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Los hoteles y restaurantes y negocios estrechamente vinculados con el turismo han resentido los efectos de la crisis y junto con ellos los sectores que les proveen productos básicos para sus operaciones como alimentos, sábanas y productos de limpieza y cuidado personal. 

Jorge Ramírez, desde hace año y medio trabaja como distribuidor de agua embotellada, jugos de naranja, carne y huevo en las zonas de Granada, Masaya y Managua.

“Tenía dos hoteles en Managua, perdí uno. En Granada tenía cinco y  perdí cuatro. Iniciaron reduciendo las compras y después dejaron de comprarnos definitivamente. Entregaba dos veces por semana, ahora con el único que me quedó voy una vez a la semana o cada 15 días, depende de cómo esté la situación”, expresó Ramírez.  

Ramírez vendía antes de la crisis un promedio de 1,000 botellas de agua al mes a los hoteles, ahora vende 200 y en los peores casos solo 100.  Cada 10 días Ramírez visitaba los hoteles para proveerles 50 cajillas de huevo, ahora su cliente le comunicó que está comprando a distribuidores de la  ciudad para disminuir los costos. 

Octavio Rojas, vicepresidente de la Asociación de Restaurantes de Managua indicó que al  tener 30% menos en ventas, su demanda de insumos se redujo en esa misma medida.

“El problema es que los proveedores tienen escasez de productos. Ahora uno tiene que estar buscando nuevos proveedores para poder mantener la operación”, expuso Rojas. 

Además de la  reducción en la compra de productos, Rojas afirma que durante la crisis se han presentado dificultades para encontrar únicamente ingredientes importados, principalmente de Estados Unidos y Europa.

“La mayor dificultad es en los productos importados, por ejemplo de prosciutto (jamón italiano), hemos tenido escasez de tomate entero, del que viene en lata, mostaza francesa y lasagna, ahora tenemos escasez de alcaparra”, comunicó.

 La respuesta que reciben de sus proveedores es que no tienen el producto, lo que provoca que los restauranteros busquen el producto en otro lado y a mayor costo.     

“También  ellos(los proveedores) han comprado menos, por la misma crisis no se quieren quedar con (productos en) bodegas. Anteriormente compraba el prosciutto a 330 la libra (con el proveedor original) ahora a 500”, explicó Rojas. 

René Sándigo, propietario del Hotel La Merced indicó que la compra de productos hoteleros  como los de limpieza, personal, sábanas y almohadas  ha disminuido en más del 70% y la de bienes perecederos ha bajado, entre el 55% y 60%.

“La última compra que hicimos fue en marzo y era para tres o cuatro meses, y aún tenemos  producto, entonces hemos dejado de comprar. En cuanto a sábanas también habíamos comprado en abril para sopesar el año, a pesar que se compraron no se han podido utilizar, están en espera de que mejoren los tiempos”, afirmó.

Verónica  Wyman, propietaria de la turoperadora Wayman tours, explicó que antes de la crisis se lograba trabajar incluso con 200 proveedores a nivel nacional, ahora solo 80, entre hoteles, restaurantes y  guías turísticos.

“Como turoperadora trabajamos en conjunto con las comunidades con restaurantes, hoteles y transportistas, subcontratamos. Al bajar la cantidad de turistas que atendemos les afecta a ellos, es una cadena. Nosotros somos los que le promovemos a ellos. La mayoría de guías que trabajaban con nosotros están fuera del país”, expuso Wyman.