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Los pequeños productores de café orgánico tienen cada vez más ventajas económicas en su finca. Además de lograr mejores precios por el “grano de oro” que cosechan, están aprovechando las oportunidades de diversificación en la producción. Además del café, tienen ahora la opción de cosechar otras frutas de la misma finca que ya está certificada orgánica, por lo que no necesitan cumplir muchos requisitos para que la empresa certificadora garantice la calidad del otro producto.

Así podrán cosechar los bananos de la misma finca cafetalera y venderlos como orgánicos, lo que les permitirá mayores ingresos por la comercialización de la fruta. También están dentro del mercado de comercio justo, que les paga mejor que el precio internacional.

Los productores de café participarán en el proyecto de la plataforma de comercialización del frijol, para que no sólo produzcan este grano para el consumo, sino que aumenten la cosecha para obtener más ingresos por la venta.

Todo esto es parte de las ventajas que les brinda el programa “Alianza para la Creación de Oportunidades de Desarrollo Rural, a través de Relaciones Agro-empresariales” (Acordar, por sus siglas en inglés), el cual está invirtiendo casi 30 millones de dólares en dos años y medio.

La Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos, Usaid, está aportando más de 7.6 millones de dólares y otros organismos, como Catholic Relief Services (CRS), Lutheran World Relief (LWR), Asociación Aldea Global y Technoserve, están otorgando el resto de los recursos, que beneficiarán a más de 5 mil 400 pequeños agronegocios en 44 municipios de Matagalpa, Jinotega, Estelí, Nueva Segovia, Madriz, Rivas, Managua y las regiones autónomas de la Costa Atlántica.

Además de los 5 mil 400 productores, el programa Acordar beneficiará también a 85 cooperativas agrícolas en los 44 municipios.

El proyecto brinda la tecnología e infraestructura necesaria para cosechar productos agrícolas de calidad durante todo el año, utilizando las técnicas de túneles para invernaderos y riego por goteo, además del apoyo en la comercialización de los productos a nivel local y la exportación, entre otros beneficios.


Mejoran ingresos
Juan Antonio Rodríguez, uno de los pequeños productores de la comunidad San Antonio, en las montañas de Matagalpa, posee dos y media manzanas de café orgánico, el cual corta con la mano de obra de su propia familia.

Rodríguez tiene un año de poseer el certificado orgánico y vende también en el mercado de comercio justo. Recordó que cuando producía el café convencional se lo compraban por un precio que oscilaba entre 90 y 100 dólares, mientras que ahora obtiene hasta 161 dólares por quintal.

Dijo que antes enfrentaba la dificultad de conseguir crédito, pero ahora reciben apoyo financiero de la cooperativa en la que está afiliado.

Félix Jarquín, otro pequeño productor de la zona, tiene seis manzanas de café, de las cuales tres son cultivadas con café orgánico.

Aseguró que al estar organizado en cooperativa y con el proyecto Acordar, tiene una serie de gracias que antes no poseía, como es la construcción de beneficios ecológicos, la capacitación técnica y la facilidad para conseguir financiamiento, ya que la cooperativa les adelanta por producto entregado.

Jarquín señaló que el abono orgánico y la poda son fundamentales para la producción de café orgánico.

Señaló que el nivel de vida de su familia ha cambiado al estar organizado, ya que antes caían en manos de “bisneros”.

Alfredo Rodríguez, otro productor de la zona, dijo que el pago al cortador está mejorando y que, incluso, en las fincas orgánicas pagan mejor, ya que aunque normalmente se paga a 18 córdobas la lata, él paga a 20 córdobas.

Mencionó como un detalle importante para lograr calidad en el grano, cortar solo el maduro y la aplicación del abono orgánico.


El apoyo de Acordar
El programa Acordar está apoyando a los pequeños caficultores en la instalación de módulos con lombrihumus, para abonar orgánicamente y la capacitación para utilizar la pulpa del grano como alimento de las lombrices.

Abel Muñoz, Gerente de la Central de Cooperativas de Servicios Múltiples Aroma del Café, Cecocemac, dijo que el proyecto también los está apoyando en el mejoramiento de beneficios ecológicos, renovación de cafetales viejos y mejorar 340 hectáreas del cultivo para trabajarlas bajo certificación orgánica y comercio justo.

Añadió que el año pasado se pagó entre 150 y 162 dólares el quintal de café orgánico.

Señaló además, que tratarán de comercializar café convencional de pequeños productores con el organismo Aldea Global.

Los pequeños productores de café son también productores de granos, por lo cual se les está apoyando en la producción de frijol, con semilla, asistencia técnica y comercialización.


Valor agregado
La central de cooperativas Cecocemac también está procesando café, para darle valor agregado al grano que no exportan los pequeños productores y venderlo en el mercado local con su propia marca.

Dijo que existen diversos proyectos, entre ellos el de lograr vender otros productos de la finca como el banano, con el sello de orgánico, ya que se está produciendo en las fincas cafetaleras certificadas.

Jefferson Shriver, director general de Acordar, dijo que el proyecto tendrá un gran impacto en el país, porque no sólo se trata de café, sino de diversos rubros que trabajan unos 5 mil 400 pequeños productores.

Afirmó que sólo en café incluye 294 beneficios húmedos, algo importantísimo para apoyar la calidad en el proceso del grano.

Además, se instalarán seis centros de almacenamiento, lo que ayudará a bajar los costos de los pequeños productores, gracias al apoyo de los cerca de 20 organismos que conforman Acordar.

Shriver añadió que Cecocemac conoce compradores de café en Estados Unidos con los que negocia la venta del producto, mientras que otros organismos como Catholic Relief Services, CRS, está en campaña con católicos estadounidenses para expandir el consumo de café y comprar más grano en Nicaragua.



Café orgánico con mucho potencial
La producción de café orgánico es una buena alternativa para los pequeños productores del grano, ya que les permite mejorar sus ingresos, porque se paga hasta en un 50 por ciento más del precio normal.

Adicionalmente, el apoyo de programas como Acordar, les permite a los pequeños productores entrar al mercado del Comercio Justo, que también les proporciona un mejor precio por el grano que el que paga el mercado tradicional.

En el ciclo 2005-2006, Nicaragua exportó más de 200 millones 738 mil dólares en café, según datos del Banco Central de Nicaragua, a un precio promedio de 190.4 dólares el quintal.

Los pequeños productores de café orgánico aseguraron que vendieron el quintal hasta en 160 dólares.

El café orgánico puede considerarse entre los cafés especiales, que generalmente está en pequeñas fincas, las que reciben un tratamiento especial, como es el caso del corte, seleccionando solamente el grano maduro.

En el año 2006 Nicaragua reportó la venta de unos 400 mil quintales de cafés especiales, lo que representa el 17 por ciento de las exportaciones del país y pretenden llegar a representar el 40 por ciento de las ventas al exterior.