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De los cinco pilares que sostenían a la economía de Nicaragua antes que iniciara la crisis sociopolítica, en abril de 2018, solo las remesas muestran un comportamiento positivo en 2019, con un crecimiento de 7.5% hasta abril pasado.

Las exportaciones (sin incluir zona franca) registraron una caída de 10.5% entre enero y mayo pasados; y se espera, según la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), que estas cierren el año con un descenso cercano al 10%.

Las exportaciones de zona franca registraron una disminución de 6.6% en el primer bimestre del año. A la fecha, se desconoce el comportamiento de este sector en los últimos 3 meses, debido a que las estadísticas no han sido dadas a conocer por ninguna institución del Estado. 

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Según la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), la economía de Nicaragua se basaba fundamentalmente en cinco pilares:  turismo, inversión extranjera, remesas, cooperación internacional y las exportaciones.

Solo los ingresos en concepto de remesas seguirán estables durante el 2019, porque no dependen de los eventos que están ocurriendo en el país, según Funides, pero los otros pilares tienen un comportamiento negativo.

Turismo e inversión

Funides considera que en 2019 el turismo y la inversión extranjera continúan muy afectados.

“Mientras se extienda la crisis no cambiarán las perspectivas para ambos pilares, e incluso podrían empeorar en caso de que continúe incrementando el número de personas y entidades sancionadas por parte del Gobierno de EE. UU. Es importante recordar que tanto el turismo como la inversión extranjera son de muy lenta recuperación ante caídas en la confianza de los agentes económicos, como es el caso actual de Nicaragua”, explicó a El Nuevo Diario ese centro del pensamiento.

Solo los ingresos en concepto de remesas seguirán estables durante el 2019. Archivo/END

Lucy Valenti, presidenta de la Cámara Nicaragüense de Turismo (Canatur), dijo que el turismo ha experimentado una leve mejoría, ya que están llegando algunos turistas de Europa, debido a que los países del viejo continente “relajaron” sus advertencias de viaje.

Esto, según Valenti, no es tan significativo como para hacer resurgir esa actividad económica en el país, pero ayuda en algo a los empresarios turístico, que están entre los más golpeados por la crisis. El turismo europeo solo representaba el 7% del total que recibía Nicaragua antes de la crisis, explicó la presidenta de Canatur.

La empresaria dijo que al sector turístico lo está sosteniendo lo que llaman “turismo corporativo”, porque “hay personas que vienen a hacer negocios”.

No obstante, la presidenta de Canatur advierte que el 2019 será un año más difícil para el turismo que el 2018.

Los empresarios turísticos afiliados a Canatur esperan la llegada de unos 900,000 turistas este año, 8% menos que el año pasado. En el 2017 vinieron a Nicaragua más de 1.5 millones de extranjeros. 

En cuanto a los ingresos, el sector estima que caerán a US$390 millones, 12% menos que los de 2018, pero el año pasado ya cayeron 52%, respecto a 2017, explicó Valenti. 

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“No podemos decir que el turismo ya se reactivó, sino más bien que con el impacto de la crisis y la imagen que se proyecta del país en el exterior, más las reformas fiscales, las del INSS, el alto costo de la energía y de los combustibles, las empresas de este sector se encuentran en una situación muy crítica”, comentó.

Las exportaciones

Guillermo Jacoby, presidente APEN, considera que irremediablemente las exportaciones este año tendrán una caída de alrededor del 10%.

Aun así, considera que las exportaciones siguen siendo uno de los pilares fuertes de la economía. “Las exportaciones siguen siendo fuertes. No es como el turismo, la construcción, entre otros segmentos que sí fueron golpeados durísimo. Las exportaciones, con un menos 10% es duro en términos de dinero, pero yo creo que hay que comenzar a preocuparse por las exportaciones del año que viene”, expresó.

“Yo estoy más preocupado porque creo que en el 2020 habrá un decrecimiento mayor”, dijo el presidente de APEN, señalando que este año se habla de reducción de áreas de siembra de varios productos de exportación y se pronostica una disminución en la productividad, debido a los problemas de financiamiento y el incremento en los costos de los insumos agrícolas.

La economía de Nicaragua se basaba fundamentalmente en cinco pilares:  turismo, inversión extranjera, remesas, cooperación internacional y las exportaciones. Archivo/END

En cuanto a la cooperación internacional, Funides informó que también se vislumbran perspectivas negativas. “Si bien continúa el desembolso de los recursos de programas y proyectos aprobados previo a la crisis, no hay aprobaciones de nuevos programas y proyectos por parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM)”, señaló.

Funides estima que “existe el riesgo de afectaciones en la cartera de la cooperación en caso de una eventual aprobación de la Carta Democrática Interamericana, en la Organización de Estados Americanos (OEA)”.