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Veinticinco de 26 sectores económicos encuestados indicaron que sus costos de producción se incrementaron como producto de la reforma a la Ley de Concertación Tributaria, que entró en vigencia el pasado 28 de febrero y ya cumplió tres meses.

De esos 26 sectores económicos solo 12 señalaron que han trasladado el incremento causado específicamente por la reforma a los precios al consumidor. Esos sectores son principalmente los de consumo interno.

El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) presentaron este jueves el sexto reporte del Monitoreo de las Actividades Económicas de Nicaragua (MAEN).

El reporte evalúa el comportamiento en 2019 de 26 actividades económicas formales, en particular en cuanto al desempeño de la producción, las ventas y los efectos iniciales de la reforma tributaria, así como sus perspectivas a corto plazo.

Como respuesta a dicha reforma, los sectores monitoreados indican que las principales estrategias y medidas a tomar incluyen despidos adicionales, la búsqueda de reducción de costos y en general de la estructura productiva, traslado parcial de costos a precios, compra de materias primas a precios más bajos y cambios en el modelo de negocios.

“Todo lo anterior sugiere que la reforma tributaria está actuando como un obstáculo a las actividades económicas, frenando cualquier intento de dinamismo económico, profundizando la crisis y permitiendo que esta se contraiga aún más que el -3.8% registrado en 2018. Es decir, las medidas tomadas por el Gobierno son contrarias a lo que debería de hacerse durante una recesión, con lo que se está provocando mayor pérdida de empleo, cierres de empresas y sucursales y más pobreza”, refirieron el Cosep y Funides en una nota de prensa.

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Según la comunicación, “después de catorce meses de crisis sociopolítica, la contracción en la actividad económica continúa profundizándose, prevaleciendo la incertidumbre y la desconfianza en los consumidores e inversionistas”.

De acuerdo con los más recientes datos del Banco Central de Nicaragua (BCN), el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) en enero y febrero 2019, antes de impuestos, se contrajo en 5.8% en comparación con el mismo período del año anterior.

El IMAE del país ha sido negativo durante 10 meses seguidos, según los propios datos oficiales, enfatizaron el Cosep y Funides.

La caída en la actividad económica provocó un deterioro de las finanzas públicas y esto a la vez hizo que la Asamblea Nacional, por iniciativa del Gobierno, aprobara la reforma a la Ley de Concertación Tributaria, “lo cual está debilitando aún más al sector privado y dificultará la recuperación de la crisis económica, aumentando también la incertidumbre en este nuevo contexto”, aseveraron el Cosep y Funides.

Según el estudio, el año pasado los problemas en las ventas y la producción de las empresas se asociaban principalmente a la contracción en la demanda interna y, en menor medida, a la falta de financiamiento.

Pero en el 2019 se han adicionado otros problemas, como el incremento de los costos de operación, la falta de liquidez, la reducción de contratos con el exterior, la necesidad de realizar despidos, el potencial cierre de empresas, el incremento en los impuestos y la pérdida de poder adquisitivo por parte de los consumidores.