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Una resolución administrativa del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) orientó a las empresas distribuidoras de energía aplicar un pliego tarifario con un precio medio de venta al consumidor final de US$217.7 por megawatt hora (MWh).

El precio medio de venta que regía desde el 1 de marzo de 2018 era de US$211.53 por MWh.

El nuevo pliego tarifario, que entró en vigencia el 1 de enero, establece que los consumidores con tarifas residenciales, comerciales o industriales, pagarán 3.28% más que en diciembre del año pasado. Esto incluye el incremento en el precio medio de venta al consumidor final de 2.92% y un monto por la devaluación de 0.41% mensual.

En consecuencia, el consumo residencial, particularmente en los segmentos de ingresos bajos, será sustancialmente afectado, porque el subsidio a los clientes residenciales se reducirá 40% para quienes consuman entre los 101 y 125 KWh y 30% para los que utilicen entre 126 y 150 KWh.

El precio medio se mantuvo sin cambios desde junio de 2017, según la resolución  INE CD008-12-2018 publicada en el Diario Oficial La Gaceta del 15 de enero de este año.

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Sergio Maltez, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua, recordó que Nicaragua ya tenía “la tarifa industrial más alta de la región centroamericana, estamos por los 22 centavos de dólar; en el resto de la región está por debajo de los 15 centavos por kilowatt-hora”.

Los subsidios

Patricia Rodríguez, especialista en temas de energía, explicó que el precio medio de venta al consumidor final es el que deberían pagar todos los consumidores; sin embargo, el país cuenta con una serie de subsidios.

Por cada kilowatt hora consumido, el cliente debería pagar US$0.217 (C$7.03, al tipo de cambio promedio de enero 2019); sin embargo, en muchos estratos de la tarifa residencial y de la industria mayor y mediana están por debajo de este precio.

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“El precio medio de venta, es el precio que deben cobrar las distribuidoras para cubrir sus gastos y utilidades y está formado por el precio de generación, más el peaje de transmisión, más el valor agregado de distribución (VAD), que es lo que le queda a la distribuidora”, indicó Rodríguez. 

La resolución expone que el INE ajustó el VAD “debido a la inflación” y ajustó el precio de compra mayorista que incluye el precio de generación y distribución dado “el comportamiento de los precios de los combustibles”.  

Sergio Maltez, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua, recordó que Nicaragua ya tenía “la tarifa industrial más alta de la región centroamericana, estamos por los 22 centavos de dólar; en el resto de la región está por debajo de los 15 centavos por kilowatt-hora”.

Rodríguez explicó que el precio de compra mayorista está compuesto, sobre todo, por el precio de generación y este no debería de subir, porque el precio del petróleo “estuvo cercano a los US$50 por barril y porque “el año pasado hubo un incremento de la generación renovable, cuyos costos variables son cercanos a cero y estos son los que más pesan en la generación” 

Industria

Para el consumidor industrial menor, cada KWh tendrá un costo de C$7.1. Antes, el precio pagado era de C$6.92 por KWh. El industrial mediano paga C$5.55 por KWh (C$5.38  en diciembre) y el industrial mayor, que pagará a partir de este enero C$5.74 por KWh, en diciembre pagó C$5.55 por KWh.

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La especialista dijo que las pymes del sector industrial, como pequeños talleres y fábricas serán afectadas de forma importante, porque la tarifa para estas es mayor, incluso por encima de industrias de mayor tamaño.

El nuevo pliego tarifario, que entró en vigencia el 1 de enero, establece que los consumidores con tarifas residenciales, comerciales o industriales, pagarán 3.28% más que en diciembre del año pasado. (Imagen referencial)

Este incremento deteriorará más a las empresas, afirmó Rodríguez. “Eso agudiza la crisis de las industrias que están produciendo menos, y al incrementar la energía, es un golpe duro, sobre todo para la parte industrial y comercial que tienen los costos más altos de los consumidores no residenciales”, explicó.

Las empresas tienen una tarifa binomial; es decir, el consumo más un cargo por potencia. Este cargo por potencia es fijo todos los meses, siempre que enciendan equipos eléctricos dentro del local.