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La venta de agroquímicos se desplomó entre 35% y 40% en abril de este año, en comparación con el mismo período de 2018, como consecuencia de la reforma tributaria, según revelan los datos preliminares de la Asociación Nicaragüense de Formuladores y Distribuidores de Agroquímicos (Anifoda).

Mario Hanon, vicepresidente de Anifoda, indicó que abril ha sido el peor mes en términos de venta para los agroquímicos, y confirmó que en los primeros días de mayo la gremial realizará encuestas para otorgar cifras definitivas. El directivo expuso que el resultado de abril es una evidencia más del impacto negativo de la reforma para el sector agropecuario. 

“Abril fue el mes más malo de la industria de agroquímicos, las primeras estimaciones nos demuestran que las ventas mermaron entre un 35% y 40%. Este mes es importante, porque es el primero en el que se siente el impacto total de la reforma, marzo fue un mes de transición”, expuso Hanon.

La reforma tributaria, que entró en vigencia el 28 de febrero, ocasiona un incremento promedio en el precio equivalente al 18%, en el caso de los fertilizantes granulados, y 30% para los agroquímicos. 

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Este efecto se canalizó porque la reforma excluyó a los insumos agrícolas de la lista de bienes exentos del impuesto al valor agregado (IVA) y los trasladó a la lista de productos exonerados, sin embargo, a las empresas agremiadas a Anifoda, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) les negó el aval de exoneración. 

Para este ciclo, Anifoda pronosticó que la venta de agroquímicos para café y maní, dos de los principales rubros de exportación, disminuiría US$10.5 millones. 

“Esto significa que el agro está bien deprimido. Proyectamos una menor área de siembra y menores rendimientos por menor uso de agroquímico”,señaló Hanon. 

Importaciones

Este lunes, el Banco Central de Nicaragua (BCN) publicó su reporte de comercio exterior correspondiente a febrero de 2019, según estos datos, la importación de bienes de intermedios de uso agropecuario, en donde se encuentran los fertilizantes, agroquímicos y productos de uso veterinario se redujo 17.7% en el primer bimestre de 2019, en comparación con el mismo lapso de 2018, al pasar de US$44.8 millones a US$36.88 millones. 

La reducción de estas compras se asocia a la baja en las inversiones de parte de los agentes económicos derivado de la menor actividad económica. Archivo/END

Además del descenso en la importación de insumos agrícolas en el acumulado a febrero de 2019, el BCN reportó un descenso de 48.7% en las importaciones de bienes de capital para este sector. Pues las compras al exterior de estos bienes pasaron de US$9.63 millones entre enero y febrero 2018 a US$4.94 millones, en el mismo período de 2019. Esta reducción es la más profunda en los últimos 7 años, según las cifras oficiales. 

Entre los bienes de capital de uso agrícola más destacados por el monto importado en los primeros dos meses de 2019 sobresalen los tractores con US$1.2 millones, seguido por los flejes metálicos y alambres serpertinas de seguridad con US$0.94 millones y las picadoras de alimentos para animales con US$0.85 millones, los US$1.95 millones restantes corresponden a cortadoras de césped, ordeñadoras, tanques de enfriamiento de leche, palas y rastrillos, entre otros. 

La reducción de estas compras se asocia a la baja en las inversiones de parte de los agentes económicos derivado de la menor actividad económica, según explica Guillermo Jacoby, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN).

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“Se caen porque no hay inversiones. Si las empresas están en crecimiento, necesitan invertir para reemplazar o para generar más negocios y ninguna de las dos está sucediendo. Lo que está sucediendo es que si las empresas tienen un equipo le dan mantenimiento o lo reparan, no hay nuevas compras, aunque esto no es sostenible en el tiempo y eso tiene un impacto en la productividad”, afirmó Jacoby.

La reducción en inversión en maquinarias y equipos y otra clase de tecnología tendrán impactos negativos en la sofisticación de la mano de obra, y por ende, en la productividad del país.

“La productividad debe aumentar todos los años y eso se asocia a los equipos y maquinaria y mano de obra calificada. A medida que ingresa más tecnología se va calificando más a al personal. Si no ingresa tecnología, la mano de obra se queda estancada porque no se educa a nivel de sofisticación de los nuevos equipos tecnológicos”, aseveró el presidente de APEN.