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Para el vicepresidente de la Asociación Nicaragüense de Formuladores y Distribuidores de Agroquímicos (Anifoda), Mario Hanon, no habrá ni un cultivo que se escape a los efectos negativos de la reforma tributaria que está siendo dictaminada en la Asamblea Nacional.

De las consecuencias negativas de la medida, tampoco se escapa ningún nicaragüense, advierte el empresario en esta entrevista.

¿Cuál será el impacto de la reforma para el sector de formuladores y distribuidores de agroquímicos?

La reforma se viene a sumar a otras medidas que están trabajando en contra de nuestra industria. Hay un factor muy importante, que se llama financiamiento, que está limitando nuestros flujos de efectivo de todas las empresas.

Eso nos está obligando a vender a plazos más cortos, lo cual está afectando a los agricultores. Ahora, la reforma tributaria, al aumentar el (anticipo del) impuesto sobre la renta (IR) del 1% al 3%, afectará más nuestros flujos de efectivo. Por otro lado, tenemos la reforma al seguro social. El incremento no lo podemos ver solo por el hecho de que pasó del 19% al 22.5% la cuota de la patronal, sino que ahora ya no hay un techo máximo para cotizar, lo que afecta tanto al trabajador como a las empresas. Anteriormente, los asalariados que ganan mejor tenían un techo a partir del cual no cotizaban más allá de ese techo, ni la empresa cotizaba más allá de ese techo.

Es decir, que las empresas pagarán un aporte al seguro social de 22.5% sobre el salario total. Entonces, el incremento del pago al INSS en nuestra industria, simulado en tres planillas de pago, en tres empresas, fluctúa entre el 27% y el 30%. Eso hace que el impacto en nuestros gastos sea altísimo. Por eso, a mucha gente se le han ocurrido expresiones simpáticas para llamar esto que estamos viviendo, como “la tormenta perfecta”, porque tenemos que aumentar el pago al Seguro, el pago al IR y una alta cuota de intereses por el financiamiento. Un cuarto factor es que nuestras ventas están decreciendo y nuestros gastos sobre las ventas van en aumento también.

¿Cuánto han caído las ventas de este sector?

Estimamos, antes de que se presentara el proyecto tributario, que las ventas habían caído entre el 10% y el 15%. Pero, ahora que estamos enfrentando esta amenaza de la reforma tributaria y ahora que ya fue publicada la reforma de seguridad social en La Gaceta, creemos que la disminución será lo mínimo de 15% hacia arriba. Esto será provocado por una recesión más profunda en la economía. No es un asunto de capricho, que queramos reducir las ventas. Es que esas reformas van a afectar a los agricultores, que son nuestros clientes. Va a haber menos áreas de siembra, de modo que nos va a afectar a nosotros también. Tenemos el caso particular del café, en el que no se van a reducir las áreas sembradas, claro está, pero a este se le va a agravar una situación preexistente. Ya la situación del café estaba muy, pero muy mal.

Un ejemplo, en el año 2017 un agricultor cafetalero, de alto rendimiento, que usa altas tecnologías, hizo cuatro aplicaciones de fertilizantes en su cultivo, pero en el año 2018 tuvo que reducir atres sus aplicaciones de fertilizantes, producto de todos los factores de la crisis que se vivió en el año pasado. Para el año 2019, ya Excan (los exportadores) dijo que se está viendo que esos productores cafetaleros solo van a poder dar dos aplicaciones de fertilizantes.

Entonces, la tendencia es a una reducción, debido a la crisis económica, el problema de los bajos precios del café, y ahora el impacto negativo de estas reformas. Para los productores de café también quedó prácticamente eliminado el crédito tributario, porque lo están dejando acreditar hasta el final y eso quiere decir que el flujo de efectivo de un cafetalero común y corriente se va a ver fuertemente afectado. Entonces, los efectos de las reformas no solo se dan por pérdidas directas, sino que causan una gran recesión en la economía y dificultan los flujos de efectivo de toditas las empresas del país. Todas serán afectadas.

¿Le parece que esto es un ataque directo al sector privado del país?

Es como si estuvieran dos gallos peleando, pero con ventaja para uno de ellos. A la empresa privada no le han puesto navaja, pero el Estado, que es el que está imponiendo todos esos tributos sí está peleando con navaja corta. ¿La navaja corta qué es? Un navajazo, es el INSS; otro navajazo, es el problema de la economía; otro navajazo, el posible aumento del salario mínimo; otro navajazo, el incremento de la energía; otro navajazo, que trepó el agua; otro navajazo, es que le van a cargar el IVA a los productos de la canasta básica. El impacto al consumidor promedio es fuertísimo también.

