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El déficit financiero del Instituto Nicaragüense de Seguridad social (INSS) en 2018 alcanzó los C$4,738.9 millones, 99.8% más que el registrado en 2017, cuando alcanzó los C$2,371.8 millones, según el Informe Anual 2018 del Banco Central de Nicaragua (BCN).

El resultado deficitario del INSS se encuentra asociado a la reducción de asegurados en el 2018, el incremento en el pago por pensiones, deudas históricas del Gobierno con el INSS y gastos administrativos de la institución, explicó el especialista en temas de seguridad social, Manuel Israel Ruíz.

El año pasado 157,923 afiliados salieron del sistema de seguridad social, lo que representó una contracción del 17.3%, en relación con la cantidad de asegurados de 2017, cuando el INSS contabilizó a 913,797 afiliados.

Según el experto, las contribuciones que hacen las empresas y los trabajadores al INSS son la principal fuente de ingresos de la institución, por lo tanto la reducción de este componente incidió fuertemente en el déficit de la entidad.

De los 157,923 asegurados que dejaron de cotizar el año pasado, 95,904 lo hacían en el régimen facultativo del Seguro Social, según el anuario del INSS. Esa cantidad representa el 60.7% de los trabajadores que salieron del empleo formal.

“Con la crisis se desafilió el 17%, en relación con los cotizantes de 2017, al desafiliarse los trabajadores del régimen obligatorio y los del régimen facultativo, el INSS deja de recibir los aportes de empleadores y trabajadores. Entonces son las causas por la que se generó ese déficit”, expuso el especialista.

Por otra parte, Ruiz indicó que las pensiones reducidas, que en su opinión deberían ser pagadas por el Estado de Nicaragua, a través del Presupuesto General de la República, y no por el INSS, tienen mucho peso en el déficit de la entidad.

Según el Anuario Estadístico del INSS, en 2018 se alcanzó la cifra de 54,620 pensiones reducidas, en las cuales se invirtió C$1,889 millones.

El INSS perdió más de 150 mil afiliados el año pasado. Archivo/END

“Ya la pensión reducida anda cerca de las 55,000. La tasa de cotización que tiene el INSS no es suficiente para el pago de pensión reducida, la cual se otorgó sin ninguna base actuarial o fundamento, eso está golpeando al INSS. Estas pensiones deberían ser asumidas por el Estado  como parte del Presupuesto. Ese es un problema del Estado de Nicaragua, no del INSS”, indicó Ruiz.

Más pensionados

Por otro lado, Ruiz explicó que el INSS está entrando a un período de maduración, pues hay más personas que están alcanzando la edad de jubilación.

En 2018, el país alcanzó las 216,470 pensiones ordinarias de la rama de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), 15,862 más que en el 2017, cuando acumuló 200,608 pensionados.

De las pensiones de IVM de 2018, unas 103,060 (47.6%) correspondieron a pensiones por vejez.

“Se acumulan más de 10,000 nuevas pensiones al año. Es natural que las pensiones se vayan acumulando porque estamos en el período de maduración. El INSS cumplió 62 años de vida institucional en febrero de 2017. Entonces se van acumulando más personas con 60 años (edad de jubilación) y se van incorporando al grupo de pensionados”, comentó Ruiz.

La menor cantidad de aportes y una cada vez mayor cantidad de pensiones, afectan las finanzas del INSS. Archivo/END

Deuda

Según el especialista, la deuda histórica del Estado de Nicaragua con el INSS asciende a US$500 millones. Una ley, aprobada en 2013, estableció que esa deuda se cancelará en cuotas anuales durante 50 años.

Al mismo tiempo, Ruiz indicó que se suman los gastos administrativos de la entidad y las inversiones de las que no se conocen detalles.

Hasta noviembre del año pasado, el déficit del INSS alcanzó C$2,877.7 millones, es decir que los C$1,861.2 millones restantes los acumuló en diciembre. Ruiz explicó que este resultado es predecible, ya que los desembolsos en ese mes suelen ser mayores, debido principalmente al pago de aguinaldo a los pensionados.

“En diciembre a los pensionados se les paga el treceavo mes. El INSS paga US$47 millones en concepto de pensión mensualmente. En diciembre, en lugar de esos US$47 millones, pagan cerca de US$92 millones, porque nos dan el aguinaldo completo”, explicó Ruiz.

RÉCORD HISTÓRICO

El déficit de 2018 es el más alto que alcanza la entidad en los últimos 16 años.

Desde el 2013, el INSS enfrenta una situación deficitaria, pues en ese año se registró un déficit de C$192.1 millones. En los años anteriores, el balance de la entidad tuvo balances con superávit (es decir, que los ingresos eran mayores que los gastos).

Por ejemplo, en el 2012 el INSS finalizó con un superávit de C$385.7 millones.

En 2014, el INSS registró un aumento de 361.7% en el déficit.

En ese año, cerró con un déficit de C$886.9 millones, según las cifras oficiales.

Y así fue aumentando hasta los C$2,371.8 millones, en 2017.

La reforma es inviable

En abril de 2018, el Gobierno decidió imponer una serie de reformas al seguro social que detonaron la crisis que está viviendo aún el país.

Y aunque esas reformas fueron derogadas, al principio de la crisis, el 1 de febrero de este año entraron en vigencia otras reformas que impuso nuevamente el Gobierno. Estas incrementaron en  3.5 porcentuales la cotización de los empleados, con más de 50 trabajadores, hasta llegar a 22.5% del salario.

El déficit del INSS se duplicó el año pasado. Archivo/END

Además, incrementaron en 2.5 puntos porcentuales para empleadores de menos de 50 trabajadores, hasta llegar a una cotización de 21.5%; y aumentaron también la cuota de los trabajadores en 0.75 puntos hasta llegar a 7%.

El economista Sergio Santamaría expuso que la viabilidad de la reforma para aumentar los ingresos del INSS es cuestionable, ya que más bien se están perdiendo empleos. Ante esta situación, según el economista, el Gobierno podría adelantar los pagos de la deuda histórica para mantener a flote al INSS, aunque destacó que esta acción involucraría mayor endeudamiento público.

El déficit del INSS, año por año.

“El Gobierno va a tener que endeudarse para cubrirlo (pago de deuda) y posiblemente se vea obligado a adelantar pagos de esa deuda para poder resolver esos problemas. También por la misma insolvencia del INSS fue que introdujeron la reforma este año, aunque no se ve viabilidad porque se está perdiendo mucho empleo formal”, expresó.