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El diálogo entre el Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia inicia este miércoles en un contexto económico difícil, con pronósticos negativos de crecimiento del producto interno bruto (PIB) que van desde -0.7% hasta -2% para este año, más el incremento del déficit público y dificultades para obtener financiamiento externo.

A pesar de eso, el sector privado nicaragüense confía en que esta negociación logrará que sea superada la crisis política y pronto se pueda trabajar en la recuperación económica.

Xavier Sánchez, presidente de la Cámara de la Pesca de Nicaragua (Capenic), opinó que si continúa la crisis en el país “nos vamos todos a pique, entonces, es positivo que haya un arreglo para el bien de Nicaragua; entre más tiempo pase sin lograr un acuerdo, más se golpea la economía, más se golpea la democracia, necesitamos llegar a un arreglo por el bien de Nicaragua, con soluciones económicas, sociales y con justicia para todos”.

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El presidente de la Asociación de Transportistas de Nicaragua (ATN), Marvin Altamirano, dijo que su gremio espera “que cada quien asuma la responsabilidad que le corresponda para resolver el problema sociopolítico que hay y todo vuelva a una normalidad en el trabajo y en el emprendimiento para salir  adelante”.

“Queremos un entendimiento, puede ser que sigan dialogando todo el año, pero en base a entendimientos para mantener la dinámica del empleo”, añadió Altamirano.

Alianza Cívica: El objetivo es dejar claras las reglas de negociación

Dean García, director ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de Confección (Anitec), expresó que aunque los efectos de la crisis han golpeado de manera distinta a cada sector, la situación económica es precaria. Esta industria esperaba crecer entre el 10% y 15% antes de la crisis, pero al cerrar 2018 creció solo 8%.

“Esperamos que el anuncio del diálogo comience a generar efectos positivos en la economía del país y resuelva la problemática en general”, manifestó García.

El turismo es uno de los sectores con mayores estragos. Perdió 62,400 empleos y generó solo US$440 millones para la economía, la mitad de lo proyectado a inicios de 2018.

Lucy Valenti, presidenta de la Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur), expresó que “desde el inicio de la crisis, nosotros hemos hecho un llamado a iniciar un diálogo para encontrar una salida política al problema; y que partir de ahí se va a poder recuperar, antes no”.

María Elena Mayorga, presidenta de la Red de Mujeres Empresarias de Nicaragua (REN), declaró que “seguimos en una economía de subsistencia, las empresarias se esfuerzan para mantener sus empresas; ninguna cumplió las metas de ventas planteadas el año pasado”.

“Esperemos que este proceso de diálogo sea positivo, porque las mipymes no sobrevivirán más tiempo así; una semana que no vendan, les golpea mucho”, expresó.

El riesgo impide decidir

La Cámara de Urbanizadores de Nicaragua (Cadur) emitió un comunicado este martes, respaldando la reanudación del diálogo. “Con visión de nación y voluntad política podrán alcanzar acuerdos que permitan resolver la crisis actual y sentar las bases de un crecimiento económico sostenible y bienestar para los nicaragüenses”, expresaron.

Guillermo Jacoby, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), afirmó que este año inició con una reducción de 1.5% del valor de las exportaciones debido a la caída de los precios y cree que el comportamiento del comercio exterior hubiese sido mejor de no haber estallado la crisis sociopolítica hace 10 meses.

“Para este año vamos a decrecer un 5%... En las negociaciones que inician es importante que lleguen a soluciones prontas para que los inversionistas y productores tomen ciertas decisiones para aprovechar el invierno. Ya vamos a marzo, la tierra empieza a prepararse en 2 meses. El riesgo hace que ciertas decisiones no se tomen. De todas estas crisis, el que menos tiene es el más afectado”, opinó el presidente de Apen.