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Reducir el tiempo en el uso de los aires acondicionados, sustituir insumos, buscar nuevos proveedores, renegociar contratos laborales y sacarle el máximo provecho a los locales rentados, constituyen las principales medidas de ahorro que están implementando los emprendedores para mantener a flote  sus negocios en medio de una crisis que perdura más de 10 meses.

El turismo ha sido de las actividades económicas más golpeadas por la crisis. René Sándigo, propietario de Hotel La Merced, en Granada, no solo lo sabe sino que le ha tocado vivirlo.

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El empresario  se esfuerza en disminuir el consumo de energía para poder reducir el costo de las habitaciones. 

“Para sopesar la crisis, en las habitaciones hemos quitado cosas que no son tan básicas pero gastan energía si permanecen conectadas; como las cafeteras y los minibar;  esto nos ha permitido bajar el precio de las habitaciones”, comentó.

En el área de alimentos y bebidas, recortó el menú  de desayunos de cinco platillos que antes se ofrecían a dos.

RENEGOCIACIÓN DE CONTRATOS

Verónica Wyman,  propietaria de touroperadora Wayman Tours, decidió recortar la cantidad de horas en el uso del aire acondicionado. Al incrementar el aporte patronal a la seguridad social no le quedó más remedio que  renegociar los contratos con sus colaboradores para que pudieran seguir asegurados y  evitar que su empresa se fuera a la quiebra.

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“El aire acondicionado nosotros lo encendemos hasta después de mediodía y no encendemos todas las luces; esto permitió  bajar este costo. Además, hablamos con nuestro equipo de trabajo y renegociamos los contratos para mientras pasa la crisis. Seguimos asumiendo el pago de seguro social, porque no queremos arriesgar a nuestros trabajadores “, expuso la empresaria.

CERRAR Y VOLVER A ABRIR

José Carlos Palacios y Gema Gutiérrez  decidieron aventurarse  a emprender y abrieron el negocio Bubble Waffle Factory, en febrero 2018. A inicios de abril  de ese mismo año ya estaban cerca de lograr un equilibrio financiero, pero con la crisis política las ventas bajaron y hasta se produjeron dos intentos de robo en el local, por lo que decidieron cerrar el 3 de junio de 2018.

 A finales de diciembre del año pasado decidieron intentar nuevamente  en un nuevo local y con estrategias distintas que les permitieran sobrevivir en medio del nuevo entorno económico. 

El reflexionar mucho sobre los fallos que tuvieron les sirvió para “reinventarnos, crear nuevos productos, definir nuevas estrategias de publicidad, nos mantuvimos en búsqueda constante de locales para reinstalarnos”, afirmó Gutiérrez.

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En esta nueva etapa estos jóvenes han apostado por mantener un mayor control de gastos, menos personal y emprender acciones para reducir consumo de energía eléctrica, combustible, materiales y suministros de oficina y limpieza.

“Se decidió que entraríamos los dos en el negocio y el pago lo recibimos mediante dietas; buscamos alternativas en proveedores con un menor precio; estamos realizando una buena gestión del inventario y maximizando su uso, también  hemos optado por usar sustitutos de buena calidad que tienen un precio más bajo. En cuanto a la energía, cambiamos los focos tradicionales por lámparas ahorrativas y desconectamos por la noche todos los aparatos que no deban estar encendidos,” indicó Palacios, copropietario del negocio.

María Eugenia Mayorga, propietaria de The Selling Experience, optó por ahorrar electricidad y agua, ya que son los costos  que más le afectan, al igual que otros emprendedores. 

“Trabajamos con una empresa guatemalteca y manejamos la logística de promociones telefónicas que hacen las compañías de telefonía celular en Nicaragua. Como no manejamos inventario, mis mayores gastos son en agua y luz. Parte de lo que hacemos es encender el aire acondicionado a partir de las 10 de la mañana y lo apagamos a las 4 de la tarde; si necesitamos lavar algo, utilizamos una pana y de ahí estamos agarrando agua para lavar”, afirmó.

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DE LICORES Y EMBUTIDOS

Otros emprendedores, como Gerardo Páez, de Licores don Juan, decidió hace mes y medio aprovechar al máximo el local que renta, ampliando la  cantidad productos que ofrece. Además de los licores a base de cacao, café y jengibre ahora oferta embutidos.

 “Nosotros somos una empresa de licores, pero estamos implementando otro tipo de alimentos como los embutidos para diversificar la oferta y diluir los costos fijos. La renta y el pago de planilla siempre hay que pagarla, seguimos utilizando el mismo personal y el mismo espacio, con la utilidad de este nuevo rubro aportamos a cubrir los costos.  No es lo mismo generar el dinero para esos pagos solo vendiendo licores, que vendiendo licores y embutidos”, explicó.

 Así mismo Páez ha optado por  unirse a grupos de coworking que organizan ferias que son de bajo costo y que les permite captar otros ingresos.

El año pasado se perdieron casi 158 mil empleos formales y la economía sufrió un decrecimiento, según el Banco Central de Nicaragua.

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Y este año se reformó el Seguro Social, incrementando el aporte a empleados y empleadores; además de la aprobación de una reforma a la ley fiscal, que aumenta los impuestos.

El sector privado se ha opuesto a ambas medidas, al considerar que afecta más a la economía.