasta cuándo van a aguantar”, resaltó Mayorga.

Según el Índice Mensual de Actividades Económicas (IMAE), en agosto el dinamismo de comercio se redujo en 14.3%. Aunque es inferior al de julio, cuando se ubicó en menos 18.3%, esto no permite que los comerciantes logren encontrar su punto de equilibrio, considera la Cámara de Comercio.

Planes frustrados

Para este año, la CCSN proyectaba vender unos US$ 2,300 millones, monto superior a los US$2,184 millones que registraron en 2017.

El año pasado, el comercio tuvo un crecimiento de 7.6% y para este año pretendía mantener ese ritmo, incentivado por la apertura de nuevas plazas comerciales, llegada de marcas internacionales y crecimiento económico estimado en 4.7%.

Previó a la crisis, los empresarios esperaban “buenos resultados”, pero se revirtieron por las afectaciones a más del 70% de los establecimientos comerciales, con pérdidas de más de US$ 1,000 millones.