Mario Hanon, vicepresidente de Anifoda. Jorge Ortega/END

¿Cómo les afecta a ustedes que se quieran eliminar las exenciones al iva de los insumos agropecuarios?

Todos los factores que yo mencioné anteriormente, del 3% del IR, de la reforma a la seguridad social, del incremento del interés en el financiamiento, inciden directamente en los gastos de las empresas. El tema de que ya no habrá exoneraciones al IVA, al DAI (Derecho Arancelario a la Importación) ni al impuesto selectivo de consumo, son tres golpes fuertes. Ese tema afecta a los costos y a los precios de venta.

Nuestras empresas ahora van a tener que pagar en algunos productos DAI, en otros van a pagar ISC, en otros van a pagar IVA y en muchos productos van a pagar una combinación de ellos. Nosotros hicimos un análisis a fondo y hemos determinado que los agroquímicos comenzarán a pagar un 10%; algunos fertilizantes foliares van a pagar entre el 15% y el 21%; los coadyuvantes van a pagar 26.5%.

Como ya no están exonerados esos productos, nosotros vamos a tener que trasladar ese costo a los precios y eso va a impactar directamente a los agricultores. Por eso, nosotros nos atrevemos a decir que el impacto que va a tener en la agricultura, a través del aumento de los precios, es tal que no solo va a incrementar los costos de producción de los agricultores, sino que encima de eso va a provocar que se reduzca el nivel de tecnología y una disminución en los rendimientos. En un análisis que hicimos, determinamos que si la reforma se aprueba como fue presentada, en el caso del café el incremento de los costos en los insumos que aplican será del 10.4%; en el caso del arroz, será del 6% y en el caso del maní, de 13%. Ese análisis se hizo tomando en cuenta el caso del cafetalero típico, que obtiene entre 38 y 40 quintales por manzana.

Lo que la reforma no contempla es que aunque a ese cafetalero se le aumentan en 10.4% sus costos de producción, no lo puede trasladar al mercado exterior. No funciona así. El café vale lo que vale en el mercado exterior y está sujeto al vaivén de precios del mercado exterior. Ni el manicero va a poder, ni ningún cultivo de exportación. A esto se le conoce como “efecto sándwich”, porque el producto queda prensado entre sus costos fijos internos y el precio fijo en el exterior. Entonces, los productores van a comprar menos insumos y eso va a llevar a bajar más los rendimientos de los cultivos. Otro caso particular es el del arroz, que no ha tenido un aumento de precio en los últimos tres años.

El último aumento de precio fue en abril de 2016, mientras que el costo de producción para los arroceros va para arriba. ¿Cómo harán para aguantar este incremento? ¿Cómo van a hacer para sobrevivir? Aquí se ve venir un enorme peligro de retroceder en los avances que se tenían. El arroz ha venido combatiendo ese tema del precio con un aumento progresivo en sus rendimientos.

¿Hay algún tipo de productor que se escape a los efectos de esa reforma o algunos cultivos que no sean afectados?

Todos los cultivos salen afectados con la reforma, no hay un solo cultivo que se escape. No hay un solo ciudadano que se escape. Y es que no hablemos solo de la reforma fiscal, sino del conjunto de medidas que se están sumando y crean un pronóstico bien gris.

¿Anifoda ha asistido a las consultas de esa iniciativa de ley de reforma, en la Asamblea Nacional?

No. Nosotros no hemos asistido, nosotros compartimos la posición del Cosep de que la solución en Nicaragua debe ser el diálogo. Hay una enorme pérdida de confianza y una tremenda incertidumbre de lo que va a pasar en el futuro, y así la agenda económica no es viable. Nosotros no podemos sentarnos a discutir avenidas de solución del tema económico, si no se mira todo de manera integral. Pero, tenemos que resolver la raíz del problema.

Según el vicepresidente de la Asociación Nicaragüense de Formuladores y Distribuidores de Agroquímicos, todos los cultivos salen afectados con la reforma. Jorge Ortega/END

La pérdida de confianza se ha traducido en una contracción económica. Los turistas no llegan a Nicaragua por esa pérdida de confianza; hay inversión extranjera que ya se fue y no volverá mientras no se recupere el clima de confianza; y hay inversión privada interna que está totalmente congelada, aguardando que se recupere la confianza. Una reforma fiscal sería viable si fomentara la inversión, pero como está no la fomenta, sino más bien la ahuyenta.

Nosotros no hemos ido a esas consultas, pero sí nos hemos pronunciado sobre el impacto de esas reformas para que lo sepan todos los nicaragüenses y el gobierno. De esa manera, estamos transmitiendo el enorme peligro que representa la reforma. Fue hecha muy de prisa y es un parche.