Gustavo Álvarez
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El aumento de la mora crediticia es uno de los efectos indeseables de la crisis económica mundial y aunque en Nicaragua este indicador aún está a niveles manejables, las personas deben tratar de mantenerse al día con el pago sus deudas, para evitar dañar su récord de crédito, afirmó Segio Gómez, gerente general de Sinriesgos, S.A., una entidad que maneja bases de datos de deudores.

Según cifras de la Superintendencia de Bancos, el porcentaje de los créditos vencidos y en cobro judicial del total de la cartera de la banca e instituciones financieras reguladas, subió del 2.5 por ciento en 2007 a 3 por ciento en 2008. “Podemos ver que existe un incremento de la morosidad, pero es un indicador que todavía es manejable”, subrayó.

Agregó que las tarjetas de crédito son las que presentan el porcentaje de morosidad más alto, pero que es un comportamiento que también está ocurriendo en todos los países. Las estadísticas de la Superintendencia de Bancos reflejan que sólo en tarjeta de crédito, el porcentaje de saldos vencidos y en cobro judicial subió de 4.5 por ciento en 2007 a 7.9 por ciento en 2008.

Entretanto, el Poder Judicial informó recientemente que sólo en los juzgados de Managua hay más de 38 mil casos de cobros judiciales impulsados por las instituciones financieras, gran parte de ellos contra usuarios de las tarjetas de crédito.

Gómez consideró que el incremento de los niveles de morosidad es parte de la misma coyuntura económica, pero que también se le puede ayudar a los clientes a que disminuyan el riesgo crediticio a través de la educación, porque en la medida de que el porcentaje de créditos vencidos baje, el país se desarrolla con mayor rapidez.

Dijo que la provisión sobre la cartera vencida, que es una reserva que por ley los bancos tienen que hacer sobre ese monto, está en 130 por ciento, según los datos al mes de diciembre de 2008 de la Superintendencia de Bancos.

El gerente general de Sinriesgos recordó que en el sector de las microfinancieras, la mora es del 4.2 por ciento, según el último reporte de la Asociación de Instituciones de Microfinanzas, Asomif, publicado a mediados del 2008, pero que la provisión por los créditos vencidos está en el 100 por ciento.

Explicó que aunque la labor de la central de riesgos es ofrecer información a las empresas afiliadas (instituciones financieras, casas comerciales, bancos) sobre el historial crediticio de un cliente que solicita financiamiento, también le pueden extender una constancia sobre su récord de crédito a una persona que lo solicite.

Cuidar el crédito

Gómez dijo que pese a la crisis, las personas deben entender la importancia de mantenerse al día con el pago de sus obligaciones, ya que esto les abrirá las puertas a nuevos financiamientos con los que podrá solucionar sus problemas.

“La persona que paga a tiempo sus deudas, va a tener un buen acceso al crédito a cualquier institución financiera que consulte a la central de riesgos”, apuntó. Añadió que aunque una persona que cayó en mora pague posteriormente sus deudas, le afectará su historial crediticio, por ese período en que estuvo con vencimiento de los pagos.

Recomendaciones a deudores

El gerente general de Sinriesgos hizo una serie de recomendaciones a los deudores para evitar que el historial crediticio les resulte afectado, entre las que están el tratar de ponerse al día con sus obligaciones, llegando a arreglos de pago con sus acreedores o buscar asesoría financiera cuando se presente algún problema de este tipo.

Otra de las sugerencias es tratar de pagar la totalidad de una factura, para evitar caer en cargos de financiamiento que resultan muy altos. Sugirió además, tratar de pagar las deudas, en lugar de moverlas de un lugar a otro, porque no es recomendable hacer un préstamo en una institución financiera para cancelar el de otra.

Explicó que los deudores no deben solicitar financiamiento o tarjetas de crédito que no necesiten, sólo por incrementar el nivel de disponibilidad de compra, porque se puede salir de control la capacidad de pago, afectando la solvencia crediticia.

“Es importante ahorrar una pequeña parte de los ingresos, al menos un 15 por ciento, para imprevistos o emergencias, pero si no es posible, al menos una cantidad pequeña constante”, indicó, al tiempo que mencionó como importante, el cuidar los trabajos o ampliar sus fuentes de ingresos, para tener mayor capacidad de pago de las deudas y mantener un buen récord crediticio.