•   Managua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

En lo que va de 2019, el precio internacional del café no se ha recuperado y afecta cada día más a los caficultores nicaragüenses.

En los últimos días, el valor del grano de oro en el mercado internacional ha bajado más, cerrando el pasado viernes 5 de abril en US$93.2 por quintal.

Según los datos del sitio web Investing.com, el precio más alto del rojito en 2019 se estableció el pasado 25 de enero y fue de US$106.8 por quintal, mientras que el más bajo fue el pasado 2 de abril, de US$91.65.

UN BAJO PROMEDIO

El precio promedio del café, del 2 de enero de este año al pasado viernes 5 de abril, fue de US$99 por quintal.

Ese dato contrasta con el del mismo periodo de 2018, cuando el café obtuvo un precio promedio de US$121 por quintal, unos US$22 menos.

Al compararse los precios actuales con los de 2017, la situación es peor. Hace dos años el precio promedio fue de US$144.12, unos US$45 más que ahora.

Aura Lila Sevilla, presidenta de la Alianza Nacional de Cafetaleros de Nicaragua (ANCN), manifestó su preocupación sobre la caída del precio del grano de oro, porque “se ha venido a pique en un contexto muy difícil para el país y especialmente para los caficultores”.

“En el 2001 creo que fue la otra baja fuerte que tuvo el precio del café, el contexto era diferente. El sector ha sido seriamente afectado por diversos factores, pero sobre todo por la falta de una política pública que nos permita la modernización del cultivo y estar preparados para enfrentar situaciones adversas, como la baja en el precio internacional y el cambio climático”, explicó Sevilla.

La presidenta de la ANCN sostuvo que el sector del café en los últimos años entró en un proceso de descapitalización.

Sevilla insistió en que el café no ha contado con una política pública, a pesar de ser uno de los productos de exportación más importante del país.

En Nicaragua, cuando no es la carne el primer producto de exportación, lo es el café o el oro.

“Los caficultores hablamos de un quiebre técnico lo que nos está pasando, porque aunque tenemos aún nuestras fincas, en este momento no tenemos liquidez. Nosotros trabajamos para cubrir costos y asegurar el próximo ciclo. A veces nos endeudamos y quedamos debiendo; vendemos una cosa u otra y vamos pagando y eso va en detrimento de nuestro capital”, aseveró la dirigente cafetalera.

Aura Lila Sevilla dice que, si bien el bajo precio del café de la actualidad está afectando a los caficultores de toda la región mesoamericana, a los nicaragüenses los está perjudicando aún más, porque ese problema de iliquidez que enfrentan es sinónimo de no estar preparados para enfrentarse a los vaivenes del mercado.

“El contexto ha cambiado. Los costos de producción se nos han incrementado y eso significa que cada vez estamos perdiendo más. Eso, sumado a la crisis sociopolítica que tenemos en el país, hace que el sector cafetalero atraviese uno de los peores momentos de su historia”, expresó Sevilla.

Según la presidenta de la Alianza de Cafetaleros, lo mínimo que cuesta producir un quintal de café en Nicaragua es entre US$120 y US$140, en dependencia del nivel de tecnificación que se tenga en la finca.

El pasado 19 de marzo, el Programa Cooperativo Regional para el Desarrollo Tecnológico y la Modernización del Sector Cafetalero Regional (Promecafe) demandó urgentemente ante la Organización Internacional del Café (OIC) tomar medidas en atención a la crisis de bajos precios y falta de sostenibilidad económica para la producción de café.

Según Promecafé, en esta región hay más de cinco millones de familias que se dedican a la producción de aproximadamente el 25% de la producción de café arábico-suave-lavado que se produce en el mundo.

Nicaragua tiene unos 45,000 pequeños, medianos y grandes productores de café, con un área de aproximadamente 200,000 manzanas de tierra.

De acuerdo con las cifras oficiales, la exportación del grano supera los tres millones de quintales, que generan divisas por el orden de los US$417millones.

En Nicaragua, al ver que el café ha bajado hasta los US$92, los caficultores hasta contemplaron dejar caer los granos de los árboles y perderlos.

“Las consecuencias serían más negativas, entonces prácticamente solo se trabajó para pagar la mano de obra de la recolección del café”, comentó la caficultora.

Y sobre las perspectivas del sector, Sevilla dijo que “nada buenas, porque con esta crisis sociopolítica que enfrentamos, financiamiento no tenemos”.

Finalmente, la dirigente del sector cafetalero expresó que temen una mayor caída del precio, pero si baja de los US$90 por quintal “sería la estocada final para los caficultores”.