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Representantes del sector agropecuario y de la Asociación Nicaragüense de Formuladores y Distribuidores de Agroquímicos (Anifoda) afirmaron este jueves que en el país se están distribuyendo insumos agrícolas que entraron de Honduras por contrabando, lo que consideran que es una consecuencia de las reformas tributarias que se aprobaron a finales de febrero, las que aumentan los impuestos.

Mario Hanon, vicepresidente de Anifoda, dijo ayer que “aquí ya están viniendo sacos de urea de Honduras, de contrabando”, porque las reformas a la Ley de Concertación Tributaria “están animando a que los productores de Nicaragua traigan sus productos del resto de Centroamérica”.

El empresario del sector de agroquímicos mostró una fotografía de un saco de urea, según dijo, proveniente de Honduras.

“Es urea que se encontró en el norte de Nicaragua y viene de Honduras. Nosotros sabemos que este producto y esta empresa (que lo fabrica) no existen en Nicaragua. Ya hemos detectado... Como la reforma está recién promulgada, este es como el comienzo de lo que está pasando. Si esto continúa, muy probablemente va a haber más contrabando”, sentenció el vicepresidente de Anifoda. 

El representante de los distribuidores de agroquímicos sostuvo que la reforma ya está golpeando a los empresarios. Jorge Ortega/END

Dijo que las autoridades van a tener que tratar de controlarlo, “porque es una actividad ilegal, de competencia desleal y al mismo tiempo no le genera ingresos por impuestos al Gobierno”.

Según Hanon, en Nicaragua es la primera vez en la historia que los insumos agrícolas pagan tributos como el impuesto al valor agregado y el impuesto selectivo de consumo, mientras que en países como Honduras esos bienes siguen gozando de exenciones fiscales.

Álvaro Vargas, presidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), dijo que el contrabando será “un tema muy peligroso para el sector ganadero del país”.

“Aquí ya se está dando un contrabando de insumos del sector agropecuario, que va a tener dos efectos directos: uno, podría provocar una falsificación de productos, por lo tanto, los productores no podrían obtener la calidad que desean en sus cultivos y dos, al momento que el IPSA (Instituto de Protección y Sanidad Agropecuaria) o la autoridad competente pierda el control de lo que ingrese al país, de todos los productos que se necesitan en el protocolo para la ganadería, se pondrá en peligro el estatus sanitario de ‘riesgo insignificante’ que tenemos en relación con la enfermedad de la ‘vaca loca’, que le ha costado tanto conseguirlo al país y a los ganaderos”, advirtió Vargas.

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Desempleo

Hanon, por su parte, aseveró que el contrabando de esos productos impulsará el crecimiento de la industria de agroquímicos de otros países de Centroamérica, pero afectará a las de Nicaragua, provocando el desempleo de los nicaragüenses que trabajan en ese sector o en actividades relacionadas.

“Esto lo que va a hacer es que le va a dar de comer a las plantas de fertilizantes de Honduras y de Costa Rica, donde hay obreros hondureños y costarricenses ensacando esos productos. Se hará con sacos hondureños o sacos costarricenses, de modo que la industria de sacos nicaragüense también se verá afectada y los obreros de nuestras fábricas se irán al desempleo. La reforma terminará fomentando el empleo de los otros países, en vez de los de Nicaragua”, expuso el vicepresidente de Anifoda.

En Nicaragua es la primera vez en la historia que los insumos agrícolas pagan tributos como el impuesto al valor agregado . Jorge Ortega/END

En el 2018, las ventas de agroquímicos y fertilizantes registraron una caída de 13%, dijo Hanon.

Para el 2019, antes de que se aprobara la reforma tributaria, los empresarios de ese sector habían pronosticado un descenso en sus ventas de 15%, pero en la actualidad aseguran que todo es más incierto, porque “dependerá de lo que decidan hacer los productores”.

“La caída de las ventas podría andar en 20%, 35% y 40%. Ahorita, la respuesta no la tenemos nosotros. La respuesta la tienen los agricultores y ganaderos, sus intenciones de siembra y la confianza, y ahorita hay poca confianza en el futuro y mucha incertidumbre”, expresó Hanon.

El representante de los distribuidores de agroquímicos sostuvo que la reforma ya está golpeando a los empresarios de ese sector y a los productores agropecuarios.

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“Actualmente la reforma ha provocado que los costos de los insumos de la agricultura aumenten un 24%. También ha provocado que los costos de los insumos de la ganadería aumenten otro 24%. En el café, el aumento del costo de los insumos es de 22.5%; en el arroz, de 23%; y en el caso del maní es del 28%”, mencionó Hanon.

De acuerdo con el empresario, los formuladores y distribuidores de agroquímicos tendrán un costo adicional en concepto de impuestos en sus productos de alrededor de US$44 millones en todo el año fiscal, lo que trasladarán a los sectores agrícola y ganadero.

“Antes, los miembros de este gremio no estábamos pagando ese costo y, por lo tanto, no lo estabamos trasladando al resto de la cadena productiva. Además, si le agregamos los impuestos que la maquinaria e implementos agrícolas deben de pagar, ese costo pasaría a US$60 millones, que los sectores productivos de Nicaragua no pueden sostener”, afirmó Hanon.

Que se derogue

Las más importantes asociaciones ganaderas y agrícolas de Nicaragua “exigieron” de forma conjunta en un comunicado que el Gobierno mande a derogar la reforma tributaria, que entró en vigencia el 1 de marzo. 

Las organizaciones que participaron fueron la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic), la Comisión Nacional de Ganaderos  de Nicaragua (Conagan), la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), la Asociación Nicaragüense de Formuladores y Distribuidores de Agroquímicos (Anifoda) y la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac).

El sector agropecuario genera alrededor de US$1,700 millones. Jorge Ortega/END

Los productores agropecuarios dijeron que el impacto de esa reforma “será el toque de gracia” para ese sector.

Álvaro Vargas, presidente de Faganic y vicepresidente de Upanic, dijo que el sector agropecuario está siendo muy golpeado por las reformas tributarias y las reformas a la seguridad social, más otras problemáticas que están enfrentando, como la caída de los precios internacionales de varios productos, el fenómeno climático El Niño, la escasez de financiamiento para los productores, el incremento en el precio de la energía eléctrica y de los combustibles, entre otros.

Vargas aseveró que todos esos problemas provocarán una disminución en las áreas de siembra, debido al incremento de los costos de producción que generarán todas esas acciones.

“Y sumado a esto, seguramente también tendremos una disminución en la productividad, debido a que se prevé una reducción en la aplicación de insumos en los cultivos”, señaló Vargas.

 

Los productores recordaron al Gobierno que el sector agropecuario genera “un millón de empleos directos” y que de ello se ven beneficiadas cerca de “dos millones de personas adicionales”.

Además, recordaron que el sector agropecuario genera alrededor de US$1,700 millones en exportaciones de carne, ganado en pie, leche, queso, otros productos lácteos, cueros, café, azúcar, maní, ajonjolí, frijoles, aceite, pollos, frutas, entre otros. 

“Por ello, exigimos de manera expedita la derogación de manera inmediata, de ambas reformas (la tributaria y la de seguridad social), así como la restauración de las exoneraciones de impuestos al sector agropecuario y la aplicación simplificada que existía antes de las reformas”, subrayaron esas organizaciones en el comunicado.