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Para aterrizar el plan de impulsar a Nicaragua hacia la cuarta revolución industrial, cien empresarios se darían cita el 25 de abril de 2018 en el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) para sentar las bases de esta propuesta, pero siete días antes estalló la crisis sociopolítica. 

“Teníamos un plan de insertar a Nicaragua en lo que se conoce como la cuarta revolución industrial. Yo dije en la feria del exportador (ExpoApen) que era importante que Nicaragua tuviese su propia revolución tecnológica. Era establecer una serie de compromisos necesarios para hacer un cambio en la matriz exportadora, teniendo como meta el año 2040”, contó Guillermo Jacoby, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN).

La crisis se llevó este y otros planes y estrategias que tenía el sector privado para conseguir un mayor crecimiento de la economía de Nicaragua en los próximos años.

La cuarta revolución

“APEN tenía una iniciativa a la que iban a asistir cien empresarios. Se iba a hacer el 25 de abril y se le había llamado ‘La reunión de los cien’. Lo que queríamos era plantear cuáles iban a ser los mecanismos necesarios para lograr ese propósito. Íbamos a recoger las ideas del empresariado para ver cómo podíamos hacer que Nicaragua se insertara en esta cuarta revolución industrial”, manifestó el empresario.

Diversificar las exportaciones

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) realizó en 2017, a solicitud de APEN, un proceso de búsqueda de productos que podrían incorporarse a la canasta exportadora nacional.

“Dichos productos eran en promedio más complejos o sofisticados que el conjunto de exportaciones actuales, pero tampoco demasiado complejos, pues de otra forma cualquier intento de implementar su producción en el país fracasaría”, explicó Funides en un correo electrónico, en respuesta a consultas de EL NUEVO DIARIO.

El centro de pensamiento indicó que primeramente se encontraron un poco más de 100 productos (de una lista de 1,200 bienes potenciales) con las características mencionadas. Esta lista se dio a conocer a los medios de comunicación y al público, pero luego “se redujo a un poco más de 30 en una segunda ronda”.

Algunos de esos productos se desprenden de otros que ya tiene Nicaragua, o que exporta en bajas cantidades, explicó el centro en la presentación de la lista, mientras iniciaba un proceso de difusión de esta información a diversas agrupaciones del sector privado, organizaciones internacionales y oenegés. 

“Se buscaba cómo promocionar la idea, incluyendo el potencial financiamiento y alianzas de negocios, y trabajar en conjunto con estas organizaciones para investigar, en una segunda etapa, cuáles eran los cuellos de botella fundamentales para que estos productos se produjeran a gran escala en el país. Ese era el estado de avance cuando inició la crisis política y socioeconómica en abril de 2018”, refirió el centro del pensamiento a El Nuevo Diario.

Crecimiento de más de 4.5%

En los últimos años, la economía de Nicaragua había registrado crecimientos anuales de más de 4.5%, pero, según Jacoby, “no podía crecer más de lo que estaba creciendo sin un plan de nación a largo plazo”.

Insistió que para lograr ese crecimiento, Nicaragua necesita su propia revolución tecnológica. “Necesitamos empezar a ver hacia el futuro, para poder crecer a 8% que es lo que necesitamos para salir de la pobreza, porque los estudios decían que si seguíamos creciendo a una tasa de 4.5% alcanzaríamos a Costa Rica como en el año 2050. Por eso hay que hacer cosas relevantes, pero ya”, comentó el empresario.

Funides también mencionó que no se podía crecer con una canasta de exportación de productos tradicionales.

“Como explicamos recientemente en nuestro Informe de Coyuntura 2018, en los últimos años Funides ha señalado que Nicaragua no puede crecer de forma sostenida basándose solamente en un entorno macroeconómico estable y una canasta de exportación de productos tradicionales. Este tipo de crecimiento eventualmente llega a su fin, y al no haber nuevas oportunidades de inversión, las ganancias y los espacios para que se inserten nuevos inversionistas en los productos existentes se terminan agotando. A esto se suma el deterioro del clima de negocios en el país por la reducción en la calidad de las instituciones democráticas en la última década”, señaló Funides.

La agenda Cosep 2020

El 14 de diciembre de 2016, el Cosep presentó el documento “Agenda Cosep 2020. Por una Nicaragua próspera y democrática”, que contenía cinco ejes estratégicos y 51 líneas de acción “para mejorar el entorno de negocios del país”.

“La Agenda 2020 era una agenda muy importante, que tenía que ver con poner en agenda aquellas cosas que se podían aprovechar mejor. Esa agenda tenía un objetivo de más a corto plazo”, explicó Guillermo Jacoby, de APEN.

De las 51 acciones que proponía la agenda, doce las tenía que impulsar el sector privado; seis el Gobierno y 33 entre ambos, más la academia.

Uno de los ejes de esa agenda era el de “Infraestructura y Servicios” en el que se proponía impulsar la construcción de un nuevo puerto en el Caribe nicaragüense y mejorar la infraestructura de los puertos existentes, la promoción de una zona especial turística de San Juan del Sur y Tola, entre otros proyectos.

Pero la relación del Gobierno con el sector privado se deterioró debido a la crisis sociopolítica desde abril y la agenda se estancó.

Todavía hay tiempo

Los planes y estrategias para lograr un mayor crecimiento económico de Nicaragua se pueden retomar, dijo Jacoby.

“Después de que se arregle la crisis sociopolítica del país, que nos ha afectado este año y el año pasado, no podemos pensar en seguir creciendo 4% o 5%. Tenemos que esforzarnos y crecer por lo menos al 10%. Los planes se tienen que retomar. Es la única forma de que crezcamos, porque si no seguiremos siendo un país empobrecido”, aseveró el presidente de APEN.

Funides afirmó que primero hay que solucionar la crisis sociopolítica mediante “acuerdos políticos que incluyan, al menos, garantías del  respeto a los derechos constitucionales, la libertad a los presos políticos, el esclarecimiento de la verdad detrás de los hechos de violencia y elecciones libres, observadas, transparentes y anticipadas”.

“Posteriormente, deberá trabajarse un paquete más amplio de reformas institucionales y económicas. En relación a estas últimas es importante ejecutar políticas que permitan alcanzar un crecimiento sostenible e inclusivo en el largo plazo. Es clave destacar que estas políticas solo podrán ser efectivas en la medida en que la confianza de los agentes económicos se haya recuperado por completo”, expresó Funides.