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La Unidad de Inteligencia de la publicación inglesa The Economist advirtió en su informe sobre Nicaragua de este mes que un incremento en los impuestos, como un mecanismo para cerrar el déficit presupuestario, podría resultar en una “contracción económica más aguda y más prolongada” para este país.

“Un riesgo importante para nuestro pronóstico es que el gobierno tratará de ampliar el espacio fiscal mediante la realización de una reforma tributaria, como la eliminación de muchas exenciones fiscales. El Gobierno se ha abstenido de tal movimiento en el pasado, debido a la oposición de la comunidad empresarial. Sin embargo, dado que las perspectivas de una resolución negociada con la UNAB (Unidad Nacional Azul y Blanco) se han desvanecido, el Gobierno puede impulsar unilateralmente la reforma fiscal para sustentar las finanzas públicas”, afirmó el informe.

La iniciativa de reforma a la Ley de Concertación Tributaria fue presentada a la Asamblea Nacional (AN) el pasado 28 de enero. Esa propuesta fue sometida a consultas con diferentes gremios, pero a las mismas no asistieron las asociaciones y cámaras de la principal organización gremial del país, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep). Como resultado, la Comisión Económica de la AN incluyó cambios en el dictamen favorable concedido a la iniciativa, pero pese a que ese dictamen fue presentado en el plenario el pasado martes la reforma aún no ha sido aprobada.

The Economist considera que la economía nicaragüense decrecerá 0.7% en el 2019 y retornará a tasas positivas a partir de 2020, aunque visiblemente inferiores a las registradas antes de la crisis, por encima del 4.5%.

Esa proyección es conservadora considerando que la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) ha proyectado dos escenarios para la economía nicaragüense en las que si no se resuelve la crisis sociopolítica del país se registraría en 2019 una contracción de entre 7.3% y 10.9%.

Ineficiencias

De acuerdo con The Economist, los desequilibrios fiscales no mejorarán; al contrario el déficit del Sector público No Financiero en relación al PIB pasará de 3.5% en 2019 a 4.9% en 2023.

La razón del progresivo deterioro fiscal de Nicaragua se debe a “ineficiencias en el gasto público, una base impositiva relativamente superficial y un déficit en aumento en el sistema de seguridad social”, explicó The Economist.

La firma califica al Presupuesto General de la República como contractivo, pues prevé una disminución del 1.4% en el gasto corriente y una disminución del 25% en el gasto de capital, en comparación con el presupuesto del 2018. Además precisa que estas medidas de recorte son insuficientes para para compensar la caída de los ingresos fiscales y la reducción de la asistencia internacional.

El déficit presupuestario de Nicaragua en 2019 ascenderá a C$10,263.5 millones.

La diputada liberal y miembro de la Comisión de Producción Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, Azucena Castillo, presentó su “voto razonado en contra” de las reformas tributarias el pasado martes y recomendó al Gobierno que en vez de esa reforma mejor se modificara el presupuesto nacional, el que en su opinión fue sobrestimado.

Emisión de bonos

Antes de la iniciativa de reforma tributaria, el Gobierno realizó a finales de 2018 una emisión de bonos por un valor de C$9,035.6 millones, que serían colocados en moneda extranjera. El año pasado por primera vez en la historia del país se emitieron bonos en euros.

Respecto a este mecanismo de financiamiento público, The Economist opinó que “en su estado actual, las instituciones financieras nacionales por sí mismas no podrán realizar compras en la escala requerida”.

Y señaló que aunque el Gobierno comercialice esos bonos en el mercado internacional, necesitará de altos rendimientos para perfilarlos como atractivos, incluso para inversores especulativos, por lo que se elevarían los costos del servicio de la deuda.

The Economist indicó que el año pasado la deuda pública cerró en 51.1% del producto interno bruto (PIB) y para el 2023 será 58.7% del PIB. Afirmó que ese es “un nivel alto, considerando la limitada capacidad de servicio de la deuda de Nicaragua”.

El ALBA y los Estados Unidos

Para la publicación inglesa, a Nicaragua también se le hará difícil conseguir recursos externos, ya que la política externa de Nicaragua se orientará a profundizar los lazos diplomáticos con la Alianza Bolivariana (ALBA), una organización intergubernamental compuesta principalmente por gobiernos de izquierda como Bolivia, Cuba y Venezuela).

The Economist aclaró que “es poco probable que el apoyo financiero de esos países sea próximo”.

La tensión de Nicaragua con Estados Unidos será alta, dada la aprobación de la Ley de Derechos Humanos y Anticorrupción “que allana el camino para el bloqueo de nuevos préstamos de instituciones multilaterales como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, de los que Nicaragua depende para la concesión de préstamo”, refirió el informe.

The Economist considera que la economía nicaragüense decrecerá 0.7% en el 2019 y retornará a tasas positivas a partir de 2020, aunque visiblemente inferiores a las registradas antes de la crisis, por encima del 4.5%. Archivo/END

“Si las sanciones se aplican debidamente, el Gobierno de Nicaragua recurrirá a fuentes alternativas, como el Banco Centroamericano de Integración Económica, que proporciona financiamiento no concesionario”, señaló.

Dan largas a la reforma tributaria

El pasado martes, el presidente de la Comisión de Producción Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, Wálmaro Gutiérrez, presentó el dictamen de la reforma de la Ley de Concertación Tributaria a los diputados, pero no fue sometida a votación en el plenario de la Asamblea Nacional.

La diputada Azucena Castillo presentó el voto razonado en contra de la iniciativa, pero cuando se creía que iba a ser sometida a votación, el presidente del Parlamento, Gustavo Porras, suspendió la sesión y dijo que la reforma sería retomada en una próxima sesión.

Castillo pidió que no se aprueben las reformas tributarias por considerarlas “inoportunas” e “impertinentes”.

Sin embargo, el miércoles siguiente tampoco fue retomada la discusión para la aprobación de la ley, porque la directiva parlamentaria dedicó la sesión para realizar un homenaje póstumo por la muerte del diputado sandinista suplente Hebert del Carmen Herrera Solís, originario de Rivas.

Este jueves se esperaba que finalmente se retomaran esas reformas, pero la directiva del Parlamento le dio curso a otros puntos agenda programados para esta semana, como la cancelación de la personería jurídica a un organismo no gubernamental que lo había solicitado.

La directiva parlamentaria anunció que sesionará los días 27 y 28 de febrero, para conmemorar el Día de la Amistad con Japón y otros puntos de agenda, entre los que se podrían incluir las mencionadas reformas tributarias.