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  • AFP

El constructor de automotores estadounidense General Motors confirmó hoy que el grupo chino Sichuan Tengzhong Heavy Industrial Machinery es el comprador escogido para su marca de grandes 4x4 Hummer. Tengzhong "comprará los derechos para la marca premium todoterreno Hummer, junto con su dirección ejecutiva y equipo operativo", señala un comunicado conjunto. "También asumirá los acuerdos de distribución sobre la red de concesionarios de Hummer", agrega el documento. Los términos definitivos del acuerdo continúan negociándose.

Un día después de declararse en bancarrota, General Motors había anunciado más temprano en la jornada la firma de un protocolo de acuerdo con un comprador no identificado para venderle su marca Hummer, especializada en grandes 4x4, antes del final del tercer trimestre. Esta venta, que será sometida previamente al juez de quiebras y a las autoridades de regulación, debería efectuarse en condiciones que permitan preservar más de 3.000 empleos en Estados Unidos, entre obreros, ingenieros y concesionarios de la marca, había indicado GM en un comunicado.

Según los términos de la transacción propuesta, las fábricas de GM seguirían produciendo los vehículos Hummer durante un periodo. Según informaciones del Wall Street Journal publicadas el lunes, GM había recibido ofertas cercanas a los 5.000 millones de dólares por la compra de la marca. El Hummer inspirado en un pequeño vehículo militar, el "High Mobility Multipurpose Wheeled Vehicle" (vehículo con ruedas multiuso de alta movilidad), es también llamado "Humvee". Muy utilizado durante la guerra del Golfo y de los Balcanes, el Humvee remplazó a los Jeep en los campos de batalla.

AM General, el primer su primer fabricante, lanza una versión civil en 1992, similar al modelo militar, pero incluyendo lujosos equipos interiores. Uno de los primeros clientes de ese vehículo desproporcionado, rebautizado Hummer H1, fue el gobernador de California Arnold Schawrzenegger, quien según la leyenda habría solicitado específicamente a AM General que le construyera una versión civil luego de haber admirado los Humvee en su filme Kindergarten.

Continuarán operaciones en el sudeste asiático
Pese al plan de quiebra de la casa matriz en Estados Unidos, las operaciones en el sudeste asiático del constructor automotor seguirán su desarrollo, indicaron hoy responsables de la empresa en Tailandia. En una conferencia de prensa en un hotel de Bangkok, Steve Carlisle, presidente de las operaciones de GM en el Sudeste Asiático, dijo no esperar ningún impacto para la compañía, administrada con independencia de su casa matriz estadounidense.

"Nuestras operaciones continuarán tal como estaban previstas", dijo, y añadió que los empleados recibirán su paga y que las entregas a los concesionarios se mantendrán con normalidad. "Además, nuestros proyectos de crecimiento sostenido se mantienen", afirmó Carlisle, sin dar cifras.

Sin embargo, admitió que GM-Tailandia acaba de suspender el ensamblaje de vehículos durante dos semanas en la fábrica de Rayong (sudeste), tras un parón similar de dos meses en diciembre y en enero por la caída de la demanda. Unos 250 empleos fueron además suprimidos a finales de 2008.

La fábrica de Rayong es la única operación de GM en Tailandia y tiene la capacidad de producir anualmente 130.000 unidades. En 2007 produjo 100.000 unidades de Chevrolet, de Holden y de otros modelos de vehículos para el mercado interior tailandés y la exportación.

Pérdidas para otros fabricantes
Los fabricantes automotores japoneses Suzuki Motor Corp. e Isuzu Motors Ltd. advirtieron hoy que podrían perder cientos de millones de dólares prestados a General Motors, que ayer se acogió a la ley de quiebras en Estados Unidos.

Suzuki, que fabrica automóviles pequeños y motocicletas, indicó que el grupo GM tiene una deuda total a su respecto de 71.600 millones de yenes (745 millones de dólares), correspondientes a créditos, inversiones y garantías de pago. De esa suma, 29.400 millones de yenes (307 millones de dólares) corresponden a préstamos, y podrían perderse o ser reembolsados con retraso, precisó el grupo japonés. Suzuki, que podría revisar sus previsiones para el ejercicio de abril de 2009 a marzo de 2010, espera de momento terminar el año con un beneficio neto de 5.000 millones de yenes, gracias a la fuerte demanda de sus vehículos en India.

El grupo japonés aseguró, sin embargo, que prevé mantener su cooperación con GM en el desarrollo de tecnología ecológica. "La razón principal de la quiebra de GM es que sólo fabrica automóviles grandes y no propone modelos compactos", confió a la prensa el presidente de Suzuki, Osamu Suzuki. Por su lado, Isuzu Motors, el segundo fabricante nipón de camiones, anunció por separado que podría perder 1.650 millones de yenes que le debe GM. El japonés Enshu, que suministró maquinaria a GM, dijo también que podría perder 314 millones de yenes debidos por el fabricante automotor estadounidense.