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El Banco Central de Nicaragua (BCN) no actualiza las cifras de empleo formal desde febrero pasado, por lo que a la fecha se desconoce cuántas plazas existen en este país.

Hasta este 5 de julio, el sitio web del BCN no había publicado aún las estadísticas del empleo formal de marzo, abril y mayo de este año.

La última actualización de ese indicador económico en Nicaragua la realizó el BCN en abril, cuando divulgó los números que había en febrero de este año: 755,908 trabajadores asegurados, es decir 1,900 menos que enero, y solo 34 más con respecto a diciembre de 2018.

El INSS cerró el 2018 con una cifra de 755,874 trabajadores inscritos en sus registros y en enero de 2019 llegó a los 757,808.

El sector agropecuario de Nicaragua es uno de los que está perdiendo empleos. Archivo/END

El economista independiente y docente universitario de economía, Luis Murillo, opinó que la falta de actualización de las estadísticas del mercado laboral genera un mayor deterioro de la confianza por parte de los agentes económicos en el país.

“La confianza es uno de los principales activos de una economía y el hecho de que una autoridad monetaria no les brinde la información a los agentes económicos (inversionistas, productores y consumidores), genera un mayor nivel de desconfianza y deterioro en el sistema económico”, aseveró Murillo.

El trabajador formal es aquel que está inscrito en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) y, por lo tanto, goza de una serie de beneficios legales y médicos.

BCN no cumple calendario

El 10 de julio, el BCN debería divulgar las estadísticas de empleo formal de mayo de 2019, según su propio calendario de publicaciones.

De acuerdo con ese calendario, el 10 de junio debió actualizar las correspondientes a abril, pero no cumplió. Asimismo, el 10 de mayo, las de marzo, pero tampoco se publicaron.

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) pronosticó en marzo último que más de 143,000 nicaragüenses podrían salir del empleo formal en el 2019.

Ese centro del pensamiento considera que las reformas a la seguridad social en Nicaragua, que entraron en vigencia el primero de enero, y la contracción económica del país, estimada en 7.3% por Funides, provocarán este año una disminución de asegurados cercana al 19%.

En Nicaragua había 913,797 asegurados en diciembre de 2017. Archivo/END

En el 2018 se perdieron 157,923 empleos formales, de 913,797 que había en diciembre de 2017, es decir 17.3% de los cotizantes.

El economista Murillo dijo que hay al menos seis criterios que influyen en el aumento de la informalidad en un país y que la crisis sociopolítica ha activado esos criterios en Nicaragua.

Afirmó que la sobrecarga tributaria y de seguridad social en el país es uno de esos criterios.

“Normalmente, cuando una economía tiene una carga tributaria bastante fuerte, lo que hacen los agentes económicos es abandonar la formalidad e irse a la informalidad”, explicó.

El 28 de febrero de este año, la Asamblea Nacional aprobó las reformas a la Ley de Concertación Tributaria, que, de acuerdo con el sector privado, ha provocado el cierre de empresas y pérdidas de empleos.

En Nicaragua está aumentando la informalidad, según el economista Luis Murillo, una mayor carga tributaria impulsa. Archivo/END.El presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua, Sergio Maltez, indicó el pasado miércoles que solo en el sector industrial el empleo se ha reducido en aproximadamente un 30%.

Beneficios que se pierden

Luis Murillo explicó que una persona que sale del empleo formal pierde todos los beneficios de la seguridad social y otros beneficios de ley, como el aguinaldo, y entra en un sistema de competencia laboral en un sistema de economía de subsistencia.

Esa persona también pierde la oportunidad de cotizar al sistema de seguridad social y poder acceder a una pensión en su vejez.

“Es algo muy grave, que no se observa cuando la persona está relativamente joven, pero los años van pasando y esta persona que está en la informalidad llega a un momento en que prácticamente nadie le da trabajo y cuando se enferma no tiene acceso a servicios de salud, ni pensión de vejez”, explicó Murillo.