AFP
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El presidente Barack Obama dijo este lunes que el plan de quiebra aprobado por su gobierno para General Motors es “viable” y “realista” y ayudará al icono de la industria automotriz estadounidense a recuperarse “rápidamente”.

Se trata de un “plan viable realista que dará a esta empresa estadounidense emblemática la posibilidad de recuperarse”, dijo el mandatario.

El gigante constructor de automotores General Motors (GM) se acogió a la ley de quiebras este lunes en Nueva York, en un plan para emprender una draconiana reestructuración con fuerte asistencia financiera del Estado.

Este epílogo era esperado al finalizar una desesperada tentativa de GM por recomponer sus finanzas. El grupo contaba con dos meses desde fines de marzo para probar que era viable, pero la crisis agravó sus dificultades de tal forma que el pedido de bancarrota se impuso como la única salida posible.

“Coincidiendo con una recesión y una profunda crisis financiera, el hundimiento de esas empresas habría tenido un efecto devastador para innumerables estadounidenses y habría causado daños enormes a nuestra economía, más allá de la industria automotriz”, afirmó Obama.

El gobierno se fijó como objetivo sacar a la “nueva GM” del procedimiento judicial de quiebra en un plazo de entre 60 y 90 días, o sea el doble o el triple de lo que le demandó a su “pequeño” competidor Chrysler, que salió este lunes del proceso de bancarrota que solicitó el 30 de abril pasado.

Nueva empresa

Una nueva empresa será creada para retomar los activos más rentables del grupo. El Estado federal estadounidense aportará 30,100 millones de dólares y controlará el 60% de su capital. El Estado canadiense y la provincia de Ontario, donde GM posee numerosas fábricas, confirmaron este lunes que desembolsarán 9,500 millones de dólares y obtendrán el 12% del capital, del que planean deshacerse hacia 2018.

El fondo de gestión sindical encargado de financiar la cobertura médica de los jubilados manejará 17.5%. Otro 10% quedará en manos de los poseedores de obligaciones, que el sábado pasado aceptaron una oferta gubernamental. Los actuales accionistas de la empresa perderán sus inversiones.

GM confirmó que cerrará 14 centros industriales de aquí al 2012, operación que tendrá lugar más rápido de lo previsto inicialmente.

Para 2012, el grupo tendrá 33 fábricas en Estados Unidos, en vez de las 47 existentes en 2008, informó un comunicado de la empresa. La firma pasará de contar con 62,000 obreros sindicalizados en 2008 en Estados Unidos a 38,000 en 2011.

El objetivo es reducir el peso muerto del grupo para que pueda ser rentable con un mercado estadounidense de 10 millones de automóviles por año, mientras que perdía dinero con un mercado de 16 millones de unidades antes de comenzar su reestructuración.

El líder de la mayoría demócrata del Senado estadounidense, Harry Reid dijo en un comunicado que “esta lamentable quiebra es una etapa necesaria para asegurarnos de que la industria automotriz continúe siendo el corazón de nuestra industria nacional”.

GM vendió 2.98 millones de vehículos en Estados Unidos en 2008, con una participación de 22% en el mercado. Si bien GM se encuentra nacionalizada, Washington no se va a inmiscuir en el manejo de sus negocios.

Por otro lado, el grupo Dow Jones anunció este lunes que el fabricante de equipos de telecomunicaciones Cisco y la aseguradora Travelers van a reemplazar al constructor de autos GM y al grupo bancario Citigroup en Dow Jones, el índice de referencia de Wall Street. El cambio se hará efectivo a partir del 8 de junio.