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Nueva York / EFE
El precio del crudo de Texas apenas varió el último día de 2007 y finalizó en torno a 96 dólares, un 57 por ciento más caro que en 2006, mientras persistía la inquietud por tensiones geopolíticas como la suscitada en Pakistán y la ajustada relación entre oferta y demanda a nivel global.

Al cierre de la sesión regular en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos de Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para febrero retrocedieron dos centavos y quedaron a 95,98 dólares por barril (159 litros), 34,93 dólares más caros que al finalizar 2006.

En noviembre, el barril de crudo cerró la sesión del día 23 a un máximo histórico de 98,18 dólares y dos días antes se elevó hasta los 99,29 dólares, algo nunca visto desde que en 1983 comenzaron a negociarse contratos a futuro de petróleo en el Nymex.

Los contratos de gasolina para entrega en enero finalizaron a un precio de 2,4758 dólares por galón (3,78 litros), alrededor de dos centavos más que el viernes pasado.

Los precios de los combustibles terminan el año también muy por encima de como lo iniciaron, debido en parte a la elevada demanda en Estados Unidos y a un ritmo de actividad en las refinerías durante 2007 inferior a lo que esperaba el mercado.

Los contratos de gasolina se encarecieron alrededor de un 55 por ciento en 2007, el gasóleo de calefacción alrededor de un 66 por ciento y el gas natural en torno al 19 por ciento.


No alcanzó los
100 dólares
El precio del petróleo WTI se mantuvo en la última sesión del año en niveles similares a los del día anterior, en una sesión menos activa de lo habitual por la festividad del Año Nuevo.

Este tipo de petróleo finalizó 2007 sin alcanzar los 100 dólares, al contrario de lo que habían pronosticado numerosos expertos en meses recientes y especialmente en noviembre, cuando su valor rondó esa cifra en varias ocasiones.

A pesar de ello los precios del crudo, tanto en el mercado neoyorquino como en el de Londres, pulverizaron en 2007 sus records anteriores y mantuvieron una trepidante escalada, especialmente en la segunda mitad del año.

El pertinaz debilitamiento del dólar y la sangría en las reservas de crudo almacenadas en Estados Unidos, también presionaron con fuerza al alza a los precios en un año en que los huracanes y las tormentas en el Golfo de México causaron algunas interrupciones a la actividad de la industria petrolera, pero en menor medida de lo que se había temido al comenzar en junio la temporada.

La fuerte demanda de crudo y combustibles a nivel mundial, y en particular en países en desarrollo, tensiones como la que surgió en octubre en torno a la frontera entre Turquía e Irak y la merma en reservas en Estados Unidos contribuyeron a que los precios subieran con rapidez en la segunda mitad de 2007.

El barril de petróleo WTI se situaba en la banda de 50 dólares a comienzos de año, en junio se superaban ya los 70 dólares y en octubre se sucedieron los records en el mercado neoyorquino, por encima de los 80 dólares.

La posibilidad de que el Ejército turco entrará en Irak para contrarrestar los ataques de las milicias kurdas aumentó la tensión en los mercados del petróleo, al igual que ha ocurrido con el programa nuclear de Irán y más recientemente con el asesinato de la ex primera ministra Benazir Bhutto en Pakistán.

Gran parte del fulgurante ascenso en los precios ha estado relacionado también con el debilitamiento histórico del dólar frente al euro, lo que ha atraído la inversión en materias primas.

También ha sido consecuencia de la fuerte demanda de crudo en países de Oriente Medio, asiáticos y sobre todo en China, una tendencia que se prevé continuará en 2008.