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Al menos un día pierden los camiones de carga comercial al ingresar por la frontera nicaragüense, cuando son sometidos a revisión por medio del escáner de aduanas, lo que al mismo tiempo ocasiona que se formen colas kilométricas, confirmó a El Nuevo Diario Marvin Altamirano, presidente de la Asociación de Transportistas Nicaragüenses (ATN).

El representante de la ATN señaló que la pérdida de tiempo representa mayores gastos para los transportistas y afecta la circulación comercial entre los países, en un momento en que las economías de la región están debilitadas.

Altamirano dijo que a la fecha no se ha vuelto a la normalidad en relación con la aleatoriedad para la aplicación del escáner a los furgones.

“Sí. Se incrementó la revisión del escáner en la frontera y a raíz de la crisis se aplicó al 100%, lo que generó muchos atrasos en la frontera nicaragüense. Sin embargo, ha ido bajando gradualmente, pasando posteriormente al 50% y ahorita estamos aproximadamente al 40%. Lo que esperamos es que sigua reduciéndose hasta que se cumpla la norma internacional que aleatoriamente debe ser un máximo del 10% de los camiones”, explicó Altamirano.

A la fecha no se ha vuelto a la normalidad en relación con la aleatoriedad para la aplicación del escáner a los furgones. Archivo/END

Destacó que como no hay capacidad suficiente para que este proceso se desarrolle de manera ágil, la mercadería y los transportistas se ven afectados.

“En el caso de Nicaragua, en dependencia de la carga y su tamaño, las revisiones pueden pasar entre 12 a 24 horas y en nuestra frontera ahorita tenemos filas de casi 8 kilómetros en Peñas Blancas; igual en El Guasaule, pero en otros lugares es peor y a nivel regional la circulación está alrededor de las 48 a las 72 horas para poder circular”, alega Altamirano, quien en representación de su sector propone reducir los tiempos de control.

Costo

Altamirano dijo que la revisión por escáner tiene un costo, pero está contenido en las pólizas de exportación e importación.

Sin embargo, aunque sea pagado por el importador o el exportador, el representante del sector transporte refirió que ese costo se abona a los precios de la mercadería.

La Cámara de Industrias de Nicaragua informó que el sistema aleatorio de revisión de mercaderías por seguridad. Archivo/END

Una fuente del sector empresarial, que optó por mantenerse en el anonimato, dijo que al quedarse más de un día estacionado al furgón se le vence la Declaración Única Centroamericana (DUCA) y se le aplica el cobro de una multa de US$50.

Según Altamirano, la Dirección General de Aduanas tiene la potestad de aplicar el escáner a todo vehículo de carga que pasa por las fronteras nicaragüenses y se considere oportuno revisarlo.

Sin embargo, el representante de la ATN señaló que todos los controles son necesarios, pero el exceso de control limita la circulación y tiene sus efectos en tiempo y costos, siendo esto lo que está pasando en la actualidad. Otro exceso es la implementación de multas, que también están ligadas a esos controles, aseveró.

La pérdida de tiempo representa mayores gastos para los transportistas y afecta la circulación comercial entre los países. Archivo/END

“Continuamos diciéndole a las autoridades de Nicaragua que deben reducir aún más esas revisiones aleatorias para las mercancías, porque Nicaragua firmó el acuerdo de Bali. Por otra parte, hemos presentado diversas opciones para la agilización de trámites, pero no escuchan”, dijo Altamirano, señalando que este convenio contiene disposiciones para agilizar el movimiento, liberación y despacho de mercancías, incluidas las mercancías en tránsito, pero lastimosamente no se está cumpliendo a cabalidad.

Desde octubre del año pasado, los empresarios del sector industrial y comercial de Nicaragua denunciaron que enfrentaban problemas de retención de mercadería en las aduanas del país, principalmente en Peñas Blancas.

En ese entonces, la Cámara de Industrias de Nicaragua informó que el sistema aleatorio de revisión de mercaderías por seguridad, que se usa en las aduanas y simula a un semáforo, está marcando siempre en rojo. En los términos técnicos de los importadores y expertos aduaneros, “salir en rojo” significa que las mercaderías deben pasar una revisión por seguridad y quedan en aduana varios días, antes de ser entregadas a sus dueños.