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Los cinco pilares que sostenían a la economía nicaragüense antes de la crisis sociopolítica, que inició el 18 de abril último, eran las exportaciones, las remesas familiares, el turismo, la cooperación externa y la inversión extranjera directa (IED).

Sin embargo, de acuerdo con un análisis de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), en 2019 el modelo económico del país dependerá más de las remesas y de las exportaciones, mientras que los otros tres pilares se desploman a consecuencia del conflicto político y social.

Según Funides, el turismo y la inversión extranjera continuarán afectados en 2019. “Tanto el turismo, como la inversión extranjera, son de muy lenta recuperación ante caídas en la confianza de los agentes económicos, como es el caso actual de Nicaragua”, explicó el centro del pensamiento a través de un correo electrónico.

Esos dos pilares, al igual que la cooperación internacional, están estrechamente relacionados con el sector externo.

La Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur) refirió en su informe “Estado de las empresas por el impacto de la crisis en la industria turística” que ese sector dejará de percibir en 2018 unos US$400 millones, en comparación con los ingresos percibidos en 2017 (US$840 millones).

Canatur aseveró en ese informe que la recuperación del turismo podría tomar entre 3 o 4 años.

En septiembre de este año, los grandes hoteles del país solo lograron en ventas de sus servicios el 30% de la meta planificada a inicios del año para ese mes. En el caso de los restaurantes, el cumplimiento fue del 65% y en el de las turoperadoras, de 10%, según el segundo reporte del Monitoreo de las Actividades Económicas de Nicaragua del Consejo Superior de la empresa Privada (Cosep) y Funides.

En ese sector, dicho informe estima que se han producido entre 65,000 despidos y suspensiones temporales de puestos de trabajo, entre abril y septiembre de este año.

 Inversión

Por su parte, la inversión extranjera, al segundo trimestre del año, reflejó una caída del 85% de forma interanual, según las estadísticas de la  balanza de pagos, disponibles en el Banco Central de Nicaragua. 

Desde 2012, los ingresos por inversión extranjera directa son mayores a los US$1,200 millones. En el último año, aumentó 2.51% al pasar de US$1,430.2 millones en 2016 a US$1,466.2 millones en 2017.

Además de la crisis interna, Funides precisó que las posibles sanciones de parte de Estados Unidos generarán un mayor impacto en el turismo y la IED.

“Un punto adicional que podría afectar aún más estos pilares son las potenciales sanciones de parte de EE. UU. hacia Nicaragua, las que restarían atractivo al país como destino para estas actividades. Es relevante mencionar que de acuerdo a datos del Banco Central de Nicaragua (BCN) reflejan que en el primer trimestre de la crisis (segundo trimestre 2018), la inversión extranjera directa se redujo en 85% en comparación al segundo trimestre 2017”, agregó.

Exportaciones

De acuerdo con el monitoreo de la actividad económica publicado esta semana por Cosep y Funides, podría haber una desaceleración “marcada” en el volumen de los productos de exportación, “dado las menores cantidades exportadas en productos clave como café, carne de bovino y queso,” a lo que se le estaría sumando “una contracción en términos de valor por los bajos precios internacionales de la carne de bovino, el café y el azúcar de caña”, por la situación propia de los mercados de estos productos.

Si bien, el centro del pensamiento considera que el desempeño en las exportaciones no variará mucho en el 2019, y seguirá siendo uno de los pilares sobre los que se sostiene la economía del país, asegura que estas por si solas no apoyarían los esfuerzos necesarios para la recuperación económica. 

Según el Fondo Monetario Internacional, Nicaragua experimentará una contracción económica de 4% en 2018, y según Funides, en 2019 se podría contraer por encima del 5%.

Remesas

Las remesas entre enero y septiembre de este año totalizaron US$1,097 millones, 7.63% más que en  igual período de 2017.

El monto de la remesas familiares experimentó un repunte de 18.9%, en abril de este año, con respecto al mismo mes de 2017, y continuaron creciendo en mayo, junio y julio en 4.8%, 3.7% y 5.23%, respectivamente. A partir de agosto, los incrementos se han mantenido entre el 5% y 7%.

Según Funides, en cuanto a las remesas no existen señales de que el próximo año se puedan reducir, sino que más bien podrían mantener su ritmo de crecimiento, ya que no dependen de los eventos que están ocurriendo a lo interno del país.

Cooperación

“En cuanto a la cooperación internacional también se vislumbran perspectivas negativas. Si bien el PGR plantea un incremento en los desembolsos de préstamos externos de 5.4% para 2019, es probable que los principales acreedores del país apliquen una serie de chequeos adicionales a futuros desembolsos al Gobierno para asegurarse de que los fondos sean gastado de forma correcta y eficiente; esto podría resultar en una disminución en los desembolsos el próximo año”, expuso el centro de pensamiento.

El sector público espera percibir C$2,018.5 millones, en concepto de donaciones, en 2019; es decir C$774.4 millones menos (-27%), que en 2018. Por el otro lado, el monto de los préstamos esperado para 2019 asciende a C$8,205.7 millones, 5.4% más que en 2017, según el proyecto del Presupuesto General de la República (PGR) 2019 y el PGR 2018.